Un edificio que habla y canta mientras se mueve

Los velos metálicos de la Fundación Fosun, en Shanghái, cambian de forma continuamente.

Un edificio que habla y canta mientras se mueve

La estructura externa de un centro de cultura en Shanghái cambia de forma mientras produce enigmáticos sonidos gracias al viento

En la transición entre la zona ribereña y el distrito económico de Shanghái hay un edificio que tiene vocación artística. Más allá que su destino sea el de acoger un centro cultural, esta construcción es la más llamativa del Centro Financiero Bund porque tiene dos características únicas: cambia de forma suavemente y emite enigmáticos sonidos.

El centro financiero es un proyecto de los estudios de Norman Foster y Heatherwick Studio, que buscan revitalizar la zona fluvial de esta agitada metrópoli china.

La transición del pasado y futuro

El Bund, una de las calles más famosas de Shanghái, es un malecón que se extiende por dos kilómetros. Su punto final es este complejo de varias torres que totalizan 420.000 metros cuadrados, que sirve de puente arquitectónico entre la zona más tradicional y el vértigo de la zona financiera.

Las torres combinan el vidrio con la piedra pulida a mano, un diálogo entre pasado y futuro, en donde se están instalando firmas financieras, tiendas de lujo, restaurantes y un hotel boutique de alta gama.

bund 2

Los velos metálicos que bailan

Pero donde se dirigen todas las miradas es la sede de la Fundación Fosun, el edificio de menor altura del nuevo complejo. Esta estructura está rodeada por un velo móvil de tres capas, desarrollado junto con ingenieros de la Universidad de Tongi, que captura todas las miradas.

Se trata de una serie de 675 ‘borlas’ metálicas que imitan a las cañas de bambú, que gracias a su suave movimiento van girando y hace que el edificio cambie de forma continuamente, como si hubiera una mano gigante que juega a moldear la estructura.

 

Las borlas metálicas se mueven y van creando enigmáticos efectos de luces y sombras en el interior del edificio

Cada borla mide de dos a 16 metros, y su diseño está inspirado en el tocado nupcial chino, aunque también recuerda a los telones de las obras de teatro tradicionales de este país.

Juegos de luces y sombras

A medida que cada capa se mueve en forma independiente, en el interior va cambiando la luz y produce fascinantes efectos visuales con los juegos de sombras. Desde el interior, las vistas sobre el distrito de Pudong se ocultan y aparecen como si fuera el truco de un prestidigitador.

bund 4

Además el paso del viento va produciendo enigmáticos sonidos entre las borlas, cuya letanía que recuerdan a los mantras de los monjes budistas.

Este centro de 4.000 metros cuadrados cuenta con salas de exposiciones y recintos para eventos. Y como suele sucede en Shanghái, demostrará que no hay límites para la arquitectura.

bund 3