París desarrolla una nueva ofensiva contra Airbnb

París es la ciudad más visitada del mundo. El 40% de los turistas internacionales visitó algún destino de la UE en 2017.

París desarrolla una nueva ofensiva contra Airbnb

El consistorio prohibirá los alquileres vacacionales en el centro de París y los restringirá en el resto de distritos

París quiere evitar que la actividad de plataformas de apartamentos turísticos como Airbnb expulse a los ciudadanos del centro de la ciudad, reservándolo exclusivamente a turistas y empresas que desarrollan este tipo de negocios.

Por ello, y tras algunos encontronazos con varias compañías del sector, entre los que se cuentan una denuncia ante los tribunales el pasado mes de abril, desarrollará un nuevo plan de acción que incluye la prohibición de alquileres vacacionales en el centro de la ciudad y la compra de segundas residencias en el resto de distritos.

Según datos del ayuntamiento, París perdió 20.000 hogares en los últimos cinco años como consecuencia de la actividad de Airbnb y otras plataformas

Apartamentos Airbnb en París

El concejal encargado de vivienda en el consistorio parisino, Ian Brossnat, declaró a la agencia France Presse la necesidad de replantear qué tipo de ciudad quiere ser París respecto a la vivienda: “¿una ciudad en la que la clase media pueda permitirse vivir? ¿o un campo de juego para millonarios sauditas o americanos?”

Según datos del ayuntamiento, París perdió 20.000 hogares en los últimos cinco años como consecuencia de la actividad de Airbnb y otras plataformas.

La ciudad ya respondió al crecimiento de la actividad de estas empresas -y los perjuicios que, en su opinión, generan a los residentes- con diferentes restricciones. 

Se estima que aproximadamente una cuarta parte de los alojamientos de cuatro de los barrios más centros de París, hasta rozar el Barrio Latino, se utilizan como alojamientos vacacionales

Así, ya es ilegal ofrecer un alojamiento en Airbnb en París por más de 120 días año y se exige un registro municipal de las viviendas que se ofrecen como pisos turísticos. Las nuevas medidas se incluirán en un proyecto de ley destinado a revisar las leyes inmobiliarias que se debatirá este otoño.

Presión sobre los barrios céntricos

Con alrededor de 60.000 apartamentos en la plataforma, París es el mercado más grande para Airbnb, que al igual que otras empresas de uso compartido de viviendas, ha estado bajo una creciente presión de las ciudades que afirman que aumenta los alquileres para los locales.

Los barrios que rodean el Louvre y la Ópera Garnier (distritos primero y segundo) son particularmente susceptibles a convertirse en territorio dominado por los apartamentos turísticos

Los barrios que rodean el Louvre y la Ópera Garnier (distritos primero y segundo) son particularmente susceptibles a convertirse en territorio dominado por los apartamentos turísticos.

De hecho, se estima que aproximadamente una cuarta parte de los alojamientos de cuatro de los barrios más céntricos de la ciudad, e incluso el Barrio Latino de París en se utiliza en Airbnb como alojamientos vacacionales.

Una alternativa a su proliferación, según Brossnat, pasaría por “reforzar la presencia de hoteles de dos o tres estrellas con tarifas comparables a los apartamentos turísticos”.

Airbnb acusó a Brossat de “transmitir los argumentos de los lobbies de los hoteles” que, desde hace años, denuncian pérdidas de ingresos con motivo del ascenso de la modalidad del home sharing

Respuesta de Airbnb

La empresa, por su parte, se vale de los ingresos que el alquiler de sus viviendas aporta a los anfitriones para justificar el impacto económico que su actividad genera a los parisinos (uno de cada cinco ya usaría Airbnb para ofertar su vivienda, según sus datos).

Además, la plataforma acusó a Brossat de “transmitir los argumentos de los lobbies de los hoteles” que, desde hace años, denuncian pérdidas de ingresos con motivo del ascenso de la modalidad del home sharing.

El mes pasado, el ayuntamiento de Anne Hidalgo multó a las plataformas de alquiler compartido con una cifra de 1,38 millones de euros por el periodo de enero a agosto, frente a los 1,3 millones de multa de todo 2017.

Airbnb y Homeaway demandaron recientemente a la ciudad tras la aprobación de una ley que obliga a las plataformas a divulgar datos sobre sus anfitriones

Frente anti Airbnb europeo

Las medidas se unen a otras ofensivas protagonizadas contra ciudades europeas contra las plataformas del alquiler vacacional. En España, ciudades como Barcelona, Madrid, Palma, San Sebastián o Valencia han implementado regulaciones más estrictas respecto a los pisos turísticos.

Algunas de esas iniciativas fueron bloquedas por la institución de Competencia, que recurrirá las normativas de Madrid, Bilbao y San Sebastián por considerar que sus directrices disminuyen la libre competencia y perjudica a los usuarios de este tipo de alojamientos.

Fuera de Europa, las compañías de apartamentos turísticos se enfrenta también a las autoridades, por ejemplo en el caso de Nueva York. Así, Airbnb y Homeaway demandaron recientemente a la ciudad tras la aprobación de una ley que obliga a las plataformas a divulgar datos sobre sus anfitriones.