Las hoteleras tienen pesadillas con la fuga del capital chino

Una de las entradas del Waldorf Astoria, el emblemático hotel propiedad de la aseguradora china Anbang.

Las hoteleras tienen pesadillas con la fuga del capital chino

El escándalo de Angban y las crisis de HNA y Wanda alertan al sector hotelero, tradicional receptor de jugosas inversiones chinas

El incesante flujo de dinero chino en las grandes hoteleras entra en zona de turbulencias. Por las grandes deudas acumuladas y debido a la desaceleración de la economía china, desde el 2015 se han retirado o cancelado proyectos por casi 59.000 millones de euros sólo en empresas de EEUU. Y hay otros 5.700 millones en la cuerda floja, informa Bloomberg.

El escándalo Anbang

Los consejos de administración de las mayores hoteleras siguen con cautela la decisión del gobierno de Beijing de tomar las riendas de la aseguradora Anbang y de procesar a su presidente Wu Xiaohui por delitos de fraude.

Anbang es una de las mayores aseguradoras chinas y había comprado el emblemático hotel Waldorf Astoria por casi 1.550 millones de euros al grupo Hilton, aunque la cadena continuará gestionando el hotel por 100 años más.

Anbang también había adquirido Strategic Hotels, de Chicago, a Blackstone, en una operación que se cerró por 4.800 millones de euros. Ahora el fondo norteamericano está dispuesto a realizar una oferta para recuperar la sociedad, informa Bloomberg.

Otros grandes inversiones hoteleras de Angban son el Westin St Francis (San Francisco), por 813 millones y el InterContinental de Miami, por 330 millones.

Crisis financiera en HNA

El escándalo de Anbang se suma a la grave crisis financiera que padece el conglomerado HNA, que tiene a la venta numerosos activos inmobiliarios y participaciones en todo el mundo para pagar sus deudas. Entre ellos se encuentra el 29,5% de la cotizada española NH, en donde las financieras JP Morgan y Benedetto, Gartland and Co siguen (sin éxito) buscando compradores.

Los inversores chinos han desinvertido o cancelado operaciones por alrededor de 59.000 millones de euros solamente en empresas de Estados Unidos.

El gobierno de Beijing mira con lupa las cuentas de HNA, que ha emprendido una feroz campaña de inversiones por 32.000 millones de euros en los tres últimos años.

Entre ellas se encuentra el 25% de Hilton, que compró por 5.300 millones de euros y el 29,3% de Carlson Rezidor Hotels, adquirido por 1.600 millones de euros.

Wanda pone el cartel de ‘se vende’

Así como HNA, otros conglomerados del país asiático se quitan de encima sus participaciones en sociedades de ocio, el deporte y la hostelería. El fondo inversor Wanda se ha desprendido del 18% de su participación en el Atlético de Madrid; y ya en junio de 2017 traspasó el edificio España al grupo Baraka (que lo revendió a la hotelera Riu).

Este fondo también tiene una urgente necesidad de fondos, para tapar la deuda de casi 29.000 millones de euros generada –como HNA- de una intensa campaña de inversiones.

En China este grupo ha traspasado una cartera de 76 hoteles a la inmobiliaria Sunac China Holding, lo que le permitió recaudar 7.400 millones de euros.

Razones del freno

La economía china ha entrado en un ciclo de desaceleración, y Beijing se niega a que los grandes conglomerados industriales arrastren al Estado a un agujero negro por sus deudas. Por esta razón han limitado las inversiones de las empresas del país en activos extranjeros.

Las hoteleras también ven con preocupación la avanzada del gobierno de Donald Trump en vetar las compras de diversas empresas norteamericanas, que considera ‘estratégicas’ para la seguridad del país.

Entre ellas se encuentran las fracasadas operaciones de Ant Financial sobre Money Gram International y la de Lattice Semiconductor Corp por parte de Canyon Bridge Capital Partners, que tiene una importante participación del gobierno chino.