Hotel Palace: cien años marcando la elegancia en Barcelona

El Palace, en sus 100 años, se convirtió en uno de los hoteles emblemáticos de Barcelona. Fotos: Palace Hotel

Hotel Palace: cien años marcando la elegancia en Barcelona

El Hotel Palace, el ex Ritz, pertenece a ese selecto club de hoteles centenarios que conservan su elegancia y con una potente historia a sus espaldas

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

04/05/2019 - 17:30h

La silueta del Hotel Palace, en el centro de Barcelona, es inconfundible. El sello modernista que le imprimió el arquitecto Eduard Ferrés i Puig en 1919 no perdió un ápice de su elegancia, que se refleja en sus pasillos, salones, habitaciones y en la fachada.

El Palace cumple 100 años y conserva su prestigio como uno de los mejores hoteles de Europa.  Y como dice su director general Jean-Marie Le Gall, "es un buen sobreviviente".

[Para leer más: Diez hoteles que subirán el listón del lujo en 2019]

El centenario establecimiento pasó por crisis económicas, expropiaciones, años de ajustes por la posguerra pero siempre se recuperó para mantenerse como uno de los hoteles más emblemáticos de Barcelona.

Raíces con la ciudad

Este directivo detalló a Cerodosbé que la conformación de su clientela es un 70% de viajeros de ocio y un 30% corporativo, en donde la idea de la empresa es aumentar un poco más este último segmento.

El Hotel Palace está recopilando material gráfico y fotografías de sus clientes y huéspedes para editar un libro por el centenario

“Estamos frente a un hotel más íntimo, con raíces muy fuertes con la ciudad. A diferencias de muchas grandes cadenas que tienen un estilo más corporativo, aquí la gente busca una experiencia emocional distinta”, precisa Le Gall.

ElPalace 1919
El Palace en 1919, cuando era conocido como Hotel Ritz.

Propuestas gastronómicas

Pese a su larga historia, el Palace no quiere ser un hotel museo. Por ello, detalla su director, busca adaptar las nuevas tecnologías para mejorar la experiencia de los huéspedes y en los últimos años han reforzado la comunicación de sus propuestas de ocio y gastronómicas para que sean aprovechadas por los barceloneses.

En el lugar hay dos elegantes restaurantes, L’Eclair en el hall y el Jardín Diana, en la terraza, donde hay un sector que ofrece vistas de 360 grados en la ciudad.

 okL'Eclair ElPalace 16
El restaurante L'Eclair.

En los subsuelos donde estaba la carbonería está el bar de cócteles Bluesman, con un aire de speak easy donde se ofrecen shows de rock y jazz las noches de los jueves a sábados, y en honor a los 100 años, se ofrece un happy hour de cócteles en el ciclo Nit’s 19. Detalle: los cuadros de esta sala fueron pintados por Ronnie Wood.

Una historia centenaria

El Palace fue fundado por el político Francesc Cambó, el creador de la Liga Regionalista, quien usó sus contactos con el rey Alfonso XIII para convencer al empresario suizo César Ritz para que gestione el establecimiento bajo su firma.

El Palace cuenta con dos restaurantes y un bar de cócteles para huéspedes y residentes

Ritz fallecería un año antes de la apertura oficial, pero dio su sello al nuevo hotel que presentaba habitaciones de espacios amplios, iluminación indirecta, telas ligeras, flores frescas, pintura en las paredes en lugar de papel pintado y chimeneas decorativas.

El Palace Hall 1
Vista de su salón principal, que 100 años después conserva el estilo.

Por primera vez todas las habitaciones disponían de sus propios baños, con bañera de mármol, paredes de azulejos y tuberías de primera calidad.

Inauguración accidentada

La Primera Guerra Mundial demoró la apertura hasta 1919, y su inauguración estuvo empañada por un sabotaje en las tuberías del hotel y un paro del personal de cocina, hechos que se sumaron a la huelga general que imperaba en la ciudad.

Fundado por el político Francesc Cambó, uso la influencia de Alfonso XIII para que César Ritz gestionara El Palace

Sin embargo pronto se posicionó como uno de los hoteles más elegantes de Barcelona, impulsado porque Alfonso XIII lo elegía para alojarse en sus estadías en la ciudad.

Decadencia y expropiación

Famoso por sus banquetes, durante los años 20 era elegido por la alta burguesía, personalidades políticas, nobles españoles y de otras casas reales europeas.

ElPalace fachada
Detalle de la fachada.

La inestabilidad política causó un período de decadencia iniciado en 1931 y que derivó en la incautación por parte de la Federación Obrera de Sindicatos de la Industria Gastronómica.

[Para leer más: El Hotel Palace Barcelona dará a luz una cadena de lujo]

Fue rebautizado como Hotel Gastronómico N.º1, sus sótanos pasaron a ser un refugio antiaéreo, y las habitaciones se reconvirtieron en hospital de sangre de la Cruz Roja.

La Generalitat pasó a ser propietaria fugaz del establecimiento, hasta que las gestiones de Josep Tarradellas lo devolvió a sus dueños.

sala
Vista de uno de sus salones para banquetes.

Pasarela de artistas y famosos

Durante las décadas siguientes fue una de las pasarelas de artistas nacionales e internacionales. En la larga lista de famosos que se alojaron se encuentran Sofía Loren, Frank Sinatra, María Callas, Plácido Domingo, Diego Maradona, Paul McCartney, Woody Allen, Bono y Mijail Gorbachov, entre otros.

Salvador Dalí ordenó que suban a su habitación el caballo blanco disecado que le regaló su esposa Gala

ElPalace Entrada2019
El hotel mantiene su elegancia centenaria.

Uno de los más extravagantes, sin duda, fue Salvador Dalí, quién hizo del hotel su casa y ordenó subir un espectacular caballo blanco disecado, regalo de aniversario para Gala.

Reformas profundas

Hace cuatro años el Palace emprendió una ambiciosa reforma integral destinada a potenciar los espacios y mejorar sus instalaciones, entre las que destacan la terraza Jardín Diana, de 750 metros cuadrados; y las The Art Suites, dedicadas a sus personajes más ilustres como Dalí, Josephine Baker, Joan Miró, César Ritz, Carlos Ruiz Zafón y Ronnie Wood.

El 22 de octubre es la fecha del centenario, y como parte de los festejos se editará un libro con fotografías de su historia para el que convocan a los huéspedes, clientes o a quien haya pasado unos momentos en el hotel a que envíen sus imágenes.

Aunque desde el cambio de propiedad de hace cuatro años se dejó de llamar Ritz, el sello de la marca suiza sigue formando parte de su identidad. Como precisa Le Gall, "será conocido como el Ritz toda la vida".