Cataluña: la lenta recuperación del turismo a un año del 1-O

Un año después del 1-O, los gobiernos de otros países advierten a sus ciudadanos de que tengan precaución ante las manifestaciones.

Cataluña: la lenta recuperación del turismo a un año del 1-O

Cataluña vuelve a ser el motor del turismo en España, aunque no llega a recuperar los índices que había logrado antes del 1-O

El turismo en Cataluña en 2017 venía rompiendo récord tras récord, tanto en visitas como en gastos y pernoctaciones. El atentado del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils sacudió las estructuras del sector, pero los efectos en las reservas fueron mínimos, y el verano cerró en números positivos. Hasta que llegó el referéndum del 1 de octubre.

Las imágenes de las manifestaciones previas al referéndum, y las de las cargas policiales en aquella jornada, dieron la vuelta al mundo. E impactaron de lleno en el negocio turístico de Cataluña en general, y de Barcelona en particular.

El derrumbe del último trimestre

Según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas, durante el último trimestre del 2017 las pernoctaciones de residentes españoles en Cataluña bajaron el −10,9%, pero entre los internacionales, el derrumbe llegó al −24,7%.

Los meses siguientes se notó una leve mejoría, pero no se pudo salir de los números negativos. Desde el 1 de octubre de 2017 hasta el 30 de agosto, las pernoctaciones de turistas residentes en Cataluña descendieron un promedio del −3,86%, y la de los internacionales el −2,75%. En el mismo período, la media de España fue del 0,28%.

Entre el 1-O y fines de agosto de 2018, las pernoctacones de turistas en Cataluña bajaron el −3,3%. En España subieron el 0,28%

Menos visitas, pero más ingresos

Octavi Bono, director general de Turismo de Cataluña, dijo a Cerodosbé que a pesar del descenso de más del 2% en los turistas internacionales, los ingresos subieron el 7% en lo que va del año.

Bono consideró que no veía al conflicto político como una causa del retroceso turístico: “no hacemos una relación de causa-efecto en el contexto turístico de Cataluña dado que otros destinos lo viven de forma parecida”, dijo.

Este proceso de ralentización no solo se dio en Cataluña, sino que también lo vimos en otros destinos, con descensos en Canarias inferior al 3% o en Baleares del 0,4%”, detalló.

Impacto en la marca Barcelona

Joan Torrella, director general de Turisme de Barcelona (organización que integra el ayuntamiento de la ciudad con diversos operadores privados), reconoció que las escenas de las cargas el día del referéndum “tuvieron un impacto en la imagen exterior de Barcelona”, y que a pesar de las campañas de información para enseñar una imagen de normalidad, recuerda la caída de “las cifras del último trimestre”.

Pero para Torrella el descenso en los registros no se puede adjudicar solo a las consecuencias del conflicto político. “En el año pasó de todo: el atentado de agosto, las huelgas en El Prat…la marca Barcelona está consolidada pero no es indemne a cualquier batacazo”, precisó.

Pero el principal punto, indicó, es que la comparación de las estadísticas se hace con el 2017, “que fue un año excelente hasta agosto”.

El recuerdo de un año exitoso

Esta apreciación coincide con el análisis de Bruno Hallé, socio fundador de la consultora Magma HC. “El 2017 fue un año excepcional, no solo de Barcelona, sino de todo el sector turístico español. Es difícil compararse con él, siempre será a peor”.

Desde esta consultora experta en el mercado hotelero, detalla Hallé, percibieron que la inestabilidad política produjo una caída de reservas que, sobre todo, se concentró en los hoteles de alta gama. Hasta diciembre, calcularon en un estudio elaborado con STR, los hoteles de Barcelona perdieron 500.000 euros al día.

Según el Gremi d’Hotels de Barcelona, entre julio y agosto la facturación de los establecimientos de la ciudad bajó el −13,65%, y en los de lujo, llegó a −18,5%.

Para el titular de esta organización, la inestabilidad política fue uno de los factores que llevó a la perdida de reputación de la capital catalana, que se sumó a otros factores como las huelgas en los taxis, los conflictos en el aeropuerto de El Prat y los atentados.

Actos reflejos

El recuerdo del 1-O quedó como un acto reflejo que todavía causa reacciones. Días antes de la Diada del 11 de septiembre, cinco países –Alemania, Reino Unido, EEUU, Australia y Canadá- alertaron a sus ciudadanos de que se podrían generar situaciones de tensión en las manifestaciones programadas.

Poco antes de la Diada del 11 de septiembre las embajadas de cinco importantes mercados emisores alertaron de posibles incidentes en Cataluña

Además de posibles incidentes, las embajadas también ponían el aviso de posibles problemas para movilizarse en transporte público, tal como habían hecho poco antes del referéndum.

En búsqueda de la recuperación

Bono y Torrella dijeron a este medio que las campañas de promoción del turismo en Cataluña se hicieron sin tener en cuenta el factor del impacto político: “desarrollamos los planes con la misma normalidad que otros ejercicios”, dijo el responsable del área del gobierno catalán.

Si los registros del movimiento turístico en el año se compararon con los récords del 2017, cabe ver si este otoño supera los alicaídos números del último trimestre del año pasado. De ser así, se podría decir que Cataluña recuperó la normalidad.