Cómo es el hotel donde no existen las líneas rectas

El diseño del hotel Fontenay, obra del arquitecto Jan Störmer, es un ejemplo de la arquitectura más vanguardista.

Cómo es el hotel donde no existen las líneas rectas

El hotel Fontenay, de Hamburgo, es un capricho de la arquitectura vanguardista ya que no tiene ni un ángulo recto en su estructura

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

11/08/2018 - 17:00h

Los arquitectos mantienen una continua tradición de competencia por ver quien presenta el diseño más vanguardista. El uso de formas curvas no son nuevas (La Pedrera de Antoni Gaudí es un buen ejemplo centenario), pero siempre hay alguien que quiere ir un paso más allá.

Lo hemos visto con el nuevo hotel Morpheus de Zaha Hadid, con la Torre Europa de Toyo Ito, la Torre Glòries de Jean Nouvel (y su antecesor, el edificio 30st Mary Axe creado por Norman Foster), y ahora, con el nuevo hotel Fontenay, concebido por Jan Störmer.

La silueta recuerda a tres círculos enlazados

Este es el primer hotel de cinco estrellas que abre en Hamburgo en los últimos 18 años, y el rasgo más llamativo es que en su estructura no hay ni una línea recta. Ni una. Ya en el interior, algún purista levantará su dedo y señalará que el cabezal de la cama, la biblioteca de la habitación o las mesas del restaurante son rectilíneas. Es cierto, pero eso no quita mérito a la proeza arquitectónica de concebir un edificio de puras curvas.

TheFontenay Atrium
El Atrium cuenta con una luz de 27 metros de alto, donde suavemente bailan casi 200 paneles de vidrio.

Las formas curvas del Fontenay se encuentran en los muebles, las paredes, las escaleras y la estructura exterior

Visto desde el aire, el hotel Fontenay se presenta como tres círculos enlazados por sus bordes exteriores. Ubicado a pocos pasos del lago Alster, sus líneas fluidas recuerdan a los suaves movimientos de las olas del curso lacustre. Recubierto con azulejos de porcelana de blanco brillante, su superficie cóncava y convexa refleja tanto la luz del sol como el bosque que lo rodea.

Diálogo de una arquitectura caprichosa

Su interior mantiene el mismo diálogo de asimetrías caprichosas: el lobby principal tiene un sofá de 25 metros que se curva junto con la pared, y este espacio, con una luz de 27 metros de alto, despliega 198 paneles de vidrio que, a la menor brisa, se mueve suavemente, como si se estuviera en el interior de un acuario.

En el medio de este espacio, llamado el Atrium, cuelga un impactante candelabro de siete metros diseñado por el estudio holandés Bramd van Egmond.

Parkview LowResWeb
Las mesas y sillas son uno de los pocos elementos de líneas rectas en el hotel Fontenay.

Este hotel, perteneciente a la cadena Leading Hotels of the World, continúa con su despliegue curvilíneo en las escaleras, las paredes y en muebles como las mesas del bar o el mostrador de recepción.

En el restaurante Laksesa se presentan las creaciones del chef suizo Cornelius Speinle, quien a los 32 años ya cuenta con una estrella Michelin en su historial.

A destacar: la presencia de una biblioteca con 1.000 libros de arquitectura, urbanismo y turismo de Hamburgo, el Cuarto de los Fumadores, donde se ofrece una exclusiva colección de puros de primera línea, y el restaurante Parkview, que presenta vistas de 320 grados sobre el lago Alster, las cúpulas de las famosas cinco iglesias de la ciudad y la rompedora silueta de la Filarmónica del Elba, la obra maestra de Herzog & De Meuron.

En las alturas, al lado del Fontenay Spa, una piscina infinita de 20 metros de largo confunde sus aguas con la del lago a la distancia, un giro más de la innovadora arquitectura de Störmer que impacta al visitante.

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La piscina infinita se confunde con las aguas de lago Alster.