Canadá presenta la primera biblioteca sin libros del mundo

La antigua oficina postal de Cambridge se transformó en un innovador centro cultural. Foto: Idea Exchange.

Canadá presenta la primera biblioteca sin libros del mundo

Una antigua oficina postal en la ciudad de Cambridge se transforma en un centro multimedia y de innovación con un diseño de vanguardia

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

18/11/2019 - 14:30h

Quizás falten muchos años para que desaparezcan los libros y periódicos de papel, aunque ya hay un centro que se proclama como la primer biblioteca sin libros de planeta.

Se trata del Idea Exchange Old Post Office, un centro de investigación, innovación y cultura de la ciudad de Cambridge (estado de Ontario, en Canadá).

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Para adaptarlo al siglo XXI, el estudio RDH Architects realizó un diseño en el que el antiguo edificio contará con modernos sectores de vidrio que se asoman al río que corre bajo los cimientos.

Del siglo XIX al XXI

Sobre el río Grand se encuentra el inmueble de la antigua oficina postal, una imponente estructura de piedra gris neo gótica con detalles de inspiración románica. Su torre con reloj es una de las postales más conocidas de esta ciudad canadiense.

En el Idea Exchange se promueve la investigación, el aprendizaje y la innovación sin necesidad de usar libros

Pero el edificio, diseñado por el arquitecto Thomas Fuller en 1885, había quedado obsoleto y estaba en estado de deterioro.

El reflejo del edificio por las noches se convirtió en un atractivo turístico. Foto: Idea Exchange.
El reflejo del edificio por las noches se convirtió en un atractivo turístico. Foto: Idea Exchange.

La biblioteca sin libros

En 2015 se decidió que tenga un nuevo uso. Y llegó el concepto Idea Exchange (Intercambio de ideas), en donde se pone el foco en la producción cultural y la investigación con el uso de nuevas tecnologías, pero sin contar con los clásicos salones llenos de libros.

En realidad el proyecto tiene truco: el fondo bibliográfico de la institución existe, pero fue ubicado en un edificio situado al otro lado del río Grand.

Los nuevos usos del antiguo edificio

El nuevo complejo de 1.736 metros cuadrados se divide en cuatro plantas. En la primera hay oficinas administrativas, espacios para espectáculos, estudios de filmación y salas de grabación.

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En el segundo nivel se encuentra una cafetería y el salón Riverview. Este sector es una de las grandes renovaciones que hizo el estudio RDHA al edificio: se trata de una plataforma con paredes de vidrio que se extiende a seis metros de la superficie del río, donde los usuarios pueden disfrutar de las vistas de la costa de enfrente.

La nueva plataforma se convierte en un mirador sobre el río Grand. Foto: Idea Exchange.
La nueva plataforma se convierte en un mirador sobre el río Grand. Foto: Idea Exchange.

Otro sector, que también combina el vidrio con el aluminio, amplía la superficie de la estructura del edificio en un bloque transparente que abraza su parte superior.

Un nuevo atractivo para la ciudad

En el sector Riverview hay ordenadores portátiles, tabletas y equipos multimedia para que los visitantes puedan producir e interactuar con las últimas tecnologías. El generoso paso de la luz natural ayuda al relax e impulsa la creatividad, aseguran sus promotores.

El techo de esta nueva plataforma cuenta con pasarelas y un sector ajardinado, que busca que sea utilizado por los residentes como un nuevo parque público y que revitalice el uso público del río.

La nueva plataforma tiene un sector ajardinado en su techo que se convierte en un nuevo paseo público sobre el río Grand

Además la visión nocturna de la galería iluminada, con su reflejo en el agua, se convirtió en un nuevo atractivo turístico de esta ciudad canadiense.

Espacios diáfanos y mucha luz natural para promover la creatividad. Foto: Tomar Ban.
Espacios diáfanos y mucha luz natural para promover la creatividad. Foto: Tomar Ban.

Aprendizaje con las nuevas tecnologías

En el segundo piso se encuentra el centro de enseñanza STEAM, acrónimo en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas; dirigido al aprendizaje interactivo de los niños.

En la última planta hay salones para reuniones y un sector con máquinas de corte láser, impresoras 3D, soldadoras y tejedoras industriales, que podrán ser usadas por alumnos de escuelas técnicas y emprendedores locales para trabajar el metal, el plástico y la madera en sus creaciones.