Trias pone un parche al turismo de borrachera con más presencia policial

Trias pone un parche al turismo de borrachera con más presencia policial

El ayuntamiento de Barcelona se reunirá en los próximos días con los vecinos para abordar la situación

Marta Sánchez

Barcelona

21/08/2014 - 18:06h

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias (CiU)
Los vecinos de la Barceloneta están en pie de guerra. Desde hace una semana se manifiestan contra el turismo de borrachera que nos les deja descansar. Los actos incívicos de algunos turistas --como pasearse desnudos o ensuciar las calles-- han colmado la paciencia de los residentes del barrio de Ciutat Vella que piden medidas urgentes al consistorio que dirige Xavier Trias (CiU).

Hasta la fecha, el nivel de conflictividad era relativo. Pero en las últimas horas, decenas de vecinos se han manifestado hartos de los problemas de convivencia, sobre todo, cuando cae la noche. Ante el enfado, el consistorio ha reaccionado con un primer parche: más presencia policial en las calles de la Barceloneta.

"No tenemos una fecha concreta de finalización de este servicio. Pero en todo caso, es para atender esta problemática y mientras dure, se estará encima", puntualizan fuentes del equipo de gobierno.

El siguiente paso, según indican los mismos interlocutores, es reunirse con los vecinos afectados en un intento de calmar los ánimos. Aunque la verdadera medida llegará con la nueva ordenanza municipal, que pondrá las bases para gestionar y controlar con más efectividad los efectos que producen este tipo de viviendas.

El pasado abril, el consistorio decidió suspender las licencias para iniciar la tramitación de una nueva normativa que, según la oposición, liderada por Alberto Fernández Díaz (PP) --hermano del ministro de Interior--, debía presentarse antes de junio. Aunque el proceso, finalmente, podría dilatarse hasta octubre.

La proliferación de los pisos turísticos ha atraído a jóvenes que buscan la alternativa más económica para pasar sus vacaciones en la capital catalana, pero que en muchas ocasiones acaba siendo un auténtico calvario para los vecinos.

Hasta la fecha, Barcelona suma 10.198 apartamentos de este tipo. De ellos, 604 radican en el distrito de Ciutat Vella aunque el más saturado por estos inmuebles es el de l'Eixample, en el centro de la ciudad.

Ante este escenario, el gobierno local aseguraba hace cuatro meses que tiene previsto desplegar un plan de choque de inspección en toda la ciudad para perseguir y sancionar aquellas viviendas que operen sin la debida autorización, los que realicen usos indebidos y los que no cumplan con los mínimos de convivencia y civismo.