Paradores se quita la mochila de la deuda y, por fin, obtiene beneficios

Paradores se quita la mochila de la deuda y, por fin, obtiene beneficios

La compañía pública registra unas ganancias de cuatro millones de euros y un 10% más de clientes

Carles Huguet

Barcelona

01/02/2016 - 19:38h

Claustro del Parador de Santiago de Compostela

Seis años de números rojos después, Paradores de Turismo de España gana dinero. "La deuda de 110 que arrastramos desde 2011 se ha cancelado", aseguran desde la firma a 02B. La compañía respira y parece ir viento en popa. Por primera vez desde 2008, la empresa pública vuelve al negro: Obtiene unos beneficios de cuatro millones de euros. Unos resultados equiparables a los registrados en 2007.

"Estamos muy satisfechos con la evolución de la compañía y el aumento de productividad que hemos tenido", celebra la presidenta, Ángeles Alarcó. Fuentes de la hotelera apuntan que la contención del gasto ha sido vital –el gasto de explotación se ha reducido un 14,3% en cuatro años. "La principal medida en el campo de la eficiencia ha sido la centralización de las compras", ilustran.

'Boom' del turismo chino

La nueva web de la firma también ha dado sus frutos. El incremento de ventas online ha aumentado un 150% y ya suponen más del 20% del total. "Nuestro principal mercado es el británico, que ha crecido un 13%", cuenta el portavoz. "Sin embargo, el mayor incremento se ha dado en el mercado asiático, con un 68% más de chinos y un 34% más de surcoreanos", compara. "Hemos realizado varios viajes de prensa que han dado sus frutos".

En 2015, la cadena ha obtenido un Ebitda de más de 30 millones de euros. Un 81% superior a los 16,5 millones de 2014. Responsables, los 1,2 millones de habitaciones más comercializadas respecto al año anterior. El 64% a clientes españoles.

Adiós a la deuda

Desde Paradores también celebran haber cancelado la deuda "heredada de la anterior junta". "En 2011 nos encontramos un agujero de 110 millones de euros, una ruina", lamentan. Las inversiones realizadas en los alojamientos de Cádiz y Alcalá de Henares pusieron en riesgo el futuro de la compañía. Ahora ya respira.