Rakuten quiere ser el nuevo Airbnb

El presidente de Rakuten Hiroshi Mikitani; y el presidente del Barça, Josep Bartomeu. | EFE

Rakuten quiere ser el nuevo Airbnb

El patrocinador del FC Barcelona lanzará un servicio de alquiler de viviendas particulares para competir con Airbnb

A Airbnb le ha salido un poderoso competidor: la empresa japonesa Rakuten, una de las principales compañías de servicios electrónicos del mundo, lanzará en junio de 2018 un servicio de alquiler de viviendas particulares, con el mismo esquema de negocio que la startup de San Francisco.

El nuevo negocio del patrocinador global del FC Barcelona ofrecerá soporte a propietarios que buscan alquilar sus propiedades en vacaciones o compartirlos a través de su plataforma virtual y que les permite usar la firma de Rakuten, "brindando tranquilidad" a los inquilinos.

Además de gestionar el alquiler, Rakuten Stay ofrecerá un servicio de consultoría que incluye asesoramiento para la mejora de la vivienda (renovaciones, decoración de interiores) y facilita la provisión de productos de acogida, explicó un portavoz de la empresa.

Rakuten se encargará de la limpieza

El nuevo negocio de la compañía nipona permite dejar en manos de Rakuten la administración de las viviendas, incluidas tareas como la limpieza o la atención al cliente, servicios que Airbnb no presta de forma directa.

Por ahora Rakuten Stay estará sólo disponible en Japón pero la empresa estudia ampliar el servicio al extranjero en el futuro.

El servicio permitirá a una de las principales compañías niponas competir con Airbnb y aprovechar la alegalidad en la que se ha movido en el país asiático la popular plataforma estadounidense para posicionarse en este nicho de mercado.

Legislación restrictiva en Japón

Desde 2016 la legislación nipona obliga a los anfitriones de Airbnb a alquilar sus casas durante al menos una semana, y la normativa en algunos municipios añade que se notifique a vecinos y cuerpo de bomberos la estancia de los inquilinos y que se guarden sus datos personales durante los tres años posteriores a la visita.

Estas medidas, excesiva para algunos operadores, buscan proteger a la industria hotelera nipona y a los vecinos de los inmuebles adyacentes, que suelen incomodarse ante el alboroto que generan los turistas.

Pese a las desavenencias burocráticas con el Gobierno, Airbnb cuenta con más de 50.000 propiedades listadas en el país asiático, donde en 2016 generó un impacto económico de 6.900 millones de euros, según cifras de la compañía.