Hyatt Centric Gran Vía: el lujo milenial llega a Madrid

Hyatt Centric Gran Vía oculta un privilegiado mirador en su azotea.

Hyatt Centric Gran Vía: el lujo milenial llega a Madrid

El primer establecimiento de la cadena Hyatt en Madrid se enmarca en la categoría de hoteles lifestyle

El lujo no es lo que era. Es mejor. Al menos para una nueva generación de viajeros que busca establecimientos menos recargados y suntuosos, pero con los mismos estándares de calidad y servicio que se esperan de un cinco estrellas. Son los llamados hoteles lifestyle y el Hyatt Centric Gran Vía es uno de sus máximos exponentes en la capital.

Mientras Madrid se consolida como polo de atracción del turismo premium, destino de los turistas que más gastan, el sector hotelero apuesta de lleno por la ciudad, con una cascada de nuevos proyectos que han abierto o abrirán próximamente sus puertas.

Hyatt Centric Gran Vía se alza en un edificio histórico en el número 31 de la calle Gran Vía, una de las principales arterias comerciales y culturales de la ciudad

En el corazón de Gran Vía

Dentro de esta nueva generación de hoteles lifestyle, destaca la propuesta de Hyatt Centric Gran Vía. El grupo estadounidense, ausente nueve años de la capital, abrió el pasado diciembre un establecimiento de su marca cinco estrellas con vocación de convertirlo en su buque insignia en Europa.

El edificio se alza en el número 31 de la calle Gran Vía, una de las principales arterias comerciales y culturales de la ciudad. No hay un portero uniformado en la puerta que nos franquee el paso. Quizás por eso cueste menos decidirse a entrar.

Una sala en la planta baja del Hyatt Centric Gran Vía, presidida por una señal luminosa On air, señala su disponibilidad para hacerse el selfie perfecto. Bienvenidos al hotel “instagrameable”

Ya en el interior, la disposición del mobiliario nos invita a deambular, a investigar, a dejarnos sorprender por una decoración salpicada de referencias a Madrid –castizas y ultramodernas- como pequeñas esculturas de gatos o de guerreros imperiales pero también a la radio, en un claro homenaje al edificio vecino, sede de los estudios centrales de la Cadena Ser.

Hyatt Centric Gran Vía fachada

Una pequeña sala, presidida por una señal luminosa On air, señala su disponibilidad para hacerse el selfie perfecto. La decoración, la iluminación y hasta el último detalle están pensados para actuar como si de un filtro de la red social se tratase. Bienvenidos al hotel “instagrameable”.

Lujo urbano

La recepción, discreta, en un rincón. Nadie atosiga preguntando qué queremos. Espacios diáfanos, una gran mesa frente a un ventanal para trabajar, esperar o simplemente, ver pasar la vida por la Gran Vía.

Muchas sonrisas entre el personal, que se muestra cercano y a la última, en sintonía con la elegancia urbana que despliegan los clientes y, por supuesto, en zapatillas deportivas.

Son, además, embajadores de Madrid, ya que el hotel incluye un servicio sin coste por el que los conserjes te diseñan un plan específico de ocio o cultura, en función de tus intereses y el tiempo disponible, y te recomiendan los mejores lugares para comer, tomar una copa e ir de compras.

Hyatt Centric Gran Vía Restaurante Hielo y carbón
El restaurante Hielo y carbón es un punto de encuentro para madrileños y clientes alojados.

Al fondo, Ondas, vermutería y lounge bar, inspirado en un estudio de música, que rompe con la estética tradicional del lobby-bar de un hotel. Su carta incluye cócteles, vino, cervezas y una selección de tés y cafés, así como opciones para comer disponibles durante todo el día.

Valor arquitectónico

Una imponente escalera de caracol de mármol blanco da acceso a las plantas superiores, joya de la corona del edificio original. De hecho, todos los espacios del hotel  preservan el valor arquitectónico de este histórico edificio de estilo art-decò, como la fachada del siglo XIX y el pórtico de entrada.

El estudio Blue Sky Hospitality, fundado por el arquitecto e interiorista Henry Chebaane, firma el proyecto de remodelación del hotel, que conllevó una inversión de 30 millones de euros

El estudio Blue Sky Hospitality, fundado por el arquitecto e interiorista experto en el sector del hospitality de lujo Henry Chebaane, firma el proyecto de remodelación del hotel, que conllevó una inversión de 30 millones de euros.

Entre las referencias a la historia de Madrid destaca la azotea, que esconde uno de sus mayores tesoros: una viga dañada por un obús dirigido al cercano palacio de las telecomunicaciones (hoy sede de la Fundación Telefónica) se ha transformado en una instalación de arte que simboliza la paz.

Hyatt Centric Gran Via Madrid Suite
El hotel cuenta con 159 habitaciones y suites plagadas de referencias a la cultura popular madrileña.

Mas referencias a la ciudad se reparten por sus 159 habitaciones y suites, todas ellas con impresionantes vistas a la Gran Vía, decoradas con piezas inspiradas en la cultura popular local, como guitarras, estampado de pata de gallo o la iconografía de las obras del pintor madrileño Juan Gris.

Los espacios para reuniones y eventos, ubicados en la primera planta, recrean por su parte un bosque invertido inspirado en el Parque del Retiro. Son espacios que se abren con grandes ventanales a la Gran Vía, que los inunda de luz natural.

Oferta gastronómica

El restaurante Hielo y carbón entraña la oferta gastronómica del hotel. Punto de encuentro para madrileños y clientes alojados, combina las gastronomías peruana y española, sin perder de vista la cocina de mercado de Madrid.

Restaurante Hielo y carbón, Hyatt Centric Gran Vía
Las propuestas gastronómicas combinan las cocinas española y peruana.

Cuenta con una cocina abierta, dedicada al carbón, y una parte de “crudo bar”, que representa el hielo, además de una original Gintonería con una carta divertida de cócteles que se pueden disfrutar desde las barras panorámicas que rodean el espacio.  

La azotea del edificio guarda un secreto más: el Jardín de Diana, un mirador privilegiado inaugurado este verano que combina una propuesta gastronómica más fresca y una selección de cócteles

La azotea del edificio guarda un secreto más: el Jardín de Diana, un mirador privilegiado inaugurado este verano que combina una propuesta gastronómica más fresca y una selección de cócteles.

Todo bajo la atenta mirada de Diana cazadora, una escultura de cinco metros de altura de la diosa romana que lanza una flecha a Mercurio quien, por su parte, corona el edificio al otro lado de la Gran Vía. Porque no solo hay gato en el tejado de Madrid.