Eco-voluntariado: una forma diferente de conocer Sudáfrica

Pingüinos rescatados por la ONG Sancoob vuelven al mar.

Eco-voluntariado: una forma diferente de conocer Sudáfrica

Sudáfrica aprovecha sus recursos naturales para promover el eco-voluntariado, una alternativa proteccionista ante el turismo tradicional

El turismo con conciencia social se expande en el mundo, y Sudáfrica es uno de los destinos más buscados por los eco-voluntarios, donde se puede trabajar en programas de protección de la naturaleza como en ámbitos sociales.

El país austral cuenta con un patrimonio de 600 parques naturales y reservas que permiten desarrollar la veta altruista a las personas que quieran unas vacaciones diferentes.

Por lo general estas asociaciones brinda alojamiento y comida, además de los traslados en el territorio, pero el pasaje corre por cuenta del viajero. Pero en otros casos se paga entre 128 y 300 euros por dos a cuatro semanas para cubrir los gastos de estancia y, de paso, ayudar económicamente a estas organizaciones.

African Conservation Experience, desde 1999, cuenta con varios programas de protección a la fauna, como alimentar un hipopótamo huérfano con un biberón, asistir a un veterinario en el cuidado de una cebra herida, acompañar el trabajo de los investigadores participando en el censo de poblaciones de elefantes, leones o guepardos en su hábitat natural, o patrullar a caballo en una reserva para evitar la caza furtiva.

hipopotamos
Cuidar a hipopótamos bebés es una de las tareas gestionadas por el African Conservation Experience.

La fauna marina también puede ser objeto de un compromiso eco-voluntario, con avistamiento de delfines y ballenas, inmersiones diarias para conocer cetáceos e intercambios informativos con biólogos. Los programas duran de dos a 12 semanas.

Crow es el acrónimo del centro para la rehabilitación de la fauna salvaje, dedicada a la protección de los animales de la región de KwaZulu-Natal. Los voluntarios ayudan en las tareas de patrullar la sabana y en asistir a los veterinarios cuando encuentran ejemplares heridos o enfermos.

En African Conservation Experience se puede ayudar a alimentar a un hipopótamo huérfano o a censar la fauna salvaje en la sabana

Food & Trees for Africa da la oportunidad de colaborar en programas de divulgación del cuidado de la naturaleza, mediante la plantación de árboles (ya llevan 4,2 millones), creación de cultivos y granjas orgánicas, y siembra de bambú en comunidades con dificultades económicas. Además de las estas tareas también se puede dar una mano en redactar posts en el blog, organizar eventos o empaquetar semillas.

Cheetah Outreach ofrece estancia y alojamiento por cuatro semanas a los voluntarios que ayuden en sus programas de conservación de la chita. Las tareas pueden ser alimentar a estos felinos y otras especies, como los suricatas, zorros del desierto y perros de la raza pastor de Anatolia.

También pueden oficiar de anfitrión o guía para los visitantes así como ayudar en el mantenimiento de las instalaciones.

En la famosa Ruta Jardín de Sudáfrica se encuentra Nature’s Valley, un pequeño poblado al borde del océano Índico. Allí trabaja el Nature’s Valley Trust, ONG que cuenta con programas de educación, conservacionismo y divulgación de valores sostenibles, además de promover la mejora de la comunidad local.

La asociación permite que solo cinco voluntarios a la vez puedan ayudar, durante dos semanas, a toda clase de tareas, desde jugar con los niños del pueblo en las playas a la captura de peces en el estuario para analizar su biodiversidad.

Optimized Cheetah Outreach Strand
Cheetah Outreach tiene programas de rescate y protección del guepardo.

En Samrec se dedican al rescate y cuidado de aves marinas del litoral oceánico cercano a Port Elizabeth, sobre todo de los pingüinos sudafricanos. Los trabajos de voluntarios pueden variar entre alimentar a estas aves a asistir en la unidad de cuidados intensivos.

Samcer y Sancoob son ONG’s de Sudáfrica abiertas a voluntarios que ayuden en el cuidado de pingüinos y otras aves marinas

Este trabajo es similar al de Sanccob, dedicado al rescate de las aves marinas heridas, abandonadas por sus progenitores o manchadas de petróleo. Los voluntarios ayudan en las tareas de limpieza, cuidados médicos hasta en tareas de marketing o de captación de fondos.

Los que quieran conocer más de cerca la fauna de los grandes mamíferos pueden sumarse por unas semanas al Wildlife ACT, que gestiona programas de voluntariado en diversas partes de Sudáfrica. Estos pueden abarcar desde acciones de protección al perro salvaje, el leopardo o el rinoceronte en Zululand a colaborar con la conservación del felino caracal en Ciudad del Cabo.