Hoteles en medio de la nada: bienvenido a la verdadera privacidad

Cuando la ausencia de multitudes es el auténtico lujo. Foto Stu Gibson |Hotel Pumphouse Point.

Hoteles en medio de la nada: bienvenido a la verdadera privacidad

En un lago, una isla remota o junto al pico de una montaña… No hay rincón perdido en el planeta donde no pueda abrir sus puertas un cinco estrellas

Sergio Cabrera

Madrid

16/06/2019 - 14:00h

Inexpugnables y con encanto, ya se encuentren en medio de un lago, en una remota isla semidesierta o en lo alto de una montaña. Algunos con apenas un par de habitaciones, pero todos con los servicios del más exclusivo resort. Y, lo mejor, con el encanto de la privacidad que es hoy, para muchos, el auténtico lujo.

Menos de 500 metros separan al Hotel Intercontinental de Sídney del icónico edificio de la Ópera. A un paso de los mejores museos de la ciudad australiana y con vistas sobre el puerto, no es quizás el mejor lugar donde pasar desapercibido, y mucho menos donde tener una discusión en sus balcones y esperar que nadie se dé cuenta. Es lo que les pasó al entonces matrimonio Brad Pitt y Angelina Jolie durante una gira de promoción en la ciudad.

Una antigua estación hidroeléctrica acoge el hotel boutique Pumphouse Point en Tasmania

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Al otro lado del globo y con un trasfondo más romántico, los recientemente separados Bradley Cooper e Irina Shayk intentaban con poco éxito ocultar sus citas en Londres, que se producían en céntricos hoteles de lujo de la capital inglesa.

Hotel Pumphouse Point.
Además del hotel, Pumphouse Point cuenta con dos villas independientes. Foto Hotel Pumphouse Point.

Unos y otros podrían haber pasado completamente inadvertidos si, en vez de los habituales cinco estrellas en el corazón de la ciudad, hubieran escogido alguno de los hoteles de lujo más aislados del planeta. Estos son algunos de ellos.

1. Hotel Pumphouse Point, Tasmania

Si la isla de Tasmania (Australia) es ya per se un destino bastante complicado de visitar para un español (el trayecto más rápido roza las 27 horas y los dos trasbordos), aun más complicado es acercarse a este hotel levantado en medio del pago Saint Clair, en lo que fue una antigua estación hidroeléctrica en los años 30.

Premiado por su rehabilitación en hotel boutique de gran lujo, goza de las mejores vistas sobre el parque natural en el que se encuentra y cuenta con doce habitaciones en las que se mezcla el diseño moderno funcional con el estilo industrial más vintage.

Una antigua estación hidroeléctrica aloja el Hotel Pumphouse Point.
Una antigua estación hidroeléctrica aloja el Hotel Pumphouse Point.

La pasarela de entrada a la Pumphouse es, sencillamente, una delicia visual, aunque tenemos la opción de optar por otras dos casas que no están en el lago. Además del servicio de habitaciones, tendremos la opción de cenar en una mesa común cocina casera y tradicional, ya que el complejo cuenta con su propio horno de pan, huerto, etc. Desde 181 €/noche.

2. Alyeska Resort, Alaska

Girdwood es un pequeño pueblo en las montañas de Alaska al que llegar puede ser toda una odisea, especialmente en invierno.

Pero, por si no fuera suficiente lejanía, siempre podemos tomar una góndola que nos eleve aun más arriba, casi a la cima de las montañas, donde se encuentra el Alyeska Resort.

Alyeska Resort. Foto H. Thamm.
Alyeska Resort. Foto H. Thamm.

Solo accesible por telesilla o haciendo montañismo durante varias horas a pie, está en el corazón de uno de los valles nevados más impactantes de Norteamérica. En su interior se encuentra, además del propio establecimiento, el restaurante Seven Glaciers (Siete Glaciares), que cuenta con premios a la cocina más lujosa y creativa de la región.

Como no podía ser menos, el complejo cuenta con su propio spa, donde el tratamiento estrella es el masaje 'Sensación de límón y romero' (125 €/ 50 minutos).

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3. Leleuvia Island Resort - Islote Leleuvia (Fiyi)

Nada menos que 35 minutos de barco son necesarios para llevar desde Fiyi a este islote del archipiélago en el que sentiremos qué es eso de ser los propietarios de una isla privada, y es que no hay más en Leleuvia que este pequeño resort rodeado de palmeras.

Además de tumbarnos en sus hamacas, podemos pasear por su playa, observar sus aves, bucear en su arrecife, hacer esnórquel... y descansar.

Leleuvia Island Resort

Si queremos contacto con otras personas tendremos que visitar Levuka, Moturiki o Bau, las islas cercanas, a más de 20 minutos en barco. Los bungalows del hotel pueden acoger a hasta seis persones, aunque se configuran según el deseo y reserva y todos se han diseñado para que se goce de grandes vistas, independientemente de cuál te toque.

4. Scarabeo Camp - Marrakech 

Tras volar a Marrakech nos tenemos que adentrar en pleno desierto para llegar a este glamping de gran lujo, el Scarabeo (por escarabajo).

Está a 58 km. de la ciudad alauita, en el Atlas, en una zona conocida como el desierto de Agafay, y dicen que no hay mejor lugar desde el que ver las estrellas.

Completamente en soledad, ofrece 15 suites en diferentes haimas con calefacción y baño privado con ducha, son toda una sensación.

Scarabeo Camp, Marruecos.
Scarabeo Camp, Marruecos.

El campamento, además, nunca está situado en la misma ubicación, sino que se traslada según la estación para aprovechar al máximo las pocas bondades del terreno. Hornean pan tradicional a diario y todo el menú es cocina marroquí artesana. Paseos en camello y caballo, yoga, caminatas o lecciones de astronomía son algunas de las actividades (desde 275 €/noche).

5. The Muraka - Rangali (Maldivas)

Este invierno abrió sus puertas The Muraka, una villa de gran lujo que se encuentra nada menos que a 5 metros bajo el nivel del mar, en la paradisíaca isla de Rangali, en Maldivas.

The Muraka.
The Muraka.

Con dos plantas, la principal está sobre la línea de flotación y la ocupa el salón y la zona de estar, mientras que la inferior, que es la que nos corresponde, la ocupa un dormitorio con toda la estructura de paredes transparentes de gran resistencia.

Las vistas no pueden ser más impactantes, con el océano y el coral a un golpe de vista.

La zona superior incluye una piscina de arquitectura infinita y la reserva, además, el servicio de varios mayordomos las 24 horas. Claro que tanto lujo se paga: 45.000 € la estancia mínima de cuatro noches.

The Muraka, Maldivas.
The Muraka, Maldivas.