Los cines cinco estrellas aterrizan en España

En los cines de lujo se pueden pedir comidas y bebidas más elaboradas que las palomitas.

Los cines cinco estrellas aterrizan en España

Butacas más grandes, jamón ibérico en vez de palomitas y menos espectadores. Así es la primera sala de lujo del país

Cerodosbé .

BARCELONA

11/01/2018 - 16:09h

La competencia de Netflix y otras plataformas de streaming es muy fuerte, y los cines buscan alternativas para no perder su negocio. Hay salas que prefieren bajar los precios, pero no siempre sale a cuenta. Otras ofrecen promociones de 2 x 1 en entradas para las funciones menos populares, y hay empresas que buscan la tentación gastronómica con palomitas y bebidas más baratas.

La cadena Yelmo apuesta por subir el precio de sus entradas, pero con un valor añadido: que ver cine sea una experiencia de lujo. El nombre de Yelmo Luxury no es en vano: en el complejo Centro Comercial Plaza Norte 2, en San Sebastián de los Reyes (Madrid), el grupo empresarial cuenta con cuatro salas, tres con capacidad para 39 espectadores y una para 108 personas.

Asientos más grandes y opciones gourmet

La novedad es que en estas salas no sólo se pueden ir con palomitas y refresco, sino que quince minutos antes de que empiece la película se pueden pedir platos más sofisticados, como pizza, crepes, tabla de ibéricos, ensaladas o hamburguesas, acompañado de cerveza o vino.

Los cines Luxury cuestan hasta 30 euros entre la entrada y la comida

Los asientos, más grandes que las butacas de las salas comunes, son reclinables y tienen un sistema que permite apoyar los pies. Cada dos butacas cuenta con un pequeño spot de luz para poder ver mejor el menú.

Seis euros más caro

La entrada es un 50% más cara: en vez de los nueve euros que cuesta el pase de un fin de semana se paga 15,90 euros, a los que hay que sumar otros 15 en promedio que cuesta la opción gastronómica. En síntesis, que una pareja podría gastar 60 euros y una familia con dos niños hasta 120 euros por ir al cine.

La comodidad en estas butacas es evidente, lo que sería para analizar es en el ruido que se genera con toda la sala masticando y bebiendo. Si ya las palomitas y los chuches puede ser un poco molesto, que haya una cena liviana frente a la pantalla podría ser peor.

Estas lujosas salas de Madrid son las primeras de España, pero en México, de donde proviene el grupo Cinépolis –propietario de la cadena Yelmo- ya cuentan con 400 salas de este nivel, y desde hace al menos 20 años.