Así combaten el acoso sexual las Kellys de EEUU

Los casos de acoso sexual aumentan en las guardias nocturnas.

Así combaten el acoso sexual las Kellys de EEUU

Los hoteles de Estados Unidos recurren a la tecnología para evitar el acoso sexual a sus empleadas. Pero en España no hay nada similar

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

15/12/2017 - 04:55h

“A veces se confunde nuestra profesión con otra cosa. En una ocasión un huésped me puso dinero para que me quedase en la habitación que tenía que limpiar. Dije que no, insistió e insistió, hasta que pude salir corriendo y encerrarme en otra habitación. Tuve que esperar que suba un compañero de recepción para ayudarme a salir, y sin embargo esa persona seguía con el acoso”.

Eva Escolar, camarera de piso, recuerda cuándo sufrió el acoso escolar por parte de un huésped en un hotel de Madrid. “No tenemos ninguna herramienta para defendernos, nos recomiendan que dejemos las habitaciones cerradas con llave, pero nuestro trabajo consiste en entrar y salir constantemente de las habitaciones”, precisa.

El caso del acoso del exdirector del FMI promovió el uso del botón del pánico en EEUU

Estos casos no son muy frecuentes, dice, pero suelen suceder en este oficio. En ocasiones, si el acoso no pasa a mayores, se termina ocultando bajo un muro de silencio. Según el secretario de Hostelería de CCOO en Lanzarote, Rafael Díaz, las trabajadoras que más sufren este problema son las que hacen guardia en la noche en los hoteles.

El escándalo del director del FMI

En Estados Unidos, el escándalo del exdirector del FMI Dominique Strauss-Kahn, en 2012, fue la gota que rebalsó el vaso. El ejecutivo fue acusado por Nafissatou Diallo, una camarera del hotel Sofitel, de golpearle e intentar violarla. La polémica le costó el cargo a Strauss-Kahn, y si bien la denuncia no llegó al juicio, el político francés acordó pagar una abultada indemnización para cerrar el caso.

Tras el suceso, los sindicatos del personal de hoteles de Nueva York instaron a los hoteles a usar un botón de pánico para evitar ataques a sus empleadas.

Este botón es similar al que usan las personas que padecen de una enfermedad o con problemas de movilidad en caso de emergencias o caídas. El dispositivo se comunica con el personal de recepción, y la empleada lo puede pulsar discretamente y recibir ayuda antes que el acoso aumente de intensidad, informa Bloomberg.

En Seattle, las empleadas de los hoteles llevan ‘silbatos electrónicos’, que son dispositivos con geolocalización que advierten al personal de seguridad en caso de problemas. También en Chicago, su consistorio votó por unanimidad que los hoteles entreguen llamadores similares a su personal.

La patronal del sector, American Hotel and Lodging Association (integrada por Marriott, Hilton y Hyatt, entre otras grandes marcas) aceptaron y promovieron la implementación del sistema para evitar nuevos problemas.

Sin prevención en España

En España no hay ningún dispositivo similar, lamenta Eva Escolar, miembro de Las Kellys de Madrid, la asociación que agrupa a las camareras de piso. Recuerda que hasta hace pocos años, el uniforme en su hotel era una bata con botones, que llega hasta la altura de las rodillas, y con medias.

Esta indumentaria, “además de ser incómoda para trabajar”, también les ha causado más de un problema con pasajeros que se han sobrepasado con las empleadas. “Desde que llevamos otro tipo de uniforme es más fácil evitar esas cosas”, agrega.