Clementinum: más que una biblioteca, un tesoro barroco en Praga

La biblioteca formaba parte de la antigua universidad jesuita de Praga. Foto Biblioteca Clementinum

Clementinum: más que una biblioteca, un tesoro barroco en Praga

La Biblioteca Clementinum destila una belleza barroca en sus anaqueles de madera, los frescos de la paredes y sus antiguos globos terráqueos

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

01/02/2020 - 16:00h

La biblioteca Clementinum de Praga es una obra de arte en sí misma. Construida en estilo barroco, demuestra el poder que tenía la orden jesuita en la capital checa, que podía convocar a arquitectos y artistas a que doten de belleza a sus edificios.

El lugar cuenta con 20.000 volúmenes, entre ellos muchos incunables, que solo son un apéndice del catálogo de seis millones de obras que tiene la Biblioteca Nacional (Národní knihovna), actual administradora de las instalaciones.

El poder de la orden jesuita

El edificio forma parte del complejo Clementinum, el segundo más grande de Praga después de su castillo. Allí se abrió el primer colegio jesuita, orden convocada por Fernando I en 1556 para frenar la Reforma luterana.

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Desde el siglo XVIII, conforme la orden fue creciendo en influencia, se fueron agregando edificios y absorbiendo antiguas dependencias, hasta formar un poderoso centro religioso y educativo.

Cuando se visita el lugar se puede ver la iglesia del Santísimo Salvador, de estilo barroco abundante en frescos y estatuas, y el colegio, donde en sus ventanas se despliegan seis relojes solares (en total hay como 13 en todo el complejo).

Globos terraqueos Foto Biblioteca Clementium

Globos terráqueos en la sala principal. Foto: Biblioteca Clementium

La biblioteca que es una joya

Pero la joya de la corona es la biblioteca. Construida en 1722, fue pintada por Josef Hiebel con frescos que representan a las ciencias y las artes, mientras que la pintura de la cúpula rinde homenaje a la sabiduría.

La Biblioteca Clementium cuenta con un fondo de 20.000 volúmenes, entre ellos incunables y obras maestras de la literatura de los últimos siglos

También se asoman medallones de personalidades jesuitas y observando los pasillos, un retrato de José II, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico que enriqueció el fondo de la biblioteca con las obras confiscadas de los monasterios que eran cerrados.

Detalles para ver con calma

Hay que detenerse a contemplar los detalles de la estancia, como la galería con balcón de hierro forjado, los suelos de mármol y las molduras de la columnas espiraladas.

Codice de Vysehrad. Foto Biblioteca Clementium

Códice de Vysehrad, del siglo XI. Foto: Biblioteca Clementium

En medio de la galería se despliegan una serie de globos terráqueos de más de 300 años.

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Entre las obras más valiosas destaca el Códice de Vysehrad, un manuscrito del siglo XI de 108 páginas ricamente ilustradas, con escenas de los Evangelistas, la familia de Cristo, del patrono checo San Wenceslao y de escenas del Antiguo Testamento.

Estudios astronómicos

Además de ser una biblioteca, el lugar también era un importante centro de estudios científicos. A un lado se encuentra la Torre Astronómica, de 52 metros de altura, que tras subir los 172 peldaños de la escalera de caracol presenta unas hermosas vistas de Praga.

Entre 1891 y 1926 desde la Torre Astronómica se daba la hora oficial con un disparo de cañón al mediodía

En la cúpula hay una gigantesca estatua de Atlas cargando, como corresponde, el globo terrestre; mientras que en sus estancias como la Sala del Meridiano hay una interesante colección de relojes astronómicos de los últimos siglos.

Torre Astronómica foto Wikipedia

Las cúpulas de la Torre Astronómica y otras dependencias de la antigua universidad jesuita. Foto Wikipedia

Como corresponde a su nombre, allí se guarda un elemento que marca el paso de un meridiano por la ciudad: un trozo de cuerda.

La hora oficial

Desde 1750 en el lugar se realizaron observaciones astronómicas y a partir de 1775 comenzó un servicio de registros climáticos y meteorológicos que sigue, al día de hoy, sin interrupción; aunque desde 1928 se trasladaron al observatorio de Ondrejov.

Un detalle: entre 1891 y 1926 desde aquí se marcaba la hora oficial con una salva de cañón que se disparaba cada mediodía.

Rincón para enamorarse

La Capilla de los Espejos es otro rincón que enamora a los visitantes, y es uno de los lugares más solicitados por las familias de alto poder adquisitivo para organizar sus bodas.

La Capilla de los Espejos, otra elaborada muestra del barroco. Foto: Wikipedia

La Capilla de los Espejos, otra elaborada muestra del barroco. Foto: Wikipedia

Pero una manera más tranquila de conocerla es con los conciertos de música clásica que periódicamente se organizan en este salón, que combina de maravillas con la decoración barroca.