La costa andaluza teme que la Semana Santa esté perdida

El dueño del chiringuito 'Potito Beach', en Cádiz, observa los destrozos de su local. EFE

La costa andaluza teme que la Semana Santa esté perdida

Las administraciones y los propietarios de chiringuitos trabajan contrarreloj para reparar los daños del temporal en la costa de Andalucía

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

06/03/2018 - 12:54h

A tres semanas de la Semana Santa, considerada como el pistoletazo de salida de la temporada turística, el temporal Emma arruinó buena parte de los planes de los restauradores y hoteleros de la costa andaluza.

Los vientos y el fuerte oleaje que causó Emma, sobre todo en la costa atlántica (en las provincias de Huelva y Cádiz) ha destrozado chiringuitos y hogares, socavado los paseos marítimos, y apilados coches y barcos como si fueran juguetes.

Daños en Cádiz

Sólo en la zona costera gaditana la Asociación de Empresarios de la Costa de Cádiz (Aecca) calculó que los daños en los negocios instalados al pie de playa llegan a los dos millones de euros, y el fenómeno metereológico ha causado graves daños en 22 chiringuitos de las zonas costeras de Cádiz, El Puerto, Tarifa, Chipiona y Chiclana.

En el municipio de Rota el temporal llenó de arena el paseo marítimo y destruyó las pasarelas de madera que permitían el acceso a la playa. “Será muy difícil tener las playas en perfectas condiciones para Semana Santa”, analizan desde el Ayuntamiento.

Sólo en Cádiz el temporal Emma ha destrozado 22 chiringuitos y causado daños por dos millones de euros

Puerto Sherry, en el Puerto de Santa María, fue una de las localidades más castigadas, con vientos huracanados de hasta 130 kilómetros por hora que han causado que diversos establecimientos padecieran graves daños en sus edificaciones y con roturas de vidrios. Además varios coches quedaron encaramados entre sí y algunos barcos amanecieran encallados al día siguiente.

El alcalde David de la Encina reclamó al Gobierno que declare la zona como “emergencia catastrófica”, que permitiría agilizar las ayudas a los afectados. El subdelegado del Gobierno, Agustín Muñoz, dijo que esta alternativa se está estudiando para ser ampliada en todo el litoral costero.

El portavoz del Gobierno andaluz, Juan Carlos Blanco, ha dicho que no cree posible que los graves desperfectos causados en las playas andaluzas por el temporal de lluvia y viento de los últimos siete días puedan repararse antes de la próxima Semana Santa. El análisis es similar al del delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, quien dijo que "reparar los daños en apenas tres semanas es imposible", pero ha matizado que Andalucía cuenta con suficientes playas no afectadas por el temporal para acoger la demanda turística de la Semana Santa.

Reclaman celeridad a las administraciones

La asociación empresarial de Cádiz confía en que los establecimientos menos perjudicados puedan abrir en Semana Santa, pero reclamaron que las administraciones públicas tengan “celeridad” para reparar los daños causados a la vía pública por el temporal

Según informa La Voz de Cádiz, tanto las asociaciones de restauradores como de hostelería reconocen que no hay tiempo para reparar el 100% de los destrozos, pero creen que en estas semanas sí se podrá llegar a tiempo a reparar los accesos a las playas y limpiar los paseos marítimos de los restos de escombros.

Puerto Sherry
El viento ha apilado vehículos como si fueran de juguete. EFE

El presidente de la Asociación Provincial de Hoteles, Stefaan De Clerck confía en que los trabajos llegarán a tiempo para dejar un paseo costero presentable, mientras que el titular de la Federación de Hostelería de la provincia de Cádiz, Antonio de María, dijo estar preocupado que las imágenes de los destrozos puedan perjudicar, ya no sólo a la Semana Santa, sino también a la temporada de verano, por lo que reclamó que el gobierno local y el regional fijen un calendario de actuaciones urgentes para reparar los daños.

La destrucción de un chiringuito emblemático

En Huelva el chiringuito Lolo Tejero, en la playa de La Antilla (Lepe), ha quedado como la imagen más dolorosa del temporal. Las olas de hasta cinco metros han destrozado su infraestructura, y su propietario Manuel Dacosta Suárez reconoce que la Semana Santa está perdida, “y a julio puede que lleguemos, pero estoy resignado pensando que en verano a lo mejor no abrimos” dijo a Efe.

El local tenía más de 30 años de vida, y como otros empresarios afectados, Dacosta reclama que la Dirección General de Costas y la consejería de Medio Ambiente de la Junta ayuden en la agilización de trámites para emprender las reparaciones.