El secreto mejor guardado de París: viñedos en medio de la ciudad

Los terrenos empinados de Montmartre sirven para cultivar pequeñas producciones de vino. Foto: Montmartre guide.

El secreto mejor guardado de París: viñedos en medio de la ciudad

En el corazón de Montmartre y en otros barrios de París se producen vinos de diferentes variedades, un recuerdo de una industria que se resiste a morir

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

06/12/2019 - 17:33h

Sí señores, en París se produce vino. Y no hablamos de fincas a media hora en coche de la Torre Eiffel, sino de viñedos en medio de la ciudad, rodeado de casas centenarias en las empinadas calles de Montmartre o a pasos del Bois de Boulogne.

Son una docena de huertos pequeños, de poco menos de una hectárea de superficie, casi todos propiedad del ayuntamiento parisino, que resisten para recordar que en el siglo XVII París –a pesar de su clima húmedo y poco soleado- fue uno de los productores más importantes de Francia; hasta que la plaga de la filoxera en el último tercio del siglo XIX y el crecimiento urbanístico desde la Primera Guerra desterraron la actividad.

Venta limitada

Cabe aclarar que estos vinos, de producción muy limitada, no se van a encontrar en un mercado ni en una tienda especializada.

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De hecho su venta está prohibida al público, y solo se pueden conseguir y degustar en algunas de las fiestas tradicionales que se organizan en la capital francesa, como la Fête de la Vigne et du Raisin en la primera semana de octubre o la Fête des Jardins, a fines de septiembre, informa BBC Travel.

Para probar los vinos de París hay que ir a algunas de las fiestas tradicionales que se realizan entre septiembre y octubre

Estas son una de las pocas oportunidades en que los turistas pueden entrar en las fincas donde se cultivan las uvas, territorio vedado el resto del año para proteger este delicado patrimonio.

Viñas del parque Georges Brassens. Foto:  Amélie Dupont- Parisinfo.

Viñas del parque Georges Brassens. Foto:  Amélie Dupont- Parisinfo.

La resurrección de una actividad olvidada

Tradicionalmente Francia solo autorizaba a algunas regiones como Burdeos, Champaña y Borgoña a embotellar y vender sus vinos, pero los cambios dispuestos por la Unión Europea liberalizaron el sector y permitieron que otras partes del país puedan ofrecer sus productos vitivinícolas al comercio, como los de la Île de France, el área metropolitana de París.

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La resurrección del vino parisino llegó por una iniciativa impulsada en 1930 por el artista Francisque Poulbout, que creó el primer viñedo del siglo XX, Clos Montmartre, en un terreno de 1.556 m2.

Cultivo en el Parc de Bercy. Foto: Tangopaso-Parisinfo

Cultivo en el Parc de Bercy. Foto: Tangopaso-Parisinfo

Esta finca produce 1.500 botellas al año, que se venden en la Fête des vendanges (Fiesta de la cosecha), que se organiza el segundo fin de semana de octubre desde 1934.

A esta micro bodega le siguieron otras, como Clos des Morillons, en el Parc Georges Brassens, en el distrito 15º, que desde 1983 cuenta con 700 vides la variedad pinot noir que tuvieron que ser trasladadas para dar paso a un matadero.

Este vino hace 10 años ganó el premio Orquídea de Oro, otorgado a los mejores vinos de la región metropolitana.

Otras micro bodegas parisinas

Más al sur, en el Parc de Bercy, se encuentra la bodega Clos de Bercy, que produce 350 botellas anuales de las uvas chardonnay y sauvignon.

Cuatro edificios en desuso recuerdan que en el siglo XIX este distrito era uno de los enclaves más importantes del comercio del vino de la región.

Los viñedos parisinos se encuentran en parques públicos, y son propiedad del ayuntamiento de la ciudad

Vigne de la Butte Bergeyre se encuentra cerca del parque Buttes-Chaumont, en una de las colinas de Montmartre, donde se pueden espiar hermosas vistas de la ciudad. Para llegar al terreno de la calle Gergees Lardennois 76 hay que transitar por las duras cuestas empedradas, y desde afuera sorprende la belleza otoñal de las hojas marrones rodeada de las residencias con sus paredes de enredaderas.

Esta pequeña bodega elabora menos de 100 botellas al año, y se puede visitar en un tour privado.

Viñas de Clos de Montmartre, la bodega pionera de París. Foto: Son of Groucho-Flickr.

Viñas de Clos de Montmartre, la bodega pionera de París. Foto: Son of Groucho-Flickr.

Una tradición de siglos

El distrito de Belleville, al noreste de la ciudad, es conocido por sus bares de tendencias y restaurantes asiático. Aquí la bodega Clos de Belleville mantiene una tradición que se remontan a los monjes carolingios del siglo IX, en una pequeña parcela de 500 metros cuadrados.

En 1992 iniciaron esta producción a micro escala, en una iniciativa donde sus promotores siempre están dispuestos a contar cómo la historia, la tradición y el orgullo fueron claves para que el vino de París siga vivo.