Nueva York devuelve el golpe a Airbnb

Protesta contra Airbnb en Nueva York. EFE.

Nueva York devuelve el golpe a Airbnb

La ciudad demandó a varias plataformas de alquiler de apartamentos, entre ellas Airbnb, por incumplir los requisitos de seguridad

El ayuntamiento de Nueva York da un paso más en la batalla que le enfrenta a los operadores de apartamentos turísticos. Tras la demanda interpuesta por Airbnb y Homeaway a finales de agosto, la ciudad respondió ayer con una denuncia contra varias compañías, incluida Airbnb, por incumplir los requisitos de seguridad y “poner a los residentes en peligro”.

La demanda les acusa de “prácticas engañosas” y de “ofrecer alojamiento de alquiler ilegal e inseguro a corto plazo en el centro de Manhattan, Brooklyn y Queens", según informó en un comunicado el ayuntamiento de la ciudad.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, acusó a los operadores de alojamientos ilegales de representar "una amenaza para nuestras viviendas y nuestros vecindarios" 

Anuncios ilegales de Airbnb

Funcionarios del consistorio sostuvieron que los operadores de alojamiento compartido “usaron múltiples cuentas de anfitriones con identidades ficticias para anunciar ilegalmente al menos 15 viviendas en siete edificios de tres condados” de Nueva York.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, señaló que "los operadores de alojamientos ilegales representan una amenaza para nuestras viviendas y nuestros vecindarios", por lo que se comprometió a "utilizar todas las herramientas necesarias para cerrarlos y mantener seguros a los neoyorquinos".

La demanda sostiene que los acusados "engañaron a los huéspedes en varias ocasiones sobre la legalidad de las viviendas, usando direcciones falsas y explicaciones engañosas” para evitar el control de los inspectores de la ciudad.

Nueva York aprobó en agosto una nueva ordenanza que exige a las plataformas de alquiler de apartamentos compartir con las autoridades nombres y direcciones de los anfitriones de pisos turísticos

El conflicto continúa

El encontronazo entre las autoridades de Nueva York y las plataformas de alquiler de apartamentos no es nuevo. Una ordenanza recientemente aprobada por el consistorio, que entrará en vigor el próximo invierno, exige a Airbnb, Homeaway y demás portales similares que compartan los nombres y direcciones de sus anfitriones con la Oficina de cumplimiento especial de la ley de la ciudad.

Ante la nueva normativa, que fue aprobada con 45 votos a favor y ninguno en contra -y que busca ejercer un control sobre el alquiler turístico-, las plataformas reaccionaron con una demanda a la ciudad para tratar de impedir su entrada en vigor, con el argumento de que “viola los derechos constitucionales de los usuarios”.

La normativa que impulsa Nueva York, similar a las implementadas por las autoridades en lugares como San Francisco, Japón o Barcelona,  trata de regularizar los pisos turísticos y frenar la especulación inmobiliaria 

Regulación del alquiler vacacional

La medida, similar a las implementadas por las autoridades en lugares como San Francisco, Japón y diferentes ciudades europeas, entre ellas Barcelona, Madrid, Palma o Valencia, trata de regularizar los apartamentos Aribnb en Nueva York y frenar la especulación inmobiliaria que se genera como consecuencia de la actividad.

Además, las autoridades persiguen incrementar las medidas seguridad sobre esta fórmula de alojamiento, que afecta tanto a los usuarios como a los residentes en los edificios en los que se ubican los pisos alquilados.