Vacaciones sin móvil: la tendencia de los hoteles más exclusivos

Muchos hoteles ofrecen cajas fuertes para que los huéspedes guarden móviles y ordenadores durante su estadía.

Vacaciones sin móvil: la tendencia de los hoteles más exclusivos

Hay hoteles que no tienen servicio de internet ni cobertura de móvil y son un éxito entre huéspedes de alto poder adquisitivo

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

20/03/2018 - 04:55h

La tecnología ha sido una de las puntas de lanza de los hoteles más exclusivos para ganar clientes. En los años 70 los establecimientos que presumían de tener HBO y mini bar ganaban puntos sobre otros sitios, mientras que en los ’80 era inconcebible que una habitación no tenga teléfono, a la vez que las tarjetas electrónicas comenzaban a reemplazar a las llaves.

La explosión de internet

El boom de internet permitió las contrataciones online, y el paso siguiente fue, gracias a la explosión del wifi, que el móvil se convierta en la herramienta para gestionar desde la reserva hasta el control del aire acondicionado. Inclusive ya hay hoteles que ofrecen sus servicios a golpe de click y casi sin personal.

Pero la necesidad de desconectar de tanta tecnología y dependencia del móvil es un reclamo que crece, y sobre todo, entre ejecutivos y huéspedes de alto poder adquisitivo.

La paradoja de la tecnología

La expansión del móvil contiene una paradoja: de ser una artículo de lujo se convirtió en un elemento de primera necesidad. No sólo las personas lo necesitan para tener contacto con amistades o familiares, sino que es la herramienta de trabajo de millones de individuos.

Antes el móvil era un artículo de lujo, pero ahora sólo los que tienen mayores ingresos tienen la posibilidad de desconectar totalmente de la tecnología

Por ello, desconectar del móvil durante uno o tres días no está al alcance de cualquiera: sólo aquellas personas que pueden darse el lujo de tener a alguien que reciba los mensajes o que puede delegar responsabilidades tienen la chance de escaparse a un hotel y no saber qué pasa en el mundo exterior.

Negocio para hoteles exclusivos

Varios hoteles de alta gama ven un filón para desarrollar negocios en el ‘turismo detox’, como se suele llamar a los programas de descanso sin tecnología de por medio. El fenómeno no es nada nuevo: ya desde la década de los años 50 era un éxito los retiros a monasterios donde no había televisión, radio ni periódicos a mano para saber qué pasaba fuera de las paredes.

Por ejemplo, el Mandarin Oriental de Nueva York presenta un programa de wellness junto con la Clínica Mayo, que consiste en sesiones de meditación, tratamientos con aceites, cristales, y de paso, cambiar la dieta por una alimentación más sana.

Mientras los huéspedes realizan estos ejercicios, dejan los móviles al personal del hotel que se encargan de limpiarlos y abrillantarlos mientras sus dueños se liberan de los llamados y el Whatsapp.

Volver a la tecnología es posible

Es cierto que quien quiera pasar por una auténtica desconexión puede elegir un alojamiento en un sitio remoto y olvidarse del móvil. Pero la ventaja de los hoteles con programas detox es que el huésped puede “volver” a la tecnología cuando quiera, ya sea voluntad o por causas de fuerza mayor.

La agencia Digital Detox se especializa en ofrecer hoteles donde está prohibido el uso del móvil, y no hace falta que esté en medio de un desierto o un paraje aislado. Pueden ser los Estrella Vinci de Marbella, un lodge en Tasmania, un antiguo convento en Eremito (Italia), un ‘rancho’ en la Columbia Británica, un spa cerca de Londres o un hotel en el corazón de Chicago.

Cómo funciona el programa detox digital

En cada uno de ellos el huésped deja el móvil en la recepción, que los guarda en una caja fuerte. Paradójicamente, algún hotel como el Four Seasons Costa Rica regala una funda para iPhone a los pasajeros que pueden superar las 24 horas sin tocar su smartphone.

Esta agencia también ofrece tours de naturaleza, ya sea de safari fotográfico, buceo o excursiones fluviales por parajes donde no hay posibilidad de tener wifi en muchos kilómetros a la redonda.

Otros establecimientos presentados no tienen teléfono fijo, ni televisor ni ningún otro acceso a la tecnología en las habitaciones. La idea es que los huéspedes tengan una real desconexión y que aprovechen para socializar entre ellos. Y si quieren el móvil para sacar fotografías de su estancia, es mejor que vayan equipados con cámaras de fotos.