El corralito en Grecia machaca el único sector que aguanta al país

El corralito en Grecia machaca el único sector que aguanta al país

La bronca con los acreedores y la UE amenaza con dañar el turismo al país heleno

Ignasi Jorro

Barcelona

28/06/2015 - 18:21h

El corralito financiero y la crisis de Grecia con sus acreedores amenaza con arruinar el único sector que mantiene al país heleno a flote. El domingo, el gobierno griego ha anunciado el cierre de las entidades bancarias durante una semana y el límite de 60 euros en las retiradas de efectivo. El efecto ha sido inmediato: el Reino Unido ha emitido una nota similar a la de Alemania y Países Bajos: recomiendan a sus ciudadanos llevar efectivo si viajan a Grecia.

El impacto en el turismo griego, que inyectó más de 13.000 millones de euros en la economía del país en 2014, ya se nota. Desde que el gobierno de Alexis Tsipras rompiera con los acreedores y convocara un referéndum para el 5 de julio, algunos resorts en las islas griegas ya no aceptaban pagos con tarjetas. "Diversos negocios piden efectivo, ya que no saben si los bancos abrirán", Informa Thema News.

El IVA, una puñalada

Precisamente, las islas griegas son uno de los sectores más beligerantes con el actual primer ministro. El líder de la coalición de izquierdas ha aceptado aumentar el IVA reducido en las islas, que es un 30% menor que en la Grecia continental salvo en Creta. La tasa reducida, una demanda de la Comisión Europea según el documento publicado ayer, fue aceptada por Tsipras antes de romper las negociaciones.

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Con la vista puesta al referéndum del 5 de julio, si los griegos aceptan el nuevo plan de ajustes tendrían que "eliminar todos los descuentos en el IVA, incluidas las islas", según reza el documento. "Si se consuma la subida de impuestos, ya pueden lanzarnos a todos al mar", se ha lamentado Alexis Kalaitzoglou , un tendero de Paros entrevistado por la agencia Reuters.

Pérdida de competividad

Aunque nadie saltará por la borda, el nuevo plan de ajuste sí podría dañar la competividad turística de Grecia. La revista Fortune consigna que parte del 'boom' turístico se debe a la fortaleza de la libra esterlina y el dólar frente al euro. En otras palabras, británicos y americanos encuentran en Grecia un destino barato. No así los turistas que provienen de la Eurozona. "El hecho de que la moneda griega sea el euro, hincha el precio del destino artificialmente un 30%", concluye Fortune.

En este escenario, una subida de precios atacaría un flanco débil del destino. En su índice anual de competitividad, el World Economic Forum puntúa los precios en Grecia con un 3,9 sobre siete puntos. En opinión del foro organizador de Davos, Grecia tiene otros activos en turismo mucho más fuertes que el precio: la salud e higiene (6,6) e infraestructuras turísticas (6,1), por ejemplo.

El peor momento

Además de los precios, la caída en barrena de Grecia supone una crisis de reputación en el peor momento del año. Grecia recibió el 60% de sus turistas en la segunda mitad del año en 2014. En otras palabras: la mayoría de llegadas se producen a partir de junio.

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De hecho, la asociación de empresas turísticas de Grecia (Sete, por sus siglas en griego), había informado hasta ahora que esperaba un año de récord. Las llegadas de visitantes de enero a mayo han aumentado un 10,5% hasta mayo, asegura la patronal. El primer trimestre fue especialmente bueno: de enero a marzo el tráfico internacional en los aeropuertos creció un 29%.

Dañino

La crisis de los últimos días lo puede echar todo al traste. Cabe recordar que uno de cada cinco (20%) griegos en edad de trabajar tiene un empleo en el sector turístico. La aportación del sector vacacional a la riqueza nacional es del 16%, y crecerá un 3,4% en diez años, según el World Travel and Tourism Council (WTTC).

En una nota emitida a principios de junio, la asociación empresarial se mostraba cautelosa e instaba a proteger el sector. "El turismo en Grecia sostendrá la economía y permitirá al país alcanzar sus metas, siempre que las negociaciones con los acreedores sean positivas y el IVA se mantenga a niveles competitivos", aseguraba el 9 de junio. Ninguna de estas dos premisas parece ahora haberse cumplido.