Las reservas en las casas rurales gallegas para el verano apenas llegan a un 2%

Las reservas en las casas rurales gallegas para el verano apenas llegan a un 2%

El sector alerta de la preocupante situación que viven, lo que ha llevado a muchos establecimientos a cerrar durante los primeros cuatro meses del año

Casa rural
La mayoría de los establecimientos de turismo rural de la comunidad gallega apenas tienen reservas para esta verano. Según informó Cesáreo González, el presidente de Fegatur, la Federación Gallega de Turismo Rural, no se ha llegado más que a un 2% de reservas, unas cifras realmente “pésimas”.

Hace unos días, el presidente de la Confederación de Empresarios de Hostelería de Galicia (Cehosga), Héctor Cañete, aseguró que la previsiones del sector para la época estival son “preocupantes”. Ante estas declaraciones, los dueños de establecimientos rurales tienen claro que si la hostelería en general sufre, ellos aún más.

Cierres puntuales

González apunta que tras una Semana Santa decepcionante para el sector del turismo rural, el verano no pinta mucho mejor. Además, explica como la mala campaña de este inicio de año ha llevado a que diversos establecimientos hosteleros del rural hayan cerrado durante varios meses.

“Afortunadamente no hemos registrado cierres permanentes pero sí puntuales”, comenta. “Normalmente, muchas casas de turismo rural cierran en enero porque es un mes tradicionalmente malo. Sin embargo, ahora, y debido a la campaña tan mala que está habiendo, están cerrando los cuatro primeros meses del año”, explica el presidente de Fegatur.

Para los profesionales de este tipo de turismo es primordial que tanto la Xunta como el Gobierno central comience a promocionarlos. “Es necesario una profesionalización del sector y, desde luego, una buena promoción”, comenta González, quien explica como esta misma semana mantuvo una reunión al respecto con el presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo.

Intrusismo y metereología

Para el sector, otro de los grandes problemas pasa por el instrusismo. En Galicia hay registradas cerca de 600 casas rurales, sin embargo el número de establecimientos ilegales es incontable. “Sobre todo en la época de verano es muy fácil encontrar en la red a personas que alquilan su casa en la aldea. Es fundamental que los inspectores actúen contra ellos porque además son fácilmente detectables”, explican.

González también insiste en una de sus viejas reivindicaciones: en la comunidad “no hace tan mal tiempo como pintan los meteorólogos”. “Este principio de año fue uno de los más secos de la historia, sin embargo siempre se empeñan en ponernos nubarrones con lo que mucha gente se desanima”, sostiene.