Los visitantes extranjeros no compensan el ‘parón’ del turismo rural

Los visitantes extranjeros no compensan el ‘parón’ del turismo rural

Varios alojamientos advierten de que tienen las reservas de verano “en blanco”

I. J.

Barcelona

06/02/2014 - 20:53h

Las casas rurales gallegas buscan redefinir el modelo
El aumento de visitantes extranjeros en alojamientos de turismo rural en España no será suficiente para paliar el batacazo de la demanda nacional. Este es, al menos, el parecer de varios hosteleros de la zona del Empordà (Girona). Muchos de ellos advierten que los libros de reservas para el próximo verano “están casi en blanco”.

Es el caso del propietario de Can Salas, en Espolla, quien admite que “sí trabajamos con clientes franceses, pero tampoco es un aumento muy grande”. Los dueños de la casa señorial cerca de la frontera francesa indican que las ventas “solo se animan en primavera, cuando empieza la temporada de caminatas por el GR-11”.  
 
Los hoteleros advierten que los libros de reservas para el próximo verano están casi en blanco
Sus impresiones las suscribe Antoni Simón, propietario de Mas Hortús (Garriguella). Según él, “las reservas de clientes extranjeros llegan de enero a marzo, ya que los nacionales son más de última hora. Y de cara al próximo verano, la cosa pinta muy mal”, aduce.

Una de las fincas decanas del área es Cal Rajoler, en Orfes. “El año pasado sí que hubo un poquito de aumento de belgas y franceses, pero el mercado está aún muy flojo”, admite Josep Lloberas. “Nos anunciaremos en webs de varios países europeos para animar aún más las ventas de fuera”, anuncia.

Las impresiones de estos hoteleros coinciden con los últimos datos conocidos de pernoctaciones en alojamientos rurales. Según VuelvoalPueblo.com, los visitantes extranjeros fueron un 24.6% del total en 2013, frente al 22,9% del año anterior. Los mayores incrementos tuvieron lugar entre el turismo inglés ( 5,9%) y francés ( 2,9%). Por su parte, los huéspedes alemanes cayeron un 5,9%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El descenso en la demanda nacional fue aún más pronunciado. Llegó al 9,5%, según la misma web.