Brno: el tesoro desconocido de la República Checa

Con un delicioso mercadillo navideño, Brno es una escapada perfecta en Navidad. Foto: CzechTourism.

Brno: el tesoro desconocido de la República Checa

La capital de Moravia y segunda ciudad más grande del país goza de tentadoras atracciones como alternativa perfecta a la saturada Praga

Bo Saldaña

Málaga

26/10/2019 - 16:00h

Más allá de paraíso para estudiantes universitarios, con una escena cultural propia, hitos de la arquitectura mundial y cada vez más direcciones interesantes para descubrir, Brno se ha convertido en una alternativa a Praga cada vez más presente en la mente de los viajeros que desean descubrir destinos sin grandes masas de turistas.

Dentro del universo de qué ver y hacer en Brno hay preciosas iglesias, grandes parques, plazas llenas de historia y museos que se pueden visitar en varios días. De hecho, si pensabas que era una ciudad de paso, resérvate unos días porque hay muchos lugares para descubrir.

La arquitectura funcionalista con el sello de la Bauhaus guía nuestra ruta por Brno

Brno panorama. Foto: CzechTourism.
Panorámica de Brno. Foto: CzechTourism. 

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Tugendhat, el triunfo de la arquitectura moderna

El gran tesoro en Brno que se lleva las miradas es la Villa Tugendhat. Razones no faltan, porque esta propiedad adquirida por el gobierno en 1955 goza de varios títulos como Monumento Nacional (1963), Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (2002) y es considerada una de las cuatro villas más importantes del mundo.

Es una gran muestra de la reputación de la década de 1920 con el estilo Bauhaus. Su diseño como vivienda unifamiliar se debe al prestigioso arquitecto Ludwig Mies van der Rohe que se asoció con Lily Reich para crear esta joya digna de casos de estudio, visitada por miles de viajeros cada año mediante tours o por libre en diversos horarios de martes a domingo.

Las villas Tugendhat y Stiassni son dos grandes ejemplos de la arquitectura funcionalista 

Su construcción se dio entre los años 1929 y 1930 para Fritz Tugendhat y su esposa Grete Low-Beer, familia adinerada de la época y padres del filósofo alemán Ernst Tugendhat.

Ellos querían tener una casa con habitaciones libre de objetos y ropas. Por este motivo, destaca por el ‘menos es más’ combinando el trabajo minimalista con vidrio, acero y concreto, y con un mobiliario sofisticado que marcó tendencias, como la silla Tugendhat.

 

La Villa Stiassni

Otro ejemplo de la arquitectura funcionalista ubicado en el pujante barrio de Pisárky es la Villa Stiassni. Esta propiedad de dos pisos y con forma de L fue proyectada por Ernst Wiesner y completada en 1929 por encargo de la familia de Alfred Stiassni, un fabricante de textiles de origen judío.

Wiesner, hizo un buen uso del perfil empinado del terreno. La planta baja está conectada con el jardín a través de un balcón cerrado y patios naturales.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, la villa sirvió como sede de importantes eventos históricos con invitados tan especiales como el presidente checo Edvard Benes, el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser y hasta el mismísimo Fidel Castro, ex presidente de Cuba.

Villa Tugendhat. Foto: CzechTourism.
Villa Tugendhat. Foto: CzechTourism.

En la actualidad y tras unas reformas realizadas en 2014 se puede visitar la Villa Stiassni, que alberga el Instituto de Patrimonio Nacional, un centro especial para la investigación de la arquitectura funcionalista.

El castillo de Špilberk

Otra atracción que vale la pena visitar, y es el Castillo de Špilberk que comenzó su vida como una residencia real en el siglo XIII. Siglos más tarde, este lugar de interés se convirtió en una especie de Alcatraz de la región de Moravia bajo la era de los Habsburgo.

Brno está ligado profundamente a la cultura, la literatura y la música y es cuna de compositores como Mozart y novelistas como Milan Kundera

En la Segunda Guerra Mundial, fue utilizado por los nazis ocupantes para mantener prisioneros políticos y en la actualidad es sede del Museo de la ciudad de Brno con una destacada torre de vigilancia, aunque el mayor placer puede ser un agradable paseo entre los árboles cercanos, con vistas de la ciudad como telón de fondo.

El castillo de Spilberk en Brno. Foto: Bo Saldaña.
El castillo de Spilberk en Brno. Foto: Bo Saldaña.

Cuna de grandes personajes

Si hay una obra literaria que hay que agradecer a Brno esa es ‘La insoportable levedad del ser’, escrito en 1984 por el novelista Milán Kundera.

Asimismo, está ligada al famoso Mozart, porque el músico dio un concierto improvisado a la edad de 11 años en 1767 dentro del Teatro Reduta. Gracias a este gran acontecimiento, Brno presume de tener el espacio teatral más antiguo del centro de Europa.

Plaza de la verdura en Brno. Foto: Bo Saldaña.
Plaza de la verdura en Brno. Foto: Bo Saldaña.

El reloj astronómico de Brno

De los sitios públicos más destacados de Brno, la plaza de la Libertad es un centro de los más populares y plagados de movimiento, donde se celebran ferias y fiestas varias veces al año y es el punto de encuentro para quedar con la familia o amigos.

Aquí mismo se encuentra la perla más querida por sus habitantes, el reloj astronómico más moderno y famoso del mundo de granito negro. Cada día a las 11 horas de la mañana, sale de allí la bolita llamada Brněnka que simboliza la leyenda de Petrov, según la cual la ciudad se libró del asedio de las tropas suecas en 1645 que duraba ya tres meses y medio a través de una triquiñuela con el reloj y las campanadas de la catedral de San Pedro y San Pablo, también llamada Petrov.

Reloj astronómico Brno. Foto: CzechTourism.
Reloj astronómico Brno. Foto: CzechTourism.

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La torre del antiguo ayuntamiento

Ninguna visita a Brno estaría completa sin ver el antiguo ayuntamiento medieval de la ciudad, que data del siglo XIII y es la actual sede de la oficina de turismo.

Este espacio lleno de curiosidades combina a la perfección los estilos gótico y renacentista. Y, si no es suficiente, disfrutaremos de vistas únicas y panorámicas de la ciudad a unos 70 metros de altura.

Como broche de oro, en el interior de la torre encontraremos dos objetos llenos de leyenda: el cocodrilo que cuelga del techo, conocido por su exotismo como ‘el dragón y símbolo de Brno’, y la rueda de una carreta de madera.

Super Panda Circus, el mejor bar en Brno. Foto: Super Panda Circus.
Super Panda Circus, el mejor bar en Brno. Foto: Super Panda Circus.

Para comer y beber (bien)

A raíz de su desarrollo, en los últimos años la ciudad ha vivido una ola de inauguraciones de cafés, restaurantes y bares de vanguardia que han puesto a Brno en el mapa.

Uno de esos lugares es la estrella: Super Panda Circus, que logró el título como mejor bar del país, por encima de cualquiera de los de Praga. Muy recomendables los cócteles, que se sirven en todo tipo de recipientes originales, comenzando por un biberón y siguiendo por cualquier otra curiosidad que nos dejarán boquiabiertos.

U Richard en Brno. Foto: U Richard.
U Richard ofrece una excelente selección de cervezas en Brno. Foto: U Richard.

Si optamos por la comida local, la recomendación va hacia U Richarda, con sus clásicas y deliciosas albóndigas checas, entre otras delicias de su menú, que combinan perfectamente con sus cervezas nacionales y, sobre todo, las artesanales.