Paradores incumple con los créditos del Banco Europeo de Inversiones

Paradores incumple con los créditos del Banco Europeo de Inversiones

La sociedad pública, que reconoce no respetar los contratos con el BEI, acumula una deuda que supera los 87 millones

Protesta de los trabajadores del parador de Verín (Ourense)
Paradores Nacionales no solo se enfrenta a la ira de sus trabajadores por un plan de viabilidad que provocará en Galicia el cierre de los centros de Verín y Ferrol y afectará, directa o indirectamente, a unos 200 empleados. También tiene delante una abultada deuda, por encima de los 87 millones de euros, que se reparte entre el sector privado (BBVA, Caixabank y Banco Herrero) y el público, con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) al frente. Y son precisamente los contratos de crédito con este organismo lo que provoca la situación más delicada para la compañía.

En el ejercicio 2011, según las cuentas presentadas en el Registro Mercantil por la compañía, y firmadas por su actual presidenta, Ángeles Alarcó, se amortizó la quinta cuota por valor de 8 millones de euros de un préstamo contratado con el Banco Europeo de Inversiones por un importe total de 40 millones, que habían sido dispuestos en su totalidad en el 2007. Paradores debe devolver todavía 12 millones al BEI en los dos próximos años. En cuanto a la deuda contraída con Ibercaja y BBVA, un total de 50 millones de euros, fueron dispuestos en su totalidad en 2010.

Incumplimientos


De ese principal pendiente de 12 millones del préstamo del Banco Europeo de Inversiones, seis millones tienen vencimiento este año y el resto en el 2013. La compañía pública reconoce en su memoria que “el contrato de préstamo obliga a la sociedad a cumplir unos determinados ratios financieros, uno de los cuales no se cumple”, sin hacer más referencias, aunque todo parece indicar que se trata de su fondo de maniobra (capital circulante), que es negativo en 118 millones de euros, frente a los 80 millones de 2010. “De acuerdo con lo establecido en el contrato” con el BEI, señala Paradores, “la entidad financiera puede declarar el préstamo exigible si se produce el incumplimiento de estos ratios”. Como práctica conservadora, a marzo de este año, cuando se aprobaron las cuentas, los administradores consideraron adecuado catalogar dichas deudas a corto plazo en el balance.

Al margen de las deudas, los resultados de Paradores Nacionales son negativos pese a los esfuerzos de la compañía por generar plusvalías e ingresos atípicos. De hecho, la venta de sus oficinas centrales a la sociedad Segipsa, la firma estatal de gestión pública de patrimonio, por un precio de 21,7 millones, generó un beneficio excepcional de 12,4 millones. Así logró alcanzar un resultado de explotación de 4 millones de pérdidas, suponiendo una mejora del 70% respecto al 2010.

Un nuevo escenario


Sin embargo, las propias cuentas advierten de que durante el año pasado tuvo que volver a imputar el pago del canon al Estado por la utilización de los terrenos y activos públicos, de los que no es titular, sino que los gestiona en concesión, por nueve millones de euros. Si a ello se suma la desactivación de los créditos fiscales generados en los ejercicios 2009 y 2010, por la ausencia de beneficios, la compañía cerró 2011 con un resultado neto de 33,2 millones de euros de pérdidas, empeorando en 16 millones (un alza del 93%), respecto al alcanzado en 2010, que también había sido negativo en 17,2 millones.

De llevar a cabo su plan de viabilidad, Paradores Nacionales dejará a Galicia sin dos de sus once establecimientos. La empresa pública, que depende del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, quiere recortar 85 puestos de empleo en la comunidad (de un total de 450 trabajadores indefinidos), clausurar los centros de Verín y Ferrol, y realizar cierres temporales de cinco meses en los de Tui, Monforte, Santo Estevo y Villalba. Solo un establecimiento de Paradores en Galicia se librará a priori de los recortes previstos por la empresa pública, el de Ribadeo, que emplea a 27 personas. Los otros diez sufrirán en mayor o menor medida el peso del ERE de extinción de 644 trabajadores planteado a nivel nacional. Muchos trabajadores pasarán a fijos discontinuos, según con el plan anunciado.