A pesar de Carmena y Colau, Madrid y BCN seducen a los inversores hoteleros

A pesar de Carmena y Colau, Madrid y BCN seducen a los inversores hoteleros

Las dos ciudades españolas ocuparon el segundo puesto en 2015 como los enclaves más atractivos de Europa para hacer negocios hoteleros, según una reciente encuesta de Deloitte. El panorama también se presenta optimista para este año, a pesar de que los capitales extranjeros están mirando con lupa las decisiones de Carmena y Colau.

Sonsoles Vázquez

Madrid

09/02/2016 - 21:49h

Aspecto que tendrá el futuro hotel Four Seasons de Madrid

Según los resultados de la encuesta European Hotel Investment Survey de la consultora Deloitte, Madrid y Barcelona le pisan los talones a Londres como focos de interés para inversores, propietarios, operadores y entidades de crédito del sector en 2016.

La capital británica ocupa el primer puesto con el 31% de los votos de los encuestados, seguida de las dos ciudades españolas –empatadas con un 27%- y Ámsterdam, con un 26%.

Inversiones atractivas

Los encuestados también opinan que estas inversiones hacia Europa procederán mayoritariamente de China (51%) y América del Norte (49%), atraídas por la debilidad del euro, una rentabilidad atractiva, tasas de interés favorables y la recuperación económica.

"La inversión en Europa continúa a ritmo constante, con Reino Unido a la cabeza en términos de volumen. El capital privado sigue siendo muy activo y la atención parece estar centrada ahora en Europa meridional, especialmente en España", asegura Nick Van Marken, responsable mundial de hoteles de Deloitte.

Riesgos y amenazas para 2017

Para el 54% de los inversores, la deflación es una de las amenazas para las transacciones en el sector hotelero, además del lento crecimiento económico en el continente. Un 34% de los consultados también considera la desaceleración de la economía china como una preocupación para captar posibles inversiones.

Respecto a los retos para la inversión en Europa, un 61% considera que el principal desafío serán los márgenes de rentabilidad, y un 49%, la posible falta de proyectos de inversión.

El estudio también indica que más de la mitad de los encuestados (54%) cree que la industria hotelera europea se encuentra a menos de 18 meses de alcanzar el máximo del ciclo de inversión actual, lo que podría indicar un panorama cambiante de inversión para 2017 y adelante.

Mirando a las alcaldesas con lupa

Jordi Schoenenberger, socio director de Deloitte, indica que el pasado año fue excelente en España: "La inversión en 2015 superó los 2.000 millones de euros, con un crecimiento del 47% respecto a 2014". También reconoce que, en los últimos meses, el capital extranjero ha puesto el foco en los nuevos equipos municipales surgidos de las elecciones en Barcelona y Madrid.

En la capital catalana, la moratoria hotelera de la alcaldesa Ada Colau afectó en un principio a 35 establecimientos, aunque en los últimos meses se han negociado nuevas licencias. La mayor repercusión de esa decisión fue que el fondo KKH decidió cambiar el uso de un futuro hotel de cinco estrellas (en la antigua torre de Deutsche Bank) por un proyecto de viviendas de lujo.

Con Manuela Carmena, el mayor contratiempo se ha producido en el Edificio España, que el grupo chino Wanda compró en 2014 al Santander por 265 millones y sobre el que no se ha llegado a un acuerdo.

¿Quiénes son los compradores?

Según Deloitte, los grandes compradores en 2015 fueron las socimi (sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria) con cerca del 60% de la inversión. Es el ejemplo de Hispania –participada por el fondo del inversor George Soros–, especialmente activa en las transacciones de establecimientos gracias a su acuerdo con Barceló a través de Bay.

También entró mucho capital a España a través de fondos internaciones y operadores hoteleros, con cerca del 32% de los recursos. Dos ejemplos: el  hotel Ritz de Madrid, adquirido por la familia saudí Olayan, y el Hilton de Barcelona, comprado por el fondo soberano de Omán.