Al rescate de los mosaicos soviéticos perdidos en Ucrania

Instituto Nacional del Cáncer, en Kiev. Foto: Yaroslav Kuznetsov

Al rescate de los mosaicos soviéticos perdidos en Ucrania

Una organización trata de salvar de la degradación y el olvido cientos de gigantescos mosaicos de la época comunista diseminados por toda Ucrania

Mar Nuevo

Madrid

07/05/2020 - 14:43h

Un gigantesco mosaico que muestra dos hombres trabajando cubre una de las fachadas del Instituto de Investigación Nuclear en Kiev. En otro, varios médicos soviéticos luchan contra el cáncer en las paredes del Instituto Nacional contra el Cáncer. Los dos expresan triunfalismo. Los dos simbolizan fracasos (el desastre de Chernóbil y la ausencia, aún, de la cura definitiva contra el cáncer). Pero son reflejo de una época, de una ideología y también de una forma artística que ahora se quiere preservar.

Ni 'Herreros del presente’ ni ‘Victoria’, los títulos de estas obras, llaman la atención a los transeúntes de Kiev, pese a sus enormes dimensiones y brillantes colores. Son retazos de una época que Ucrania quiere dejar atrás.

Muchos mosaicos se han deteriorado, otros se han destruido mientras que otros ocultan los valores comunistas bajo lonas que publicitan hoy, paradójicamente, productos y marcas que representan el estilo de vida capitalista occidental

De hecho, muchos de estos mosaicos -y hay centenares en todo el país- fueron cubiertos o, directamente, destruidos, tanto en la década de los 90 del pasado siglo como desde 2015, cuando el gobierno ucraniano aprobó una ley que prohíbe símbolos comunistas.

Pero la plataforma cultural Izolyatsia cree que ya existe la posibilidad de mirar estas obras y su componente ideológico de una forma más imparcial y evaluar objetivamente su valor artístico.

Herreros de hoy, de Galina Zubchenko y Grygoryi Pryshedko. Foto: Dima Sergeev.

Herreros de hoy, de Galina Zubchenko y Grygoryi Pryshedko. Foto: Dima Sergeev.

Propaganda en forma de arte

Soviet Mosaics in Ukraine es su traducción más palpable. Un archivo online de código abierto en el que voluntarios fotografían, documentan y catalogan los mosaicos y sus autores, cuya localización exacta se incluye en un mapa.

Una invitación a la población para participar a través de Facebook ha contribuido a hacerla crecer y mantenerlo actualizado.

Los impulsores de este proyecto creen que estas obras tienen su propio valor artístico, histórico y cultural, que cuentan la historia de Ucrania

Actualmente se han clasificado obras de 90 artistas diferentes, realizadas especialmente entre las décadas de 1960 y 1980, coincidiendo con el auge económico de la URSS, aunque existen algunas más antiguas. De los años 30 del pasado siglo son, por ejemplo, dos retratos de Lenin y Stalin ubicados en una torre de agua en la ciudad de Novhorod-Siverskyi, al noreste de Ucrania.

Instituto Química Macromolectura de Kiev. Autores Stepan Kirichenko, Roman Kirichenko, Nadiya Klein Foto Evgen Kotenko  Vladimir Cheppel

Instituto Química Macromolectura de Kiev. Foto Evgen Kotenko | Vladimir Cheppel.

La construcción no fue exclusiva de Ucrania. De hecho, en cada lugar adoptó características inherentes de la cultura local. En el caso ucraniano, por ejemplo, el empleo de colores vivos.

Las temáticas se mueven entre los mensajes comunistas de trabajo, patriotismo, educación, deporte, comunidad o justicia social, aunque también se representan valores universales como la amistad o la maternidad.

Y, aunque la mayoría se realizaban por encargos gubernamentales, se han documentado casos, como algunos de la artista Alla Horska, con controvertidos mensajes anticomunistas, creando obras que desafiaban los ideales soviéticos que le encargaban ensalzar.

Instituto de Higiene. Mural de Volodymyr Bovkun. Foto Volodymyr Cheppel

Mural de Volodymyr Bovkun en el Instituto de Higiene de Kiev. Foto: Volodymyr Cheppel.

Un arte para un lugar

Entre las obras, existen esculturas y murales modelados en arcilla y esculpidos en metal y otros materiales, aunque la mayor parte son grandes mosaicos realizados con pequeñas piezas de vidrio o cerámica.

Según sus impulsores, como la historiadora del arte Lubava Illyenko, destaca el hecho de que son parte de la arquitectura. Las piezas se encargaban para interiores o exteriores de edificios, se crearon específicamente para cada lugar, y por eso es importante que se conserven en su medio, apuntan.

Los artistas aprovechaban para plasmar, además de los mensajes comunistas, rasgos locales y tradiciones, pero también para jugar con las composiciones, la estética modernista y otros elementos.