El rincón mediterráneo de Turquía al que soñamos con volver

Molinos de viento en Çeşme, uno de los puntos más turísticos de la costa egea de Turquía.

El rincón mediterráneo de Turquía al que soñamos con volver

Esmirna, Efeso, Pérgamo y otras ciudades de la costa del Egeo de Turquía nos llevan a un viaje por la historia en paisajes marítimos inolvidables

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

12/05/2020 - 17:29h

La belleza de las islas del Egeo no se limita a las islas griegas. La naturaleza no sabe de fronteras ni cambios políticos, y las playas de arenas finas y aguas turquesas que enorgullecen a los helenos también se encuentran en la costa occidental de Turquía.

Pero además de la bendición de la geografía esta región cuenta con uno de los patrimonios históricos más ricos del mundo, donde una civilización tras otra dejó sus huellas en forma de templos, caminos, viviendas, mercados, puentes y teatros.

Heredera de culturas

Si se trata de elegir una base para recorrer estos sitios tiene que ser Esmirna, la ciudad que hereda la legendaria historia de la antigua Smyrna, por donde pasaron los hititas, los jonios, los persas, los romanos y los otomanos, por citar a las principales culturas.

Torre del reloj en Izmir Foto Turkish Airlines

Torre del reloj en Esmirna. Foto Turkish Airlines

 

Además de los testimonios de este carrusel de culturas Esmirna es una de las mecas turísticas de la región, con sus calles pobladas de grandes palmeras, con grandes mansiones y con avenidas legendarias como el Camino del Rey, parte de un antiguo trazado que atraviesa Turquía en dirección a Irán.

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Su paseo costero es famoso por su oferta de restaurantes (los pescados y mariscos capturados en el día son increíbles), así como su variada propuesta de bares y discotecas que dan una pátina de modernidad en la temporada estival.

Viaje por la historia

Si se trata de buscar atractivos históricos hay que conocer iglesias como la de San Policarpo, mencionada en la Biblia; la mezquita de Hisar, la más antigua de la ciudad; o museos como el Arqueológico, guardian de un extenso acervo cultural como las interesantes estatuas de Poseidón y Deméter, que se encontraban en el antiguo Ágora.

Esmirna combina una rica historia que se descubre en sus ruinas y museos y una activa vida social y de ocio

Para descubrir las tradiciones del suroeste turco se puede visitar el Museo Etnográfico, donde resalta la colección de tapices y alfombras de Bergama y Gördes, mientras que el mercado, en el barrio de Namazgah, permite descubrir en profundidad las costumbres y vida cotidiana de la ciudad.

Bahia de Esmirna

Esmirna combina tradición y modernidad.

Los amantes del ejercicio pueden animarse a subir hasta el Monte Pagos, donde se levantan las ruinas de un castillo que regala unas recomendadas panorámicas del golfo de Esmirna.

La guardiana de helenos y romanos

La cercana Éfeso es uno de los sitios arqueológicos más importantes no solo de Turquía, sino de toda Europa. Gran parte fue restaurada y uno se imagina viajando entre bibliotecas, casas y estatuas de la época helénica y romana.

Las ruinas de los templos de Adriano y de Artemisa (sí, el de las siete maravillas), así como el teatro, los baños públicos y la biblioteca de Celso son algunas de las gemas históricas de una ciudad que tiene nada menos que 9.000 años de vida.

izmir celsus library

Ruinas de la biblioteca de Celso, en Éfeso. Foto: Go Turkey

También hay lugar para el turismo religioso, porque en esta ciudad se supone que vivió la Virgen María hasta que murió a los 101 años, a quien se homenajea en una antigua iglesia cercana al puerto.

Otros dos templos, la basílica de San Juan y la mezquita de Isa Bey también valen la pena una visita en esta ciudad, testigo de las eras romana, bizantina y otomana.

La capital de un reino antiguo

Las glorias de las culturas antiguas también se contemplan en Pérgamo, que por su ubicación estratégica fue moneda de intercambio de varias civilizaciones.

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Su época dorada fue en el siglo II a.C., cuando fue la capital del reino homónimo y como tal atesoró numerosos centros de salud, arte y cultural como una de las bibliotecas más importantes de la Antigüedad, aunque lamentablemente muchas de sus estatuas y estructuras como el fastuoso altar de Zeus fue desmontado por los alemanes y trasladado a Berlín.

PErgamo foto Alessandro Vasaturo

A pesar del expolio Pérgamo mantiene su estampa histórica. Foto Alessandro Vasaturo

Playas y vida moderna

Una vida más moderna se disfruta en Çeşme, 85 km al oeste de Esmirna, donde sus playas blancas son buscadas por las familias turcas que desde hace generaciones construyeron grandes hoteles y residencias.

Sin embargo, tiempos atrás más que las aguas del Egeo lo que se buscaba era relajarse en los baños termales de las cercanías, ricos en propiedades minerales, y que impulsaron la apertura de numerosos spas y baños turcos.

Tabernas en la turistica Alaçati Foto Yonca Evren

Tabernas en la turística Alaçati Foto Yonca Evren

Además, gracias a su ubicación en una península es uno de los puntos recomendados para practicar surf.

Çeşme y Alaçati son buscadas por surfistas gracias a los continuos vientos que soplan es la costa egea

Pero si se trata de elegir a una ciudad de la costa la mayoría de los votos van para Alaçati, famosa por sus viñedos playas de aguas turquesas, sus molinos de viento, sus calas ideales para hacer snorkel y sus vientos que son buscados por los cazadores de olas en sus tablas de surf.

Es uno de esos sitios para relajarse, dejarse llevar y soñar con volver cuando regrese la normalidad.