Los inversores hoteleros huyen de BCN (y estas son las causas)

Las inversiones hoteleras caen más del 20% en Barcelona.

Los inversores hoteleros huyen de BCN (y estas son las causas)

Tras un repunte en el 2016, la inversión hotelera cae más del 20% en el año pasado

La inversión hotelera en Barcelona cayó un 20,7% en el 2017. Según el Gremio de Hoteles de Barcelona, en la ciudad se han destinado 216 millones de euros para aperturas y rehabilitaciones, cuando en el año anterior se habían registrado operaciones por 261 millones de euros.

Durante el año pasado, en Barcelona se abrieron nueve hoteles nuevos, que totalizan 885 habitaciones. El Gremio es optimista, al estimar que en 2018 se inaugurarán 12 establecimientos más, con un parque de 1.871 habitaciones.

Sin embargo, diversos expertos consultados por Cerodosbé creen que el 2018 será peor todavía, y por las mismas razones que espantan las inversiones: la moratoria hotelera y la incertidumbre política.

La caída del último trimestre

“El último trimestre fue catastrófico”, recuerdan fuentes de Bric Consulting, que precisan que el 28 de septiembre se cerró la última operación inversora de envergadura, por 25 millones de euros, y luego del 1 de octubre, la fecha del referéndum, “pasó lo que pasó, no se volvió a cerrar nada y muchas operaciones en estudio se retiraron”.

Según esta consultora, desde octubre del 2017 se congelaron operaciones por más de 100 millones de euros, entre hoteles y apartamentos turísticos. "No se recuerda un período tan largo de tiempo sin cierres efectivos de operaciones incluso en los peores años de la crisis inmobiliaria", indicaron.

“El interés de inversores extranjeros en Barcelona es cero”, indican expertos en el sector hotelero

Esta perspectiva es compartida por lvar Yuste, socio director de la consultora PHG. Para este experto, por la incertidumbre política “la inversión extranjera y nacional en Cataluña y Barcelona está paralizada”.

Contraste con España

El derrumbe inversor de Barcelona en particular, y de Cataluña en general, contrasta con el panorama español. En el Estado la inversión hotelera alcanzó los 4.000 millones de euros, un 79% más, indica un análisis estadístico de la consultora Irea.

La ciudad que más inversiones atrajo fue Madrid, con un movimiento económico de casi 637 millones de euros, señala este estudio.

Interés cero

Yuste precisa que entre los fondos internacionales, la intención de invertir en Cataluña “es cero”, sentimiento que –indica- percibió en la última edición del IHIF (Foro Internacional de Inversiones en Hoteles), realizada en Berlín. “Como la situación (política) no se cierra, nadie ve un horizonte claro”, agrega.

Este consultor ve una situación paradójica: la operatividad turística (llegada de vuelos, reservas de habitaciones) se recupera, pero los fondos extranjeros “tienen a Barcelona en el congelador”.

El lastre de la moratoria

En cambio, para Bruno Hallé, de Magma HC, el mayor causante de la huida de inversores es la moratoria hotelera, dispuesta por el gobierno de Ada Colau en julio de 2015.

Los hoteles que se abrieron en 2016 y 2017 fueron aquellos que había conseguido las licencias antes de la normativa municipal, “pero en el 2018 será peor porque estamos con los flecos de los que llegaron a tener una licencia por los pelos”, indica este consultor.

Teniendo en cuenta que las obras para construir un hotel demora hasta dos años, “veremos pocas aperturas en el último trimestre de 2018 y menos todavía en 2019”, dice.

Pérdida de competitividad

Para Hallé, esta situación lleva a una pérdida de competitividad de la ciudad, pero no solo estructural, sino también conceptual: “Barcelona siempre fue innovadora, abierta a Europa. Ahora tenemos pocos hoteles buenos, y ninguno vendrá con un concepto rompedor y novedoso”.

“Ahora a Barcelona la miran con recelo”, describe, porque a los inversores “les interesa el destino, pero como no tienen opción de contar con una licencia, asumen que no vale la pena comprar suelo para no saber qué hacer con él”.