''El conflicto catalán es un desastre para el sector hotelero''

Kike Sarasola, fundador de BeMate y Room Mate, criticó la deriva del conflicto catalán.

''El conflicto catalán es un desastre para el sector hotelero''

El empresario hotelero Kike Sarasola alerta que la tensión política en Cataluña perjudica las inversiones y frena las reservas

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

21/09/2017 - 13:37h

“La imagen que estamos dando es desastrosa”, resume Kike Sarasola, presidente de la cadena hotelera Room Mate Hotels y los apartamentos turísticos BeMate. En la sección Un café con Susanna, en el programa Espejo Público de Antena 3, el empresario aseguró que el conflicto político en Cataluña perjudica a la economía en general y al sector hotelero en particular, tanto por un freno en las inversiones como por la caída de reservas.

“El dinero necesita tranquilidad y estabilidad. Tenemos dos inversores que quieren reformar dos hoteles en Barcelona, y han dicho ‘vamos a esperar un tiempo a ver que pasa’”, dijo el empresario.

Además Sarasola precisó que “hay cancelaciones de reservas para el 1 de octubre” en Barcelona, fecha señalada por el gobierno catalán para realizar el referéndum. El empresario recordó que el sector hotelero se recuperó rápidamente de los atentados en Las Ramblas y Cambrils, “lo que demuestra la fortaleza de Barcelona y Cataluña, pero estos disturbios y la crispación son malos para todos”, agregó.

Apartamentos turísticos: Sarasola sugiere aplicar una tasa destinada a la comunidad de vecinos

Room Mate Hotels y BeMate cuentan con una oferta de 23 hoteles y 10.000 apartamentos turísticos. Su defensa de esta modalidad de alojamiento le ha valido la enemistad de muchos empresarios del sector, a quienes acusa de haber utilizado la turismofobia “para intentar prohibir los apartamentos turísticos”.

Si bien reconoce que hay problemas de convivencia entre visitantes y vecinos, sugiere cobrar una tasa de dos euros por noche y por apartamento turístico que se destine a la comunidad de vecinos. “Eso se destina a una hucha que puede servir para cambiar el ascensor o mejorar la escalera. No es para que nos autoricen a abrir una vivienda turística, sino para revertir en la comunidad algo del dinero que llega”.

Es el mismo concepto con el que Sarasola defiende la tasa turística “si se destina para la cultura o el turismo”. “No necesitamos cinco millones de turistas más, necesitamos cinco millones de turistas menos pero que gasten más”, agregó el empresario hotelero.