Cinco barrios de Europa que hay que descubrir sí o sí este año

Barcelona, tras perder 500 millones y 14.100 empleos temporales sin el MWC, crea un evento alternativo. Foto: Ayuntamiento de Barcelona

Cinco barrios de Europa que hay que descubrir sí o sí este año

Viajamos por Praga, Barcelona, Mánchester, Belgrado y Copenhaguen para descubrir cuáles son los barrios donde se están cocinando las tendencias

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

10/02/2020 - 18:34h

Toda ciudad tiene sus barrios más elegantes, los comerciales, los que son imanes turísticos, y también hay muchas zonas que eran cenicientas urbanas, que pasaron de la degradación y el olvido a la resurrección y a convertirse en una meca de los cazadores de novedades.

En algunos casos fue por casualidad, en otros gracias a la promoción de los ayuntamientos con los inversores privados. También fueron zonas que rescataron los artistas y que los emprendedores gastronómicos ayudaron a cambiar de cara.

Estos son algunos ejemplos que podemos encontrar en Europa para saber por donde pasa el tren de las tendencias.

Holešovice (Praga)

Al norte de Praga, donde el río Moldava gira en un meandro, Holešovice fue durante mucho tiempo un barrio que tenia poco que ofrecer a los residentes y menos a los visitantes. Pero en la última década ha cambiado (y lo sigue haciendo) radicalmente gracias a las inversiones de emprendedores que aprovecharon la generosidad de espacios libres y los solares con rentas bajas.

centro de arte moderno de Praga Foto Turismo de Praga

Centro de Arte Moderno de Praga. Foto Turismo de Praga

En edificios de apartamentos semi abandonados y fábricas floreció una red de comercios alternativos, cafés, clubes y bares, que no son tan coquetos como los de Stare Metso (la ciudad vieja de la capital checa), pero algunos son bonitos representantes del estilo art nouveau de fines del siglo XIX y principios del XX.

[Para leer más: Praga, ¿y si fuera oro todo lo que reluce?]

Los amantes de la historia suelen llegar atraídos por el Museo Nacional de Tecnología y el Palacio Veletrzni, que además de su exposición de arte clásico también cuenta con un interesante patrimonio de arte contemporáneo.

Lo que antes era el Mercado de Praga, con las infraestructuras para oficiar de matadero, ahora forma parte de un complejo cultural llamado Jakta 78, donde hay espacios para el teatro alternativo y espectáculos circenses.

A lo largo de la calle Veverkova se acumulan los locales que venden desde vinilos a abrigos de segunda mano

Otros centros productores de cultura son La Fabrika, la Galería Chemistry y la cinemateca independiente Bio Oko, tradicional sede de festivales y eventos.

El parque Letná, con sus colinas, ofrece bonitas postales de la ciudad para descubrir en algunas de las cervecerías que se instalaron.

holešovice Jakta 78

Espectáculos en el centro Jakta 78, en el barrio de Holešovice

A lo largo de la calle Veverkova se acumulan los locales que venden desde vinilos a abrigos de segunda mano, pasando por tiendas de diseñadores de joyas o artesanos que fabrican muebles siguiendo la línea de una rica tradición checa.

Los café gourmet, los bares especializados en brunches y las tiendas que permiten redescubrir la legendaria repostería centroeuropea son otros motivos para conocer Holešovice.

Poblenou (Barcelona)

En las últimas dos décadas Poblenou, que siempre fue conocida como la Mánchester catalana, cambió a un perfil que mira a Silicon Valley y a Berlín. Las antiguas fábricas textiles se transformaron en universidades, sedes de medios de comunicación y sedes de empresas tecnológicas, y donde había ferreterías industriales e imprentas ahora hay espacios de co-working y salas de teatro.

inside 22 aroba 1

La terraza del Museo del Diseño con la Torre Agbar al fondo. Foto: Darius Koehli

Algunas optaron por derribar y reconstruir, pero otras compañías mantienen las estructuras de espacios amplios que pueden cambiar de función rápidamente.

[Para leer más: Poblenou: el barrio obrero con futuro 2.0]

Desde la emblemática torre Glòries al moderno edificio Media Tic, pasando por la fundación Can Framis y el innovador Museo del Diseño (que el humor popular bautizó como ‘la grapadora’) el barrio cambia su urbanismo a toda velocidad, donde a pie de calle también hubo cambios con la llegada de la primera superisla a Barcelona, lo que trajo un poco de paz al tránsito del barrio.

poblenou llum festival

Espectáculo del BCN Llum. Foto: Ayuntamiento de Barcelona

A lo largo de la Rambla de Poblenou se concentra la oferta gastronómica más potente, donde los restaurantes de toda la vida compiten con el aluvión de casas de comida mexicana, coctelerías de autor, heladerías japonesas y (no podían faltar) cervecerías artesanales.

Paralela a ella, la calle María Aguiló mantiene un aire pueblerino, donde las tiendas de venta de plantas y las mercerías subsisten junto a verdulerías orgánicas y cafeterías gourmet.

Del 14 al 16 de febrero el festival Llum BCN invadirá las calles y solares de Poblenou con esculturas y performances de luces

Un ejemplo del veloz cambio que vive Poblenou es el festival de luces que se trasladó desde el Barrio Gótico hace pocos años. Entre el 14 y el 16 de febrero Llum BCN un ejército de diseñadores y artistas, además de alumnos de escuelas de diseño, tomarán esquinas, solares vacíos, fachadas de fábricas, entradas de hoteles y calles para crear esculturas, performances, juegos y proyecciones, en donde la interactividad será total.

Ancoats (Manchester)

Ancoats se considera la zona cero de la revolución industrial de Mánchester, un barrio al norte de la ciudad recostado sobre un canal que vivió tiempos peores.

Las grandes estructuras fabriles de ladrillo y las casas que se replican como espejos borgeanos no invitaban a nadie a recorrerlo (además de unos alarmantes índices de inseguridad), pero la rehabilitación de las plantas industriales en las últimas décadas dieron vuelta su funesto destino.

Ancoats The Academy of Urbanism

Arte y urbanismo en Ancoats. Foto: The Academy of Urbanism

La llegada en masa de inmigrantes vietnamitas en Great Ancoats Street y Oldhma Road atrajeron a residentes y visitantes en búsqueda de sabores nuevos, mientras abrieron polos gastronómicos como la cervecería Cloudwater y centros de arte como el Hope Mill Theatre, que se promociona como una de las mecas de la escena independiente británica.

[Para leer más: 48 horas en Mánchester (y nada de fútbol)]

La revolución cultural tiene su epicentro en Depot Mayfield, parte de antiguos talleres ferroviarios en los que se están invirtiendo casi 1.200 millones de euros para crear una plataforma de conciertos, teatro, exposiciones y locales gastronómicos.

Los antiguos depósitos de algodón de Islington Wharf Locks se reconvirtieron en elegantes lofts, mientras que la plaza de Cutting Room Square -antes conocida como Little Italy- también concentra cafeterías gourmet y bares para tomar un cóctel al aire libre, si el indeciso clima lo permite, como Elnecot.

New Islington, Manchester. Foto Urban Splash

New Islington, Manchester. Foto Urban Splash

Otro parque, Cotton Field Park, también cuenta con varias naves industriales que mantienen la fachada de ladrillos pero por dentro son elegantes propiedades, en cuyos bajos hay bares y restaurantes de diseño, con zonas de esparcimiento construidas en madera que convirtieron al antiguo canal en un bonito paseo al aire libre.

Dorćol (Belgrado)

Entre el turístico barrio de Skadarlija, la fortaleza de Kalemegdan y los bancos del Danubio, el barrio de Dorćol durante generaciones fue un nudo de comunicaciones, y hogar de judíos sefaradís.

Con algo de ilusión muchas veces los residentes se refieren a Dorćol como la Manhattan de Belgrado; no porque haya rascacielos, sino por la concentración de tiendas de lujo en calles como Strahinjića Bana, Kneginke Ljubice y Kralja Petra.

dorcol 1

Mercadillo en Dorćol.

Dividido entre la parte alta y baja, esta última tiene casas más señoriales, entre ellas la considerada como la residencia más antigua de la ciudad, de 1727, y clubes deportivos de más de un siglo de vida.

A lo largo de la baja Dorćol se concentran los locales gastronómicos como cafeterías y coctelerías, las galerías de arte y los centros de cultura alternativos

La parte baja, que yace sobre el Danubio parece menos glamourosa, pero espera recuperar posiciones con los proyectos de construir una marina sobre el río.

Por lo pronto, la llegada de cervecerías artesanales, pequeñas cafeterías, galerías de arte y la decoración de las paredes pintadas con grafitis de compleja elaboración están adelantando la renovación.

Alrededor de la Dorćol Platz se concentran antiguas fábricas transformadas en centros culturales con jardines y cafeterías, en donde se organizan mercadillos de discos y objetos de segunda mano, y que en mayo aloja el Festival de Diseño Mikser.

Dorćol 2

El arte urbano se expande en Dorćol

La ausencia de grandes zonas verdes de Dorćol se suple con un paseo ribereño para peatones y ciclistas a lo largo del Danubio, que pasa por el Centro de Tenis Novak Djokovic.

Kødbyen (Copenhague)

Vaya paradoja: si cortamos a la palabra Kødbyen como si fuera un carnicero tenemos a kød (carne) por un lado y byen (barrio) por el otro, o sea, barrio del matadero.

Pero el antiguo centro de faenado de ganado ahora es un polo gastronómico donde el plato principal es…el pescado.

Kodbyden Foto Kristoffer Trolle Flickr

Kødbyen transformó un antiguo matadero en un polo gastronómico. Foto: Kristoffer Trolle Flickr

Un local pegado al otro, como el Kødbyen Fiskebar o el War Pigs, ofrecen mariscos y frutos de mar, además de platos orgánicos o delicias como queso burrata con melocotón asado y salchichas de sobrasada, mientras que otros locales se especializan en cócteles de autor que atraen como un imán a los que buscan una distensión en plan after work.

[Para leer más: Diez sorpresas que sólo se pueden descubrir en Copenhague]

Las estructuras, llamadas con creatividad cromática como Kødby Blanco, Gris y Marrón, también se reciclaron para alojar a talleres de artistas y centros culturales como el Centro de Fotografía del distrito de Vestebro, mientras que las galerías se concentran en el sector de Flæsketorvet, donde se pueden visitar a la Bo Bjerggaard o a la V1 Gallery.

Kodbyden Foto La Citta Vita Flickr

En Kodbyden donde se fabricaban bujías ahora se sirven comidas. Foto La Citta Vita Flickr

Por la noche el lugar cambia ligeramente de registro, cuando abren los clubes y las discotecas como Noho o Jolene Bar, el elegante champagne bar de KB3 Champagnebaren y la pionera cervecería Mesteren & Lærlingen.