El hackeo le cuesta 1.000 millones de dólares a Marriott

Tras el hackeo Marriott tiene que afrontar diversas causas judiciales.

El hackeo le cuesta 1.000 millones de dólares a Marriott

Entre notificaciones, multas y demandas de los perjudicados Marriott tendrá que afrontar un multimillonario pago por el robo de datos de sus clientes

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

05/12/2018 - 16:25h

Todavía es muy pronto para saber qué costo tendrá el ciberataque contra Marriott, dijo la directora financiera de la cadena hotelera Leeny Oberg. Pero diversos analistas calculan que la factura podría superar los 1.000 millones de dólares.

Oberg es la primer directiva que da la cara públicamente tras la revelación de que un pirata informático estuvo accediendo a la red de Starwood Hotels & Resorts desde 2014, y accedió a los datos de 500 millones de clientes. Esa cadena fue comprada por Marriott por 13.600 millones de euros en 2016.

Para Oberg no es válido comparar el impacto financiero con los hackeos de otras firmas. “Cualquier situación similar vivida por otra compañía es diferente, y nadie debe asumir que lo que le pasó a una empresa tenga que ser igual en otra”, dijo en una conferencia de inversores organizada por Barclays.

El costo del hackeo

Según un informe de Morgan Stanley, Marriott tendrá que destinar al menos un dólar por cada cliente para comunicarle la incidencia y proveerle servicios para sabe si su cuenta de cliente fue manipulada. Además de esos 500 millones también habría que sumar otros 200 millones en multas y gastos por posibles demandas.

Marriott tendrá que destinar por lo menos un dólar por cada cliente afectado. Para empezar, aquí ya debe pagar 500 millones de dólares

Una estimación de Bloomberg Intelligence elevan la factura hasta los 1.000 millones de dólares, monto en el que se incluye una posible multa de 450 millones (o el 2% de los ingresos brutos de 2017) por la regulación de protección de datos de la Unión Europea.

Tormentas judiciales

Marriott afronta varios frentes de tormenta judiciales por el escándalo informático, tanto de fiscales de Estado como de los organismos reguladores de Europa y de asociaciones de consumidores. Además tiene que declarar, el 17 de diciembre, ante el comité de Comercio del Senado de EEUU para detallar los alcances del ataque.

La hotelera sigue investigando el hackeo y se comprometió a reponer las tarjetas de los programas de fidelidad de sus clientes. Por suerte para sus finanzas, cuenta con seguros que le permiten hacer frente a estos pagos.

No es el primer ataque que recibe una gran cadena hotelera: Hilton, Hyatt e Intercontinental también fueron objetivos de los piratas informáticos, pero ninguno de la magnitud de la filtración en las redes de Marriott-Starwood, uno de los hackeos más grandes de la historia.