Hoteles y comercios plantan cara a las estafas

Hoteles y comercios plantan cara a las estafas

El uso de tarjetas robadas se ha convertido en el timo más habitual

Cristina Díaz / Rubén Rodríguez

26/01/2013 - 20:38h

Hotel Palace en Madrid
Con la crisis el número de estafas y triquiñuelas ha crecido considerablemente. Afecta no solo a las familias, sino de forma especial al pequeño comercio y a los establecimientos turísticos. Desde los sectores afectados recomiendan compartir información y “estar muy atentos”.

Uno de los principales problemas que comparten comerciantes y hoteleros es el de las tarjetas de crédito robadas. César Sánchez-Ballesteros, el presidente de la Asociación de Hosteleros de Vigo (Ahosvi) ratifica que "es el que más se repite”.

La falsa reserva


“Alguien reserva de golpe ocho habitaciones para un fin de semana y te pide que cargues el importe total a su tarjeta. Una vez realizado el cobro, anulan la reserva y piden que la devolución del dinero se efectúe en otra cuenta distinta”.

Ahí está el engaño. “Un tiempo después te informan que la primera tarjeta era robada y tienes que devolver el dinero cobrado en la reserva. El inconveniente es que parte de este dinero ya se los has ingresado al timador”, comenta Ballesteros.

Suplantación

Además de esta estafa habitual, los engaños van variando. “El último que sufrimos era nuevo. Llamaban haciéndose pasar por personal de una compañía eléctrica e informaban al establecimiento que un técnico se dirigía al hotel para cortar el suministro por las facturas impagadas. Solicitan una transferencia de más de 2.000 euros a un número de cuenta para evitar la llegada del supuesto trabajador”, explican en el sector.

Este engaño era también habitual en los timos relacionados con el alquiler de inmuebles en épocas de bonanza económica. “Se publicitaban precios muy baratos, aunque había que ingresar una señal en una cuenta que podría llegar a los 1.000 euros”, explica Benito Iglesias, presidente de la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein). El cliente perdía este ingreso, que no iba destinado al inmueble si no a los bolsillos del timador.

Los billetes falsos


Para evitar los engaños, los profesionales del sector recomiendan la coordinación y la información, de manera que empresarios y trabajadores estén prevenidos antes de que el timo se extienda.

En las asociaciones de comerciantes ponen como ejemplo lo sucedido las últimas Navidades. “hubo una entrada tan grande de billetes falsos de 50 euros que tuvimos que recomendar a nuestros asociados que se dotasen de dispositivos para comprobar el efectivo”, asegura Antonio Regueira, presidente de la asociación del sector en Pontevedra.