Aena irrita a los chóferes de coches de alquiler por el déficit de plazas

Parking de la Terminal 1. / Aena

Aena irrita a los chóferes de coches de alquiler por el déficit de plazas

La Terminal 1 tiene plazas insuficientes para la creciente cantidad de unidades que prestan este servicio. Los chóferes denuncian la intromisión de vehículos con licencias otorgadas por otras comunidades

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

05/08/2016 - 16:54h

Los chóferes con licencia VTC (alquiler de vehículo con conductor) que operan en la Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona se quejan del colapso que hay en la terminal día a día, debido a las pocas plazas de parking disponibles para los cientos de vehículos que operan.

Estos coches son vehículos de alta gama, en algunos casos espléndidas limousines, conducidas por chóferes que hablan idiomas, tienen conocimientos de historia y cultura y siempre se presentan vestidos con traje. Un trayecto desde al centro de Barcelona cuesta entre desde los 60 euros, el doble que un taxi común.

La Terminal 1 cuenta con 29 plazas en un sector destinado exclusivamente para los VTC, más otros cuatro sitios en el puente aéreo y otros 45 en una zona de espera. Pero todos estos sitios son insuficientes para absorber “a los 200 vehículos que puede haber en una hora punta”, describe Andrés Modrego, presidente de la Asociación Conductores Autónomos de Barcelona (ACAB).

Los coches con licencias VTC se multiplican

Cada vez hay más vehículos de este tipo que operan en la terminal. Modrego calcula que a los 500 coches autorizados se les han sumado otros 300 que se presentan con licencias VTC emitidas por otras comunidades autónomas, como Aragón.

“Se supone que no pueden trabajar más de un 10% de chóferes con licencias de otras comunidades, pero cada vez hay más coches con permisos de otros sitios. En Cataluña una licencia de VTC puede costar unos 100.000 euros, pero en Madrid la venden por 10.000 a 15.000 euros y por hacer el mismo tipo de trabajo”, dice Román Llort, director de Limo Service Barcelona.

Además de esta explosión de licencias VTC, las plazas para estos coches también son ocupadas por “los taxis de los pueblos vecinos y Barcelona”, agrega Modrego.

Con las plazas de espera llenas, los conductores tienen que dejar sus coches en el parking común (y pagar luego el tiempo de estadía), y llevar a los pasajeros a una larga caminata hasta que puedan recoger el coche. “Buscamos dar un servicio de calidad, y no podemos atender así a nuestros clientes”, dice el presidente de ACAB.

En espera de soluciones

Fuentes de Aena recordaron que la zona de espera cuenta con pantallas que informan de la llegada de los vuelos, para que los chóferes puedan saber cuándo recoger a los pasajeros y optimizar los tiempos de llegada y salida.

Además, puntualizaron que se han mantenido reuniones con empresarios del sector, y para septiembre hay programado un encuentro con la Asociación de Empresarios de Coches de Alquiler con Chófer, para buscar soluciones a este problema.

Modrago recuerda que ya hubo reuniones con representantes de Aena y con la mediación de la Generalitat hace un año, “pero luego no se supo más”. Una solución rápida y sin costes, detalla, sería que la parada de los taxis se desplace unos metros y se pueda ganar espacio para los VTC. En ACAB también han sugerido que se habilite una parte de la segunda planta del parking privado, “para no tener que llevar a los clientes hasta la cuarta planta”.