Corleone: viaje al corazón de la mafia

Más allá de la mafia. Corleone se encuentra en un bonito valle de formaciones rocosas.

Corleone: viaje al corazón de la mafia

Corleone lucha por quitarse el estigma de la mafia, en un enclave rodeado de bosques y con recomendados circuitos de senderismo

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

11/12/2017 - 04:55h

Lamentablemente Corleone es sinónimo de mafia. Y es una lacra en su nombre que sus habitantes quieren erradicar, pero no es fácil. No fue sólo por la idea del escritor Mario Puzo de rebautizar a su personaje Vito Andolini como Vito Corleone en El Padrino (y la posterior difusión mundial que le dio Francis Ford Coppola con su obra maestra). Es que este pequeño pueblo en el corazón de Sicilia, a mitad de camino entre Palermo y Agrigento, ha sido la cuna de los principales jefes mafiosos que azotaron la isla en la segunda parte del siglo XX.

El pasado negro

El más salvaje y sanguinario de ellos, Salvatore Totò Riina (no en vano le apodaron La Bestia) murió en la cárcel hace pocas semanas, juzgado culpable de haber asesinado a 40 personas, y haber mandado a matar a al menos a otras 110 más.

Los interesados en la lucha contra el crimen organizado pueden visitar el pequeño museo antimafia de Corleone

Riina murió tres días antes de nuestra visita a Corleone, y en el pueblo ya se esperaba el inminente desenlace, pero nadie hablaba de ello públicamente. Pero en muchos de sus 12.000 habitantes, sobre todo en las generaciones más jóvenes, había una sensación de alivio porque era el símbolo de una época negra que se espera superar.

A Corleone se la conoce como la ciudad de las cien iglesias

Muchos turistas llegan a Corleone y esperan encontrarse personajes con gabardina negra, sombrero de fieltro y gafas levemente oscuras, con mirada torva y un palillo entre los dientes. Nada más lejos de la realidad. Corleone recuerda a los pueblos del Pirineo, con sus calles empinadas y sin un trazado lógico, con sus casas de dos o tres plantas de estructura compacta y, en algunos casos, con techo de pizarra. Y por supuesto, con un tránsito imposible entre sus calles de laberinto.

corleone
Amanecer en Corleone.

Se le conoce como la ciudad de las cien iglesias, y si bien el número final no es el centenar, sí es cierto que en cada vuelta de esquina se encuentra un templo, de los que los más interesantes para visitar son la Chiesa Madre (construida en 1382 y ampliada en los siglos XV y XVI, conserva su estructura de estilo árabe), la iglesia de San Doménico (de 1547) y la iglesia de San Agostino (del siglo XIV).

La resurrección del turismo

A diferencia de Palermo, Taormina o Siracusa, aquí no hay tiendas de recuerdos que vendan tazas, camisetas o imanes con la imagen de Marlon Brando o con escenas de El Padrino. La presencia de la Cosa Nostra todavía es muy fuerte, al punto que el ayuntamiento fue disuelto en agosto de 2016 por el Gobierno italiano por sus vínculos con la mafia. Al crimen organizado no le gusta que hagan bromas ni marketing con su presencia.

Pero hay valientes iniciativas para erradicar esta lacra. En una esquina, una discreta casa de color amarillo acoge la Tienda de la Legalidad: se trata de una tienda que vende vino, olivas, tomates disecados y otros productos de establecimientos agrícolas que fueron confiscados a la mafia. Incluso el comercio se encuentra en la antigua casa donde se refugió por años Bernardo Provenzano, otro capo mafia al que se le comprobaron más de 50 asesinatos.

La Tienda de la Legalidad vende productos de granjas confiscadas a la mafia

Los que quieran conocer más d el rastro de sangre, corrupción y miedo que dejaron estos criminales pueden visitar el pequeño CIDMA, el museo antimafia que exhibe la lucha de la justicia y los pobladores por poner freno a su violencia endémica, así como los cientos de asesinados por sicarios y padrinos, entre los que se encuentran los jueces Paolo Borsellino y Giovanni Falcone, que encararon los procesos judiciales contra la mafia. Debido a la intervención del ayuntamiento, las visitas sólo se realizan con reserva previa.

cascada

Cascadas en los Cañones del Dragón.

Bosques y senderismo

Pero Corleone tiene otros atractivos para descubrir fuera de su oscura historia. Enclavado en un valle rodeado de formaciones rocosas, es ideal para los amantes del senderismo y la escalada, sobre todo la de la Piedra Soprano (no es broma), donde se encuentran los restos de una antigua torre de defensa árabe sarracena, y desde donde se despliegan espectaculares vistas del valle.

La Antica Stazione presenta algunos de los mejores platos del centro de Sicilia

Debajo, el río San Leonardo fluye por un bonito cañón y da un brinco dual en la Cascada de las Dos Rocas, donde forma un pequeño lago de aguas verdes. Una caminata interesante, sobre todo para el verano, es por las Gole del Drago (los cañones del dragón), donde se descubren más rápidos y saltos de agua.

La mejor gastronomía del centro de Sicilia

Los profusos bosques de las cercanías, los más densos y bonitos de Sicilia, llevaron al rey Fernando III, de la casa de los Borbones, a construir en la vecina Ficuzza un pabellón de caza. El imponente edificio de 1799, de líneas neoclásicas, es rodeado por diversos edificios de servicios, y si bien su mobiliario fue destruido en las revueltas de 1820, su interior se puede visitar, para tener idea del lujo con que la realeza vivía en esta isla del sur de Italia.

1200px Casina Reale Ficuzza 0162
Pabellón de Caza de Ficuzza.

Ficuzza cuenta con bonitas residencias de los alrededores, porque sus bosques y su aire puro la convirtieron en el destino de moda de la alta burguesía de Palermo de inicios del siglo XX. En las afueras llegamos, gracias a la recomendaciones del chef Andrea (nativo de Corleone) al elegante restaurante Antica Stazione, alojado en la estación del ferrocarril de trocha angosta que unía a Corleone y los pueblos de los alrededores. Imperdibles los antipasto, los platos de caza como el jabalí con setas, o las pastas frescas –al dente, claro-, con salsas de trufas.

Desde sus ventanales, el tímido sol del otoño va cayendo, y anuncia que es hora de dejar Ficuzza y Corleone para comenzar un serpenteante regreso por uno de los paisajes serranos más bonitos de Sicilia.