Otro monumento con barreras: China frena las visitas a la Gran Muralla

En ocasiones el tramo de Badaling de la Gran Muralla recibe a cerca de 100.000 visitantes diarios. | EFE

Otro monumento con barreras: China frena las visitas a la Gran Muralla

China establece cupos para los turistas que quieran pasear por los tramos más visitados de la Gran Muralla

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

18/06/2019 - 11:52h

La saturación de turistas en uno de los tramos más populares de la Gran Muralla China obligó a las autoridades a limitar las visitas al monumento y a establecer un cupo de personas por medio de la venta anticipada de entradas.

La sección de Badaling, en el condado de Yanqing (60 kilómetros al norte de Pekín), es una de las más visitadas de este complejo defensivo, construido entre los siglos V a.C. y XVI para proteger la frontera norte del imperio chino.

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Esta sección recibe unos 10 millones de visitas al año. Esto daría un promedio de 27.000 personas diarias, y es un número asumible, indican las autoridades turísticas.

El problema del aluvión turístico

El problema reside en el aluvión de visitas que llegan los fines de semana o en jornadas festivas como el Año Nuevo Chino, donde se llegaron a registrar picos de hasta 100.000 personas en un día, indicó Chen Fein, subdirector de la oficina de Badaling a la Corporación de Radio de Pekín.

En ocasiones este tramo de la Muralla China recibe a 100.000 visitas

Por medio de la venta on line las autoridades turísticas pueden regular el flujo de visitantes diarios: un día normal debería estar en 39.000 personas, un alerta amarillo es cuando llega a las 52.000, y el semáforo se pone rojo al alcanzar los 65.000 visitantes.

Solo con entradas anticipadas

Los residentes chinos podrán entrar por medio de la presentación de su carnet de identidad, pero los extranjeros tienen que comprar su entrada en internet con una semana de anticipación.

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La venta anticipada espera frenar el aluvión de visitas en determinadas jornadas. | EFE.

Si uno quiere recorrer este monumento sin una multitud a su alrededor, lo sugerido es llegar en la temporada baja, entre noviembre y marzo, pero evitando las vacaciones del Año Nuevo Chino.

Otros sitios con barreras al turismo

No es el único punto turístico de China que recurre a este método: la presa de las Tres Gargantas y el Museo del Palacio de Pekín también cuentan con un sistema de ventas anticipadas por internet para regular el volumen de visitas.

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A nivel mundial, cada vez más son los sitios turísticos que recurren a estas soluciones: para el Taj Mahal se venden entradas anticipadas y con una duración máxima de la visita de tres horas y en Machu Picchu los visitantes tienen que realizar un circuito unidireccional y no pueden quedarse entre las ruinas más allá del turno indicado.

Si se va a visitar la Gran Muralla, hay que evitar jornadas festivas como las vacaciones del Año Nuevo Chino

En la Isla de Pascua el gobierno estableció un límite de 30 días para las visitas turísticas (antes se podía estar hasta tres meses). En tanto en Venecia está circulando un plan para que los visitantes tengan turnos para visitar la ciudad de los canales.

Tanto esta ciudad como Dubrovnik, Brujas y Ámsterdam pusieron un freno a los visitantes de cruceros para evitar la saturación repentina de visitas en sus centros históricos.