Caminos telúricos, turismo entre accidentes geográficos

Caminos telúricos, turismo entre accidentes geográficos

Cataluña dispone de fallas, grutas, montañas y geoparques suficientes para convertirlos en un atractivo para los visitantes

Josep Huguet i Biosca

Barcelona

30/08/2015 - 20:50h

El monasterio de Sant de Benet de Bages, sede de la Fundación Alicia.

Los labels europeos o mundiales como los de la UNESCO son una garantía de producto turístico sostenible y de alto interés: rutas culturales, patrimonio de la humanidad, patrimonio de la biosfera y geoparques. El año 2000 se creó la Red Europea de Geoparques con el objetivo de proteger y conservar el patrimonio geológico bajo un modelo asociativo voluntario de territorios. El Parque Geológico y Minero de Asturias entró en la Red Europea en septiembre de 2012.

Un geoparque incluye un patrimonio geológico de importancia, debe establecer una estrategia de desarrollo territorial sostenible y debe valorar otros recursos como los arqueológicos, ecológicos, históricos o culturales. Los geoparques se benefician de medidas de protección y de gestión sostenible del territorio. Y tienen un papel importante en la investigación científica, la formación y la educación medioambiental.

En la Península Ibérica hay unos catorce; el único en Cataluña es el geoparque de la Cataluña Central y lo más cerca, afuera, es el de Sobrarbe en Aragón.

Un turismo paisajístico

En el caso de los geoparques, estamos promoviendo un turismo básicamente paisajístico, pero con un valor científico añadido: la información geológica y geomorfológica del territorio. En cualquier producto turístico, incluso, en este que promueve las singularidades de la materia inerte, es necesario que no quede sólo adscrito al turismo académico y para que tenga gracia para el gran público, es necesario dotarlo del factor humano: patrimonio inmaterial histórico, festivo y gastronómico. Acción obligatoria ya que la misma definición de geoparque obliga a promover un desarrollo económico sostenible del territorio y de todo su patrimonio.

En este artículo el viaje nos transporta hasta hace 42 millones de años, cuando la actual Depresión central de Cataluña estaba cubierta por un mar cálido, similar al Caribe, formando un golfo que se abría en dirección al Atlántico. Durante unos millones de años, ríos caudalosos formaron deltas extensos, que corresponden en parte a los relieves de los actuales parques naturales de Montserrat y Sant Llorenç del Munt, mientras que en el Moianès había una zona costera con arrecifes de coral. Cuando el mar se retiró, debido al levantamiento del Pirineo, se produjo una intensa evaporación que provocó la precipitación de yesos, primero (entre los pueblos de Artés y Calders), y en la zona más profunda (donde ahora se encuentran los pueblos de Súria y Cardona) las sales, como la sal común y la potasa.

Dispongámonos a recorrer varios caminos telúricos que, trufados de historia, pueden convertirse en un buen relato turístico bastante insólito.

Empezar por la Sierra de Castelltallat

Podemos empezar por la Sierra de Castelltallat, Meseta de base calcárea que ocupa unos 65 km, que conserva unas huellas de mamíferos muy primitivos en la roca y donde se encuentra el Observatorio Astronómico de Castelltallat, centro de observación astronómica y mirador de todo el territorio del geoparque. 

Podríamos seguir por las Cuevas del Toll de Moià donde, en la última campaña de excavaciones dirigida por el omnipresente Eudald Carbonell, se encontraron multitud de herramientas de los Neandertales y un cráneo de oso de las cavernas. Las cuevas del Toll y de las Toixoneres conforman un bello ejemplo de sistema kárstico en calizas, y están bien preparadas para las visitas turísticas. 

A continuación, nos trasladamos al paisaje agrícola de secano y regadío de del Plan de Bages. Allí encontramos la Sèquia de Manresa: una de las obras de ingeniería más importantes realizadas en Cataluña durante la Edad Media. Este canal, proyectado con una extraordinaria visión de futuro en el siglo XIV, en época de Pere III, sirvió para acabar con los problemas de sequía en la ciudad y, aún funciona actualmente. Cerca del canal están los humedales de la Bòbila y la Bodega Mas de Sant Iscle de la DO Bages. Para visitas hay que acceder al Centro de visitantes del Parque de l'Agulla. 

La importancia de Cardona

Después de Barcelona, ​​la ciudad con más protagonismo en la Guerra de Sucesión fue Cardona. El emplazamiento nobiliario y militar no era fruto de la casualidad. Desde la época romana el control de la sal era estratégico (de sal, salario). En el caso de Cardona, la desecación del mar interior hizo que la sal quedara enterrada a cientos de metros de profundidad, pero gracias a la formación de un diapiro, en Cardona la sal ha salido a la superficie. La Montaña de Sal, es hoy visitable. Allí mismo se puede visitar el impresionante Castillo de Cardona, que fue el último reducto de la resistencia contra la ocupación de Cataluña por parte de las tropas de Felipe V de Castilla. 

Otra ciudad vinculada a la Guerra de Sucesión en un paraje geológicamente potente, paralelo al de Montserrat es Talamanca. Allí el 13 y 14 de agosto de 1714, fue la última victoria militar de un ejército de Cataluña. Nos encontramos en pleno Parque del Montcau y Sant Llorenç del Munt y l'Obac. Encontraremos centros de interpretación de la batalla de Talamanca (Talamanca) y los del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt y l'Obac (Mura y El Pont de Vilomara). 

La falla de Sallent

En Sallent, hay muestras de donde en la desecación del mar se decantaron los yesos. Es una falla que se puede seguir en un total de unos 10 km, perpendicular a ambos lados del río Llobregat al sur de la ciudad. Villa que contiene la Casa Torres Amat: construida en el siglo XVII, propiedad de la familia del obispo Félix Torres i Amat. Él y su tío Félix Amat, son claros exponentes de la Ilustración y de la protorenaixença, cuidadores de la lengua catalana, y exiliados por la monarquía absolutista de Fernando VII, el de "Vivan las Caenas".

Montserrat es la joya de la corona del geoparque. Los conglomerados graníticos han formado por la erosión formas que han dotado a la toponimia de la montaña de una alta dosis de imaginación: la Panxa del bisbe, los 12 apóstoles, el Gorro frigi o el Cavall Bernat (versión beata del Carall trempat ). Y en el municipio de Collbató están las cuevas del Salnitre conocidas tanto por ser las que mejor resumen la historia de la espeleología catalana como por su espectacularidad que fascinó e inspiró a lo largo de los años artistas como Santiago Rusiñol , Ramón Casas, mosén Cinto Verdaguer y, según dice la tradición, Antoni Gaudí.

En la parte inmaterial de la montaña, a parte de los orígenes medievales de la devoción mariana, destacarían dos episodios. La Guerra del francés que significó el saqueo de los tesoros, el incendio de Montserrat de 1811 y la destrucción de casi todas las 15 ermitas, de las que algunas conservan los escombros. Y el papel simbólico que ha tenido la montaña desde la época del Renacimiento, como inspiración del catalanismo. Los servicios turísticos de Montserrat funcionan bastante bien tanto en la visita al Salitre como en las visitas guiadas a la montaña. O en el Museo que acoge una importante colección modernista.

El monasterio de Sant Benet de Bages

Otro punto de interés, al tiempo geológico e histórico, son los Cingles del Llobregat, situados cerca del monasterio de Sant Benet de Bages. Monasterio románico de visita recomendada y sede de la Fundación Alicia. En su visita guiada se explica perfectamente el fin del Antiguo Régimen en Cataluña, la desamortización y la posterior reutilización del espacio por parte de la nueva burguesía industrial. En este caso emparentada con el pintor modernista Ramón Casas.

En Súria, encontraremos una mina de sal y potasa, viva y de alta productividad. El descubrimiento de la potasa en España tuvo lugar a finales de 1912 en Súria (Barcelona). Actualmente en manos de Iberpotax hay un ambicioso plan de aprovechamiento integral (Fénix), que convertirá lo que hasta ahora eran residuos en recursos y promoverá un nuevo desarrollo industrial y turístico de la zona. Por ahora, las visitas a la mina son restringidas, pero mientras tanto, en Súria se puede contemplar la Falla del Medio Mundo: formación geológica atípica en superficie, un pliegue anticlinal fallado donde convergen dos capas de roca que no enlazan entre ellas. Y también se pueden hacer visitas al Castillo de Súria y al Poble Vell de estructura medieval.

Para ir acabando

Finalmente, podríamos terminar este incompleto itinerario por geoparque de la Cataluña central y su historia, en Manresa. Donde se encuentra el museo de Geología Valentí Masachs de la UPC donde se explican las funciones cotidianas de los minerales. Y uno puede aproximarse a la Manresa industrial y su época que fue la que culminó la intervención humana sobre el territorio. Recomendaría por ello, el museo de la Cinteria, un recorrido por la Manresa modernista y la visita al lugar simbólico de la Sala de Plenos del Ayuntamiento de Manresa donde se proclamaron las Bases del catalanismo moderno en 1892.

Esta combinación de paisajes singulares geológicos e historia relevante, acompañada como siempre por la enogastronomía del Bages, hacen de los caminos telúricos otro recurso turístico.