EEUU prohíbe que sus ciudadanos vayan a hoteles españoles en Cuba

El complejo Meliá Buenavista es uno de los establecimientos vetados por EEUU.

EEUU prohíbe que sus ciudadanos vayan a hoteles españoles en Cuba

Meliá e Iberostar se encuentran entre las empresas que el Departamento de Estado prohíbe realizar transacciones con ciudadanos norteamericanos

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

08/11/2017 - 17:33h

Las hoteleras españolas Meliá e Iberostar son algunas de las empresas perjudicadas por las medidas restrictivas contra el turismo de Cuba que implementa la administración de Donald Trump.

El Departamento de Estado ha elaborado una amplia lista de empresas que considera vinculadas, de manera directa o indirecta, a las fuerzas armadas cubanas o sus fuerzas de seguridad, y con las que no podrán efectuar transacciones los ciudadanos estadounidense. En la lista figuran unos 80 hoteles, entre ellos seis gestionados por Meliá y cuatro por Iberostar.

Los hoteles vetados de las hoteleras españolas son los que son propiedad de la empresa estatal Gaviota, y son el Meliá Marina Varadero, Penísula Varadero, Buenavista, Cayo Santa María, Las Dunas, Jardines del Rey; mientras que entre los de Iberostar se cuentan Ensenachos, Playa Pilar, Laguna Azul y Playa Alameda.

Otras medidas de la administración de Trump obliga a los viajeros a utilizar empresas con sede en Estados Unidos y a estar acompañado por un representante de la compañía en sus tours.

Por otro lado, los viajes individuales de estadounidenses a la isla para abrir contactos con el pueblo cubano "que no tengan carácter académico ya no estarán autorizados", de acuerdo con la administración estadounidense.

No obstante, algunos de esos viajes, antes autorizados, se podrán realizar si el interesado compró el billete de avión o hizo su reserva de alojamiento antes del pasado 16 de junio, fecha en la que Trump anunció la nueva política hacia Cuba.

Vuelven las tensiones entre Cuba y EEUU

El secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, ha atribuido este refuerzo del bloque económico al deseo de Washington de "canalizar la actividad económica lejos del ejército cubano” y alentar al gobierno de la isla “a dar pasos hacia una mayor libertad política y económica para el pueblo cubano", según precisó un comunicado de su Departamento.

El actual presidente norteamericano firmó en junio un documento que abría la puerta a una revisión del aperturismo impulsado por su predecesor, Barack Obama, que a finales de 2014 anunció el final de medio siglo de deshielo y la reanudación de las relaciones diplomáticas con la isla.

En los últimos meses, sin embargo, las relaciones políticas entre Washington y La Habana han vuelto a estar marcadas por la tensión, especialmente a raíz de que las autoridades estadounidenses denunciasen que más de 20 personas habían sido atendidas por ataques dirigidos contra el personal diplomático en la isla.