Canadá se frota las manos con el turismo de cannabis

La cadena de coffee shops Tokyo Smoke aprovechará la legalización de la marihuana en Canadá.

Canadá se frota las manos con el turismo de cannabis

Los operadores creen que Canadá puede explotar un filón comercial con la legalización del cannabis, pero otros temen que aporte un turismo de baja calidad

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

18/10/2018 - 14:22h

Canadá será el segundo país de América –después de Uruguay- que permitirá el consumo recreativo de la marihuana. La medida aprobada esta semana abre la puerta a un tipo de turismo que el país norteamericano no tenía en sus planes.

Aunque la normativa es reciente, ciudades como Toronto y Vancouver tenían una larga tradición de reivindicación de esta droga blanda, y acogen un buen número de coffee shops y dispensarios que existían ante la vista gorda de las autoridades, precisa Michele Simpson, coordinadora de comunicación de la oficina de turismo de Toronto a The Independent.

La legalización será un negocio que muchos querrán aprovechar. Según un informe de Deloitte se estima que el consumo crecerá un 35% y que las ventas lleguen a los 4.700 millones de euros.

Esto generará un movimiento inmobiliario y comercial a tener en cuenta: la provincia de British Columbia recibió 100 solicitudes para abrir tiendas de cannabis, Alberta cuenta con 250 permisos para gestionar y Ontario tiene “cientos más” en espera.

El espejo de Ámsterdam

En la oficina que promociona los destinos costeros de Newfoundland, Andrew Hiscock dice que la región puede aprovechar que se encuentra a solo cinco horas de avión de Londres.

Los productores de marihuana en Canadá analizan ofrecer visitas guiadas y catas tal como hacen bodegas y destilerías

De alguna manera, muchos operadores esperan que el país tenga un impulso adicional como suele tener Ámsterdam, donde hasta un 30% de los turistas llegan a la ciudad holandesa para tener una experiencia en los coffee shops.

tokio 2
Los coffee shops de Canadá se alejan del tópico de degradación que acompaña al consumo de cannabis.

Otras voces alertan de que esto puede atraer a un tipo de turismo poco atractivo, que solo quiera llegar sin otro interés que el fumar libremente.

La excusa del turismo experiencial

Pero hay detractores que recuerdan que el turismo experiencial pueder ser la puerta para combinar ambos factores.

Por ejemplo, en California –donde el consumo recreativo también está despenalizado- se ofrecen tours por los viñedos junto con catas de marihuana.

La idea es imitar el negocio de bodegas y destilerías, que ofrecen tours por las plantaciones, enseñan el proceso de elaboración y reposo de la bebida, y culmina con la degustación de vinos, rones o whiskies.

Eso es lo que piensa hacer Canopy Growth, al sur de Ottawa, que pretende ser el primer productor mundial de cannabis. Para dar una imagen pública distinta, abrirá un centro de visitas en una antigua fábrica de chocolates Hersey’s en la que se verán cultivos y se instruirá sobre los efectos de la droga.

Boom de aperturas

Hay locales que piensan aprovechar el inminente boom para quitarse la etiqueta de degradación que suele acompañar al consumo del cannabis. Tokyo Smoke, que cuenta con cinco tiendas en Toronto y una en Calgary, prevé abrir nuevos locales en Hamilton, Montreal y Regina, y explotar su presencia en Queen Street West, en Vancouver, que según Vogue es la segunda calle más hipster del mundo.

Aunque el consumo está despenalizado el servicio de fronteras de Canadá recuerda que está prohibido entrar al país con cannabis

En Toronto se abrirá Café 66, una elegante repostería cerca de la Torre Nacional de Canadá donde además de las tortas y pasteles se podrá comprar y consumir esta droga.

Advertencia del cuerpo de fronteras

Sin embargo, esta despenalización no es el pasaporte para su promoción. La Asociación Médica Canadiense recordó que el consumo de cannabis acarrea riesgos para la salud, con daños a la actividad cerebral.

Además la oficina de control de fronteras de Canadá advierte que el ingreso con marihuana al país es ilegal. Que el consumo esté despenalizado no significa que cualquiera pueda entrar al país con un poco de cannabis en su poder. “Si tienes cannabis, decláralo a la CBSA”, dijo el organismo por Twitter.