Colau cede a la presión y permitirá las terrazas en la Diagonal

Colau cede a la presión y permitirá las terrazas en la Diagonal

El Ayuntamiento tolerará estas instalaciones en unas semanas cuando apruebe el plan sobre el futuro de la avenida

Leonor Mayor

Barcelona

29/01/2016 - 20:49h

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona / EFE
Los restauradores de la Diagonal no han hecho el agosto. Una normativa aprobada durante el mandato de Xavier Trias prohibió la instalación de terrazas en la renovada avenida. Con la llegada al poder de Ada Colau las cosas no cambiaron.

Desde entonces, a finales de mayo, los hosteleros se han reunido en varias ocasiones con el equipo de la alcaldesa para pedir que se les dejase poner terrazas. "La Diagonal parece una avenida soviética", decían.

Quejas de los comerciantes

Los comerciantes de la zona se sumaron a la queja, convencidos de que si se abren terrazas, los compradores se animaran a pasear por la Diagonal y se incrementarán las ventas que, desde que empezaron las obras de reforma, no han sido muy boyantes.

Pero el Gobierno municipal no cedió ante estas presiones, porque quería encontrar el punto medio que permita al mismo tiempo que los restauradores pongan terrazas, pero sin perturbar el descanso de los vecinos.   

Consulta entre los vecinos

Colau llegó incluso a plantearse hacer una consulta entre los habitantes de la Diagonal antes de tomar un decisión. Entre una cosa y otra, pasó el verano y los hosteleros perdieron la ocasión de mejorar el negocio sacando sus mesas a la calle.

Pero las cosas cambiarán de cara a la próxima temporada. El equipo de Colau ha decidido dar su brazo a torcer y levantará el veto a las terrazas en unas semanas coincidiendo con la aprobación del nuevo plan para la Diagonal, según explican fuentes del Consistorio.

Límites para respetar a los vecinos

Así, la próxima primavera, restauradores, comerciantes, paseantes y compradores podrán disfrutar de una Diagonal más urbana y europea. Eso sí, con límites, porque Colau aún mantiene su idea respetar el descanso de los vecinos, por lo que el número de permisos y los horarios tendrán unos límites.