El tesoro de los tres grandes creadores modernistas en el Maresme

Can Garí, en Argentona, es una de las obras modernistas de Josep Puig i Cadafalch.

El tesoro de los tres grandes creadores modernistas en el Maresme

Gaudí, Domènech i Montaner y Puig i Cadafalch realizaron numerosas obras modernistas en las ciudades costeras que se despliegan al norte de Barcelona

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

19/01/2020 - 16:00h

Al Maresme, la franja de municipios que se extiende a lo largo de 52 kilómetros al norte de Barcelona, se lo suele asociar con playas y diversión en un plan más tranquilo que la capital catalana. Pero sus ciudades y pueblos cuentan con un valioso patrimonio modernista que sorprende por su riqueza.

Varias de sus localidades han sido tradicionales centros de descanso de la burguesía catalana, mientras que otras urbes como Mataró contaban con una potente industria que permitía a sus familias más destacadas construir grandes residencias.

El auge del modernismo

Entre fines del siglo XIX y el primer tercio del XX grandes arquitectos como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y sobre todo Josep Puig i Cadafalch realizaron una gran cantidad de obras junto a otros destacados profesionales como Eduard Ferrés i Puig, Emili Cabanyes o Ignasi Mas i Morell.

Interior de la Casa Coll i Regas.

Interior de la Casa Coll i Regas.

La larga extensión del Maresme complica poder abarcar el valioso patrimonio modernista, que incluye a 188 residencias particulares, iglesias, torres, ateneos, ayuntamientos, panteones y fábricas.

En los pueblos y ciudades del Maresme se concentran más de 200 obras de arquitectura modernista

Por ello la sugerencia es realizar rutas centralizadas en algunos municipios. Una de ellas es la que permite recorrer las calles de Mataró, Argentona y la cercana Canet de Mar, donde se descubren tres obras fundamentales de los tres arquitectos modernistas más importantes.

La primera obra de Gaudí

No hay muchas obras del gran Gaudí fuera de Barcelona, pero la primera de todas no fue realizada en su ciudad adoptiva, sino en Mataró. Se trata de la ahora conocida como Nau Gaudí, una nave industrial dedicada al blanqueo de algodón, que formaba parte de la fábrica propiedad de la Sociedad Cooperativa Obrero Mataronense.

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El creador de la Sagrada Familia la diseñó cuando tenía 31 años, y la construcción le sirvió para aplicar uno de sus principios más innovadores: los arcos parabólicos a modo de elementos estructurales.

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Gaudí experimentó con los arcos parabólicos en esta nave industrial. Foto: Pere Vivas

Su eficacia le demostró que podía aplicarse a otros proyectos, como se puede ver en el desván de La Pedrera o en la maqueta de la iglesia de la Colonia Güell, de la que solo se construyó la cripta.

La Nau Gaudí fue el primer trabajo realizado por el creador de la Sagrada Familia

Desde hace 10 años el edificio es la sede de la Colección Bassat, que atesora el patrimonio artístico recolectado por el publicista Lluís Bassat en su vida, consistente en unas 2.000 obras entre pinturas, esculturas y trabajos gráficos.

Allí también se organizan exposiciones temporales de arte contemporáneo, entre otras actividades culturales.

El último gran trabajo de Domènech i Montaner

Uno de los trabajos más importantes de Lluís Domènech i Montaner es la actual casa museo que comprende la Masía Rocosa, una finca rural del siglo XVII y la Casa Domènech (1919), en el centro de Canet de Mar, creaciones que sintetizan las ideas modernistas de este arquitecto.

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En Canet se concentran varias obras de Lluís Domènech i Montaner. Foto: Casa Museo Doménech

La masía pertenecía a la familia de su esposa Maria Roura, y fue reformada para alojar el taller-estudio del profesional.

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Esta fue su última obra. Allí proyectó que la planta inferior sea el espacio de las cocinas, salones y las dependencias de servicio, mientras que los dormitorios principales se destinaron a la planta superior alrededor de la escalera central; y el último piso se expandió para que sea usado por sus nietos.

En la visita se pueden ver planos de algunos de sus proyectos más destacados, como los relieves de la casa Lleó Morera o la sala de audiciones del Palau de la Música Catalana.

El Castillo Santa Florentina se suele usar para bodas. Foto:

El Castillo Santa Florentina se suele usar para bodas. Foto: Galynych.

También se pueden ver varios de los muebles originales de la familia, así como documentos sobre su actividad profesional en otros campos como la arquitectura monumental o la historia del arte.

Otras obras de Domènech realizados en este pueblo costero son la Casa Roura, el Ateneu Canetenc y el espectacular Castillo de Santa Florentina, donde homenajeó al pasado gótico de Cataluña en la rehabilitación de una antigua fortaleza medieval.

El legado de Puig i Cadafalch

Mataró fue la ciudad natal de Josep Puig i Cadafalch, y la vecina Argentona, su espacio de descanso.

El arquitecto dejó un abundante legado en ambas. En la primera destacan el salón de sesiones del Ayuntamiento, la tienda La Confianza, la Casa Parera y el Mercado del Rengle. Pero una de las más destacadas es la Casa Coll i Regás.

Frente de la casa Coll i Regas. Foto Wikipedia

Frente de la casa Coll i Regas. Foto Wikipedia

Encargada por un empresario textil, Puig unió dos residencias. El edificio, terminado en 1898, destaca por su balcón con un frontón que recuerda a las casas flamencas, con verjas metálicas y esgrafiados similares a las que se pueden ver en otra de sus obras famosas, la Casa Amatller de Barcelona.

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En su interior, además de la riqueza ornamental, es interesante ver cómo logró que la luz llegue a las habitaciones por la distribución en torno a un atrio.

En Argentona se pueden conocer su casa de veraneo, con torretas con el arte del trencadís que también popularizó Gaudí; la Capilla del Sacramento, la casa Can Falopa, y la residencia Can Garí, donde vale la pena contemplar sus jardines.

Otras obras de Puig y Domènech se esparcen por los demás pueblos costeros, en un recorrido que conviene ir dosificando para poder abarcarlos en profundidad.