Paradores embarranca con su programa de franquicias

Paradores embarranca con su programa de franquicias

Las negociaciones de la cadena pública con varios hoteles se hunden

Ignasi Jorro

Barcelona

11/11/2015 - 18:02h

Claustro del Parador de Santiago de Compostela

Paradores ha embarrancado en el intento de exportar su marca. Las conversaciones de la hotelera pública con varios hoteles para incorporarlos a su portafolio de franquicias se han hundido. La firma asegura que se trata de un modelo a "medio y largo plazo", pero de momento se ha quedado con un sólo establecimiento en Portugal.

Voces internas de la compañía aseguran que el programa "no ha tenido el éxito esperado", por varias razones. Consultados por 02B, empleados de Paradores sostienen que la cadena "es demasiado exigente": no encuentra hoteles compatibles. Además, se habría dado cuenta, añaden, de que "las inversiones necesarias no son razonables".

La empresa niega la mayor. "El programa de franquicias no está parado, se encuentra en desarrollo. Hay hoteles en Francia, Reino Unido y México que se han interesado por el mismo", explican fuentes de Paradores. Asimismo, se negocia con alojamientos en Portugal.

Hotel luso

Precisamente, la firma pública presentó su primer hotel adscrito como franquicia en Portugal en septiembre. Se trata de la Casa de Insúa, un cinco estrellas con encanto situado en Penalva do Castelo, a unos cien kilómetros de Porto.

"Fue el primero, pero el programa es tan exigente que se ha visto como el resto de negociaciones con otros hoteles fracasaban", insisten fuentes internas. 

"El modelo de franquicias tiene unas características muy particulares, en cuanto a habitaciones, edificio singular, que sea un alojamiento ya en operación, etc. Por ello, pide tiempo: es un programa a medio y largo plazo", responde un portavoz de Paradores.

Éxito...con sombras 

El programa de franquicias se desarrolla en plena euforia por los resultados recabados por Paradores en 2015. La cadena que preside Ángeles Alarcó, exmujer de Rodrigo Rato, ha cosechado resultados espectaculares de ocupación, y entrará en beneficios tras años en pérdidas.

No obstante, los resultados operativos y financieros tendrán un lunar: las relaciones laborales. El convenio de Paradores se encuentra embarrancado desde 2009, y los empleados rechazan continuar con los ajustes que la cadena ha implantado para enjugar sus números rojos.