Nuevo palacio flotante para navegar por el Rin y el Danubio

Nuevo palacio flotante para navegar por el Rin y el Danubio

El último barco de lujo de Uniworld, el 'SS Maria Theresa', conecta Ámsterdam con Budapest, y a la inversa, durante 15 días

Sonsoles Vázquez

Madrid

27/02/2016 - 22:13h

El lobby de un barco único para descubrir Centroeuropa.

Si Catherine Deneuve fue la madrina de la anterior joya de Uniworld, el SS Catherine en 2014, para este nuevo barco la compañía se lo ha solicitado a una auténtica princesa, su alteza Anita de Hohenberg, una Habsburgo descendiente directa de María Teresa de Austria.

Encanto decimonónico

Por fuera, el SS Maria Theresa exhibe una línea sobria, casi minimalista. Por dentro, es como un Versalles en miniatura: mármoles, espejos, candelabros de bronce, cuadros antiguos, camas con baldaquino… rememoran el encanto opulento de las antiguas cortes europeas.

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Con tan sólo 75 camarotes, a bordo todo es sofisticación, servicio impecable y confort sin concesiones. Como en todos los Uniworld, el atrio del vestíbulo cuenta con una doble escalera y una impresionante lámpara de cristal de Venecia, mientras que en las cabinas sobresalen las paredes enteladas, los muebles con empaque, los suntuosos cuartos de baño y algunas terrazas privadas en cubierta.

A la hora del desayuno y almuerzo, los pasajeros pueden degustar un excepcional buffet en el restaurante, que por la noche cede el paso a exquisitas cenas a la carta. Fuera de horas, también pueden aposentarse en el Café Vienés para degustar pastelillos o en el Bar du Léopard, especializado en cócteles.

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'Champagne' desde el desayuno

A su vez, el acogedor salón cambia de atmósfera según las horas. De día es más adecuado para leer o navegar por Internet, mientras que por las tardes resulta perfecto para tomar una copa mientras se escucha música en vivo. Las otras instalaciones del barco se componen de una terraza con tumbonas y sombrillas, una zona de fitness y spa, y una sala de cine.

Este crucero European Jewels 2016 conecta Ámsterdam con Budapest, y a la inversa. Durante quince días recorre el Rin y el Danubio a su paso por los Países Bajos, Alemania, Austria y Hungría. Con la fórmula todo incluido, la estancia, las comidas, las bebidas (el champagne está disponible desde la hora del desayuno), las excursiones y las visitas rondan un precio que sólo está al alcance de algunos bolsillos: a partir de 6.360 euros en el camarote más sencillo.