North Pole Igloos: así es dormir en el hotel más al norte del mundo

La experiencia sólo estará disponible el próximo mes de abril: Foto: North Pole Igloos.

North Pole Igloos: así es dormir en el hotel más al norte del mundo

Los exclusivos iglús de cristal se ubican sobre el mar helado del Polo Norte y abrirán solamente un mes al año. ¿El precio? Desde 95.000 euros

Mar Nuevo

Madrid

16/09/2019 - 11:40h

Tan único que se ofrece solo durante un único mes al año. Tan septentrional que está prácticamente garantizada la observación de la aurora boreal. Tan remoto que hay que llegar en helicóptero. Y, por supuesto, tan exclusivo que cuesta 95.000 euros. Así será dormir en el Polo Norte.

La compañía especializada en viajes de alta gama en destinos nórdicos Luxury Action abrirá el próximo mes de abril un hotel emergente en pleno Círculo Polar Ártico.

Aunque inspirado en el tradicional iglú, North Pole Igloos ofrece comodidades impensables para exploradores y aventureros

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Inspirado en el tradicional iglú, el hotel North Pole Igloos sin embargo ofrece estancias en un total de diez construcciones con paredes de cristal equipadas con calefacción y todas las comodidades para garantizar las comodidades de los viajeros que decidan vivir la aventura de dormir bajo las estrellas del Polo Norte.

Una vuelta del tuerca al iglú tradicional

“El Polo Norte ha sido uno de los destinos turísticos más exclusivos del mundo durante años, pero no existen instalaciones de alojamiento agradables y cómodas", explicó a CNN el fundador de Luxury Action, Janne Honkanen.

De hecho, el destino resulta prácticamente inaccesible durante la mayor parte del año, con las excepciones de los meses de abril -se puede alcanzar en helicóptero- y junio y julio, cuando se puede llegar en barco.

Sin renunciar a estas condiciones extremas del destino, Honkanen ideó una manera “más cómoda” de experimentar el Polo Norte a través de instalaciones más acogedoras.

Según sus datos, alrededor de 1.000. personas viajan al Polo Norte cada año, si bien la mayoría lo hacen en viajes de exploración, cargando el equipo necesario para sobrevivir por sí mismos en este ambiente hostil.

Pese a las comodidades que ofrece, la experiencia exige tener espíritu aventurero: las temperaturas oscinal en abril entre -20 y -40 grados

Espíritu de explorador

A diferencia de ellos, North Pole Igloos introduce la posibilidad de dormir cómodamente en un iglú climatizado y con baño incorporado, pero también todo tipo de personal necesario para garantizar una estancia cómoda y segura, como guías especializados en el Ártico, chef y equipos de seguridad.

North Pole Igloo Hotel
Foto: North Pole Igloo Hotel.

Todo ello, además del transporte en helicóptero desde la Laponia finlandesa, entra dentro del paquete que se ofrece a los huéspedes y que va desde 95.000 euros por persona por una estancia de entre tres y cinco noches, siempre en función de las condiciones climatológicas.

Sin embargo, para sus creadores, las comodidades por sí mismas no permitirán hacer este viaje a cualquiera: “definitivamente necesitas tener el espíritu de un explorador o un científico”, explicó.  

No en vano las temperaturas en ese momento del año oscilan entre menos 20 y menos 40 grados.

Como atractivo añadido, según la empresa los viajeros tienen prácticamente asegurada la oportunidad de ver la aurora boreal, que aún es muy activa en el mes de abril.

Sus responsables inciden en la dimensión "transformadora" del viaje y cómo ayudará a tomar conciencia de un  problema como la crisis climática

Además de la observación del cielo, los viajeros podrán realizar otras actividades como encuentros con científicos y miembros de la comunidad local, avistamiento de focas, osos polares, aves árticas y otros animales salvajes.

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Experiencia sostenible

El viaje tiene, además, una dimensión transformadora y que, según el fundador de la compañía finlandesa, una parte importante del proyecto es “difundir lo que está sucediendo en el Ártico, cómo la crisis climática afecta la cultura, la comida y los animales”.

También se pone de relieve el bajo impacto del hotel en el ecosistema ya que todos los elementos que se utilicen para poner en marcha el hotel se traerán de vuelta, una vez transcurrido el mes de abril.

Después, y según sus planes, los iglús volverán en abril de 2021.