El turismo 'sella la paz' entre Inglaterra y Escocia

El turismo 'sella la paz' entre Inglaterra y Escocia

VisitBritain lanza una campaña para visitar la región tres meses después del 'no' a la independencia

I.J.

Barcelona

27/12/2014 - 15:11h

La nueva campaña se ha estrenado en el aeropuerto de Heathrow.
El turismo sellará la paz simbólica entre Escocia y el resto del Reino Unido. La agencia turística VisitBritain acaba de lanzar la campaña "Great", que promueve el turismo a la región septentrional. La acción, acompañada de la bandera nacional del reino, la Union Jack, llega tres meses después del 'no' escocés a la independencia.

La iniciativa fue presentada la pasada semana en el aeropuerto de Heathrow, el mayor del país. Consta de diversos elementos móviles en los que aparecen escoceses reales. Cada uno de ellos destaca un aspecto de la región, del patrimonio a la gastronomía, pasando por el paisaje.

"Los anuncios pretenden dar a conocer a los auténticos embajadores de Escocia y las experiencias que representan", reza el dossier de campaña. Para ello, el gigante de promoción turística entroncará con el Scotland Food & Drink 2015, evento que celebra el patrimonio gastronómico de la nación constituyente.

De hecho, la iniciativa "Great" es parte de una campaña paraguas para inyectar turistas a las regiones de Yorkshire, el noreste y sureste de Inglaterra, Gales, Escocia y Irlanda del Norte. En su fase escocesa, Visit Britain usará 326 paneles digitales colocados por las cinco terminales del hub aeroportuario.

Lazos

Heathrow es uno de los principales proveedores de servicios aéreos a Escocia. "Hay 255 vuelos semanales a Aberdeen, Edimburgo y Glasgow. En general, la región es una de los destinos aéreos estrella para el aeropuerto", ha confirmado John Holland Kaye, CEO del aeropuerto de Heathrow.

Cabe recordar que la campaña se ha presentado tres meses después que los escoceses rechazaran la independencia en referéndum. La votación del pasado 19 de septiembre concluyó que la mayoría de escoceses (un 55,3%) deseaba seguir formando parte del Reino Unido. Sólo un 44,7% apoyó la secesión.