Las experiencias más increíbles que ofrece un resort cinco estrellas

Desayuno flotante, la última moda de los resorts de lujo. Foto: Amilla Fushi.

Las experiencias más increíbles que ofrece un resort cinco estrellas

Desayunos flotantes, comidas en una plantación de té, tu propia isla privada... Los resorts de lujo nos esperan con nuevas y alucinantes propuestas

Mar Nuevo

Madrid

07/04/2020 - 16:53h

Hace tiempo que una playa paradisíaca con su palmera mecida por el viento y sus aguas transparentes no es suficiente. Ahora es la experiencia es la que marca la diferencia. Desde un desayuno flotante a un baño de naturaleza pasando por un almuerzo en medio de una plantación de té o una inmersión entre mantarrays, los resorts más exclusivos satisfacen hasta el último deseo -que no sabíamos que teníamos-.

Cuanto más creativas mejor, claro, pero también deben ser reales. Por muchos metros que añadamos a un spa o más platos de cocina creativa a la carta, si no logran conectar e inspirar a los huéspedes, será solo una estancia más. Según el arquitecto Bill Bensley, especializado en el diseño de resorts de lujo en Asia, los viajeros exigentes van más allá: “¿Cómo se trata a los empleados? ¿Hay algún aspecto educativo? ¿Ayuda a la comunidad local? ¿Emplean una política de plástico de uso único o adoptan iniciativas ecológicas?”.

Como nuestra primera toma de contacto y 'campamento base' en un destino, los hoteles son una magnífica puerta de entrada para sumergirnos en la cultura local, y estas son algunas de las fórmulas más exclusivas que han ideado.

Una isla privada marca la diferencia. Foto Cape Fahn Hotel.

Una isla privada marca la diferencia. Foto: Cape Fahn Hotel.

[Para leer más: Elefantes de día y estrellas de noche: así es el glamping en Tailandia]

Desayuno flotante en Tailandia

Puede que Koh Samui sea uno de los destinos más populares de playa en Tailandia. Sin embargo, pocos hoteles pueden presumir de contar con una isla privada, como el nuevo Cape Fahn. A apenas 300 m de la playa de Choeng Mon, al noreste de la isla, tan cerca que se puede ir caminando con la marea baja, esa pequeña distancia es también la que marca la diferencia en este lujoso resort.

Con 22 villas, cada una con su piscina privada de ocho m de largo, una de ellas se instala incluso en su propio y diminuto islote, lo que otorga una privacidad extra.

Desayuno flotante en Cape Fahn Hotel.

Desayuno flotante en Cape Fahn Hotel.

Además de su compromiso con la sostenibilidad -no existen plásticos de un solo uso, ni se usan fertilizantes químicos o repelentes de insectos en todo el resort- y un restaurante a cargo del chef David Thompson, galardonado con una estrella Michelin, ofrece diferentes experiencias que van desde las clases privadas de danza tailandesa o thai boxing al exquisto afternoon tea o el yoga al atardecer. Nos quedamos, sin embargo, con el desayuno flotante que se sirve en la piscina privada, con vistas al mar y una sensación de paz indescriptible.

Baño de naturaleza

Ya existía un complejo de Vik en Chile, concretamente en el valle de Millahue, una región vitivinícola a unas dos horas de Santiago. Si con esa propiedad Alex y Carrie Vik subieron el nivel de la hotelería de lujo en el país, con Puro Vik lo hicieron de nuevo, esta vez con un extra de originalidad.

De la mano del arquitecto uruguayo Marcelo Daglio, diseñaron una colección de 19 cabañas de cristal decoradas individualmente con muebles de diseño y obras de arte pero que, en esencia, respetan el elemento más importante: el paisaje.

Puro Vik

Cada una de las residencias de cristal es diferente. Foto: Puro Vik.

Aunque están dotados de persianas, en cada una de las residencias los verdaderos protagonistas son los viñedos, montes y cordilleras en el exterior. Para potenciar ese efecto cuentan solo con una pared de obra: las otras tres son cristales de suelo a techo, pura transparencia.

Fotografía submarina a medida

A pocos pasos de la fina arena de la playa de Platis Gialos, en Mykonos, el Myconian Ambassador es un exquisito Relais & Châteaux que combina sofisticación y esencia local con magníficas vistas sobre el Egeo.

Para ofrecer ese plus que piden los viajeros exigentes, organizan tours personalizados de buceo donde no solo se disfruta de los fondos marinos, sino que se aprende la técnica de la fotografía submarina de la mano de expertos.

Scuba Diving. Foto Myconian Ambassador.

Aprende las técnicas de la fotografía submarina en un entorno de lujo. Foto: Myconian Ambassador.

Uno de los destinos preferidos de estas inmersiones se concentra en torno al naufragio del buque de carga Anna II, que se hundió en las aguas en 1995 y que, desde entonces, ha desarrollado un colorido arrecife en el que habita una animada y diversa vida marina.

Picnic en una plantación de té

A unos 200 km de Kuala Lumpur, entre exuberantes plantaciones de té y de fresas y a unos 1.500 m sobre el nivel del mar encontramos el Cameron Highland Resort, un hotel de estilo colonial y una larga historia, que se remonta a 1885.

Para descubrirla, nada mejor que pasear por la plantación y descubrir en una fábrica local cómo se elabora el té. La experiencia se completa con un picnic al aire libre con vistas a campos y colinas de color verde esmeralda mientras un mayordomo privado sirve una suntuosa comida campestre.

Picnic en una plantación de té. Foto Cameron Highland Resort.

Picnic en una plantación de té. Foto: Cameron Highland Resort.

¿Un secreto? Para alargar la sobremesa nada como interesarse por la historia del ‘rey de la seda tailandés’, Jim Thompson, un empresario y arquitecto estadounidense que desapareció misteriosamente durante un paseo en Cameron Highlands en 1967, un misterio que aún sigue sin resolver.

[Para leer más: Un hotel de Turquía que flota sobre ruinas milenarias]

Como el Gran Gatsby pero en Vietnam

En la playa Khem, posiblemente la más hermosa de Phu Quoc, en Vietnam, se alza el JW Marriott Phu Quoc, un exclusivo resort con diseño del mencionado antes Bill Bensley.

En 2018, el complejo abrió un nuevo restaurante, Pink Pearl, de cocina francesa e inspirado en la leyenda de Madame Pearl Collins, cuyas extravagantes veladas gastronómicas en esta mansión art déco de tonalidades rosadas frente al mar se convirtieron en la leyenda de Phu Quoc, al más puro estilo Gran Gatsby.

Allí se puede degustar una suntuosa cena a cargo del chef Amine Ouameur Lakhdari, que ha pasado por cocinas como las del Ritz Paris L'Espadon, Apicius y La Truffe Noire, y que sirve un menú de temporada basado en mariscos locales.

Pink Pearl. Foto JW Marriott.

Pink Pearl. Foto: JW Marriott.

La cena se marida, además de que los vinos de la que posiblemente sea la mejor bodega de Phu Quoc, con las arias y cláliscos interpretados por un cantante de ópera acompañado de piano y violín.

Aprende a hacer poke

Si tú también has caído rendido al poke bowl sabrás que este plato que desde hace un par de años se mantiene como tendencia foodie es de origen hawaiano. De hecho, poke significa ‘cortar’ y de ahí que el plato se base en trozos cuadrados de pescado crudo m marinado, generalmente atún o salmón, colocado sobre arroz y verduras, al que se añaden salsas.

Si viajas al Four Seasons Lanai, en la más pequeña de las islas habitadas de Hawái, encontrarás un resort de ‘cinco diamantes’ según su propia clasificación, además de relajarte en un auténtico paraíso podrás aprender de forma divertida a preparar el auténtico poke, básicamente, una versión hawaiana del sashimi japonés. Los chefs del restaurante One Forty muestran el arte de filetear el pescado y después terminar el plato con diferentes vegetales y especias.

Prepara el poke como un hawaiano. Foto Four Seasons Lanai.

Prepara el poke como un hawaiano. Foto: Four Seasons Lanai.

Si le coges el gusto a eso de cocinar, tienes también un restaurante Nobu en el complejo cuyos chefs muestran las técnicas del mundialmente famoso Nobu Matsuhisa.

Disfrutar luego del sushi o el poke junto a un vino contemplando la bahía de Hulopoe no tiene precio.

Nada con mantarrayas

Si pensamos en resorts de lujo invariablemente debemos considerar Maldivas. Desde el complejo Soneva Fushi se ofrecen además experiencias tan increíbles como hacer snorkel con una de las poblaciones de mantarrayas más grandes del mundo en el atolón Baa y de la mano de biólogos que guiarán la expedición entre estas elegantes criaturas en el mar.

Soneva Fushi manta

En el complejo Soneva Fushi puedes compartir aguas con mantarrayas. Foto: Soneva Fushi.