Los hoteleros 'cazan' fincas históricas para abrir negocios

Los hoteleros 'cazan' fincas históricas para abrir negocios

España cuenta con 600 inmuebles con posibilidades de reconversión

Redacción

Barcelona

21/09/2013 - 20:04h

El hotel DO Plaça Reial de Barcelona.
Preservar la historia es un reto. España cuenta con un rico surtido de inmuebles de Interés Cultural que el tiempo deteriora cada vez más. La imposibilidad económica de muchos de sus propietarios para dar un correcto tratamiento de conversación lleva a muchos a buscar alternativas. En los últimos años, la transformación de esas viviendas en hoteles se ha convertido en una tendencia al alza.

En España existen más de 16.000 inmuebles inscritos en el Registro de Bienes de Interés Cultural, que por sus características han pasado a formar parte del patrimonio histórico del país. De ellos, aproximadamente 600 son antiguos palacios o casas señoriales con posibilidades de acoger un negocio hotelero.
      
 
A diferencia del mercado inmobiliario tradicional, el número de inmuebles de este tipo que existen es limitado por naturaleza
 
“La demanda de palacios o casas señoriales disponibles para convertir o explotar como hoteles con encanto ha ido en aumento en los últimos años", explica Roberto Menetray, administrador de Lançois Doval, empresa especializada en la venta de inmuebles, hoteles con encanto y patrimonios de prestigio.

Pese a que es una tendencia al alza, Menetray advierte a los interesados: "A diferencia del mercado inmobiliario tradicional, el número de inmuebles de este tipo que existen es limitado por naturaleza, de modo que hay que saber aprovechar las escasas oportunidades que van surgiendo".

Barcelona, ejemplo de conservación

La tendencia se observa por toda España pero, sin duda, Barcelona es la mejor muestra. El centro histórico de la ciudad cuenta con un sinfín de hoteles de alto standing que han florecido en el interior de recintos históricos. Las últimas aperturas como el D.O. en Plaça Reial o el Mercer de la calle Lledó.

La capital catalana ha eliminado recientemente el veto que impedía que se abrieran nuevos hoteles en el casco viejo. El Ayuntamiento concede licencias para establecimientos que se encuentren en el perímetro del distrito de Ciutat Vella o en edificio catalogados como patrimonio histórico para forzar así su conservación.