Room Mate dobla su apuesta

Kike Sarasola, presidente de Room Mate, la cadena de hoteles que proyecta crecer al doble en dos años.

Room Mate dobla su apuesta

La cadena duplicará su portfolio de hoteles y contempla la llegada de un nuevo socio

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

15/01/2018 - 12:46h

Kike Sarasola, presidente y fundador de Room Mate, tiene un ambicioso plan en carpeta: duplicar el tamaño de su cadena hotelera en los próximos dos años, y en su programa de expansión no descarta sumar un nuevo socio al grupo empresarial.

Room Mate, que cuenta con un portfolio de 22 hoteles, prevé crecer hasta los 37 establecimientos y 3.052 habitaciones entre este año y el 2020. Esta expansión comprende la llegada a nuevos destinos, como Roma, París, Rotterdam, Lisboa, Nápoles, San Sebastián, Las Palmas de Gran Canaria y Mallorca, describió Sarasola a Expansión.

Estos hoteles se irán sumando a la cartera del grupo desde abril. En el caso de París, se trata de dos hoteles que Room Mate asumirá la administración, mientras que en el resto de ciudades se trata de inmuebles residenciales o de oficinas que serán reformados para ofrecer alojamiento.

Room Mate prevé llegar a las 3.000 habitaciones en el 2020

En Mallorca será donde la cadena abra el primer hotel de playa, que contará con 39 habitaciones.

Room Mate cerró el año con una facturación de 80 millones de euros, un 12,6% que el 2016. También le ha ido bien a Be Mate, la división de alquiler de apartamentos, que multiplicó su facturación por 10 y logró llegar a los seis millones de euros, con 80.000 reservas.

Sin embargo, la inestabilidad política en Cataluña le pasó factura al grupo en el último trimestre, donde tiene cinco hoteles en Barcelona. Según Sarasola, la facturación en esos meses cayó entre “un 15% y un 20%”.

Sarasola busca un nuevo socio

Para cimentar su expansión, Sarasola dijo que está dispuesto a vender el 30% de su participación. El fundador del grupo cuenta con el 70% del capital social, y el restante 30% está bajo el poder de la sociedad Rosp Corunna, que representa a Sandra Ortega.

La condición que pone Sarasola para abrir la puerta a un nuevo socio es que permita al grupo hotelero “ir más rápido”, para llegar a las 5.000 o 6.000 habitaciones en un año y medio, en vez de los tres años que contempla actualmente.

Tampoco descarta una salida a Bolsa, dijo, aunque es una opción más remota. A lo sumo, esta alternativa se podría dar en tres o cuatro años, apuntó, pero tras la entrada de un socio.