¿Quiénes pueden salvar a las abejas? Los hoteles de lujo

Los hoteles alojan a las abejas en sus azoteas y emplean su miel en la cocina o el spa. Foto: The Fairmont Chateau Whistler.

¿Quiénes pueden salvar a las abejas? Los hoteles de lujo

Encontrarás miel… y también colmenas. Grandes hoteles de lujo se lanzan a proteger a las abejas con la instalación de panales en sus azoteas

Mar Nuevo

Madrid

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Puede que no lo dijese Einstein -como se ha difundido durante años- pero eso no le resta un ápice de verdad. La vida sin abejas sería un auténtico desastre: sin la labor polinizadora de estos y otros insectos las flores no serían fecundadas y no darían frutos y semillas, lo que amenazaría profundamente la biodiversidad y la seguridad alimentaria. Pero las abejas han encontrado un aliado inesperado: los hoteles de lujo.

En el mundo existen alrededor de 20.000 especies de abejas, 2.500 en Europa, de las que depende, hasta una tercera parte, la producción de alimentos, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Greenpeace estima su contribución a la economía mundial en unos 265.000 millones de euros anuales en todo el mundo.

Cadenas como Fairmont, Mandarin Oriental y Marriott o asociaciones como Relais & Châteaux son algunos de los complejos de lujo que comparten instalaciones con miles de abejas y, de paso, elaboran su propia y exquisita miel

Hasta el 37% de la población de abejas en Europa está en declive según la misma ONG, amenazada por factores como la degradación de sus hábitats, el cambio climático, las especies invasoras y prácticas agrarias como el empleo de plaguicidas.

[Para leer más: Estas son las apuestas más audaces para las terrazas de hoteles]

Sin embargo, en los últimos años, científicos, ecologistas, apicultores y ciudadanos preocupados por la desaparición de las abejas han encontrado nuevos -y a veces sorprendentes- colectivos que se lanzan a proteger a las abejas, en algunos casos ofreciéndoles nuevos hábitats donde instalarse.

Fairmont Vancouver.
Azotea del hotel Fairmont Waterfront, en Vancouver. Foto. Fairmont.

En entornos urbanos y, aunque sorprenda, los hoteles de lujo son algunos de los más activos. Desde cadenas como Fairmont, Mandarin Oriental y Marriott pasando por asociaciones como Relais & Châteaux, estos son algunos de los complejos que comparten instalaciones con miles de abejas y, de paso, elaboran su propia y exquisita miel.

Fairmont

Fairmont Hotels & Resorts es uno de los veteranos en la materia y cuenta con un programa específico enfocado a las abejas dentro de su plan global de sostenibilidad: Bee Sustenaible.

En 2008, la firma integrada en Accor comenzó a instalar colmenas en los jardines y azoteas de sus hoteles como respuesta a la drástica reducción de estos insectos y hoy cuenta ya con más de 40 colmenas y hoteles de abejas en 20 de sus propiedades en todo el mundo, desde los EEUU a China o Kenia.

Fairmont Waterfront, en Vancouver, utiliza la miel que cosecha fruto del trabajo de sus 500.000 abejas para elaborar bebidas, incluida una cerveza artesanal de barril y una ginebra propia

Desde sus hogares seguros, estas abejas realizan labores de polinización en jardines y parques de sus respectivas áreas. La hotelera, primera del segmento de lujo en iniciar programas de este tipo, se ve recompensada con una producción de miel que se emplea en la gastronomía local, elaborada de forma sostenible y, sobre todo, a nivel local.

Así, por ejemplo, el Fairmont Waterfront, en Vancouver, utiliza la miel que cosecha fruto del trabajo de sus 500.000 abejas para elaborar bebidas, incluida una cerveza artesanal de barril y una ginebra propia.

Otra de sus iniciativas pasa por una cena de tres platos basada en 14 alimentos que ya no existirían si sin las abejas y, en breve, pondrá en marcha un vlog con consejos para construir hoteles de abejas y jardines urbanos ideados para polinizadores.

Fairmont Bee Sustainable
Bee Sustainable es el programa de Fairmont en favor de las abejas. Foto: Fairmont Hotels.

En otra de sus propiedades, Fairmont Chateau Whistler, se ofrecen visitas guiadas al jardín de la azotea y las colmenas entre junio y octubre donde se anima a los viajeros a interesarse por su elaboración. Quizás nunca se había parado a pensar de dónde viene este producto, qué determina su sabor o las amenazas a las que se enfrenta.

Pero es más fácil concienciarle si ha metido el dedo directamente en el panal.

Relais & Châteaux

El sello de hoteles de lujo Relais & Châteaux también se suma a la tendencia. Así, no solo anima a sus miembros a plantar flores, arbustos y árboles para crear hábitats adecuados para las abejas, sino también a instalar colmenas dentro de sus propiedades.

Alrededor de 73 de las 500 propiedades que integran Relaix & Châteaux cuentan ya con colmenas en jardines y azoteas

Hoy, 73 de las 500 propiedades que integran la asociación elaboran su propia miel, entre ellas establecimientos en Nueva Zelanda, Chile, Japón, Francia o los EEUU.

Tanto la miel como otros derivados son esenciales para transmitir a los viajeros el papel fundamental de los polinizadores y la importancia de protegerlos, otra de las tareas que se marcan desde la compañía.

Por ello organizan catas de miel con diferentes elaboraciones y matices con las que los huéspedes aprenden a apreciar el efecto de los diferentes entornos, sus flores y plantas, además de su suelo y su clima, en el sabor de cada variedad.

Mandarin Oriental

Con su establecimiento de París a la cabeza, la firma de lujo Mandarin Oriental es otra de las que apuesta por la sostenibilidad.

Mandarin Oriental, Paris
Alrededor de 100.000 abejas habitan en la azotea del Mandarin Oriental, Paris.

Fue el primer hotel de Francia en obtener la Certificación de Alta Calidad Medioambiental y es uno de los que mejor ha logrado maridar lujo y conciencia medioambiental.

Además, defiende la protección de la biodiversidad, con una colonia de 100.000 abejas que habitan dos colmenas en su azotea, insertada en una zona libre de pesticidas. Cosecha unos 30 kg de miel anualmente que el chef ejecutivo, Thierry Marx, emplea para elaborar su splatos.

El Bar 8 también ofrece cócteles exclusivos hechos con miel, mientras que los huéspedes que participan en el programa medioambiental del hotel, como en la sustitución selectiva de ropa de cama o toallas, reciben un tarro de miel producción propia en agradecimiento.

El 2016, el Mandarin Oriental, Paris inauguró su huerto en la azotea donde, además, cultiva verduras orgánicas, plantas y hierbas como menta fresca tomillo, romero, salvia e hinojo.

Marriott

Solo en el New York Marriott ubicado en el Puente de Brooklyn los huéspedes pueden compartir espacio con más de 60.000 abejas repartidas en dos colmenas, cada una con su propia abeja reina.

En este caso, además de la producción de una apreciada miel, el establecimiento organiza numerosas actividades en torno a esta pequeña comunidad, que vive protegida por paredes de vidrio que permiten acercarse a los huéspedes para conocer de cerca su importante labor.

Un apicultor se encarga de su cuidado mientras que el chef del establecimiento introduce con mimo el fruto de su esforzado trabajo en diferentes recetas, de modo que la colmena, como en los casos anteriores, resulta triplemente beneficiosa: para los huéspedes, para el hotel y, por supuesto, para las abejas y su hábitat.

Dentro de Marriott, y adscrito a su sello Autograph Collection, encontramos hoteles como St. Ermin’s, en Londres, otro de los pioneros con más de siete años de experiencia en gestionar sus colmenas. Sus 200.000 abejas recolectan néctar de más de 50 plantas y árboles de un radio de cinco km que incluye los jardines del mismísimo Palacio de Buckingham.

St Ermins Bee Hotel,  Londres.
Las abejas cuentan con su propio hotel en St. Ermin's.

El mes de septiembre, y además de un festival de menús y cócteles elaborados con miel, el establecimiento realiza talleres de apicultura urbana en coordinación con una asociación local.

Radisson

Con el Radisson Blu Mall of America, en Minnesotta, como punta de lanza, la hotelera Radisson es otra de las que avanza en la protección de las abejas.

El objetivo de estos hoteles no es tanto elaborar su propia miel -que también- como apoyar la investigación en torno a las abejas y llamar la atención sobre un tema más amplio: la importancia de los polinizadores y las amenazas que enfrentan

No es difícil coincidir con un apicultor en el ascensor, que cuenta con colmenas en la azotea y que pertenece a la Red Bee, una asociación que engloba a diferentes hoteles independientes y también de cadenas que ponen en marcha hábitats urbanos para estos insectos.

Su objetivo no es tanto recolectar la miel -que lo hace y la emplea en alimentos y bebidas, además de productos para el cuidado de la piel- como apoyar la investigación en torno a las abejas y llamar la atención sobre un tema más amplio: la importancia de los polinizadores y las amenazas que enfrentan.

Son conscientes de que, como parte del sector del turismo, están en una posición inmejorable para difundir el mensaje y alertar sobre su situación.

Aunque las visitas a la azotea no están permitidas, sí que organizan todo tipo de actividades en torno a ellas, como charlas, demostraciones sobre el proceso de elaboración de la miel y menús especiales con este producto.

Radisson Blu Mall of America
Radisson Blu Mall of America emplea la miel de su cosecha en su cocina.