Más romántico imposible: una noche en la casa de Julieta en Verona

Si hay un símbolo universal del amor, es este balcón. Foto: Airbnb.

Más romántico imposible: una noche en la casa de Julieta en Verona

Mayordomo, cena con dos estrellas Michelin e incluso la cama original de la película Romeo y Julieta de Franco Zeffirelli: más romántico no se puede

Mar Nuevo

Madrid

22/01/2020 - 11:23h

La historia de amor más famosa del mundo tiene un marco, la ciudad italiana de Verona, y un símbolo, el balcón de la Casa de Julieta, la morada original de su protagonista. Aunque Shakespeare nunca mencionó su localización exacta, cada año son miles lo que se acercan -o más bien peregrinan- hasta este lugar. Ahora, y solo por una noche, Airbnb lo convierte en un excepcional alojamiento.

Símbolo internacional del amor, la Casa de Julieta, en la vía Cappello 23, a pocos metros de la Piazza delle Erbe, es hoy un museo donde se pueden ver muebles del siglo XVI y XVII, objetos de cerámica y frescos y cuadros que muestran escenas de la historia de Romeo y Julieta, aunque quizás lo más llamativo sean los cientos o miles de mensajes de amor que los visitantes dejan en sus paredes (tantos que el Ayuntamiento los retira dos veces al año).

Fuera o no la casa real de Julieta, la atmósfera de romanticismo que impregna el lugar es innegable

Nunca ninguna pareja de enamorados, sin embargo, ha vuelto a ocupar sus estancias durante décadas. Hasta ahora.

[Para leer más: Verona: viaje a la cuna del pandoro]

La noche más romántica

Airbnb convertirá la Casa de Julieta en un lujoso alojamiento para unos únicos Romeo y Julieta modernos y una única noche.

La cama se utilizó en la pelícua de director italiano Franco Zeffirelli. Foto Airbnb.

No todas las noches se puede dormir en la cama de Julieta. Foto: Airbnb.

El dormitorio, el mismo que el que perteneciese supuestamente a la heroína, cuenta con la cama original que utilizó el famoso director italiano Franco Zeffirelli durante el rodaje de su versión de Romeo y Julieta de 1968 que protagonizaron Leonard Whiting y Olivia Hussey.

La experiencia incluye además una cena en el magnífico comedor de la villa, preparada especialmente para la ocasión por Giancarlo Perbellini, ganador de dos estrellas Michelin, y servido por un mayordomo personal.

Ya imbuidos en este halo de romanticismo, nada mejor que descubrir los rincones con más encanto de la ciudad y que sirven de escenario a la historia de Romeo y Julieta en un recorrido privado (y acompañados por un fotógrafo profesional para inmortalizar cada momento).

Una carta de amor

Además de los mensajes que los visitantes dejan in situ, cada año llegan a la Casa de Julieta miles de cartas de todo el mundo que cuentan las más originales historias de amor, una tradición de hace décadas que contribuye a mantener el sobrenombre de la ciudad del amor que se atribuye a Verona.

El chef Giancarlo Perbellini preparará la cena. Foto Airbnb.

El chef Giancarlo Perbellini preparará la cena. Foto: Airbnb.

Cada carta se responde -sí, todas, absolutamente todas- por voluntarios de la ONG el Club de Julieta, a quienes se conoce como sus “secretarios”.  

Siguiendo esta tradición, la plataforma Airbnb premiará con esta singular estancia a los candidatos que escriban la carta con la historia de amor más emocionante y expliquen por qué son los perfectos huéspedes de Julieta.

Las cartas deben redactarse en inglés y enviarse antes de 2 de febrero.

Algunos datos curiosos de la casa

Hay poca información sobre la verdadera historia de la casa que ya ha pasado a la historia como símbolo del amor de Romeo y Julieta. Sí se sabe que el palacio se construyó en el siglo XIII y que perteneció a una familia veronesa de apellido Capello -aún puede leerse en una insignia sobre la fachada-.

La fecha y la similitud con el nombre Capuletti de la historia que Shakespeare ambientó en la ciudad -pese a no haberla visitado nunca- está en el origen de la leyenda.

Para ganar solo hay que escribir una carta de amor. Foto Airbnb.

Para ganar la estancia solo hay que escribir una carta de amor. Fot: Airbnb.

No tan histórico, sin embargo, es su emblemático balcón, de estilo gótico, que se añadió a principios de siglo XX.

En otro museo de la ciudad, el de los Frescos G.B. Cavalcaselle, que ocupa el antiguo convento de San Francesco al Corso, es posible ver también la tumba de la heroína. Existe incluso una entrada combinada para acceder a ambos lugares.